12- vegeta

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Vegeta
Dragón Ball Z
Parte 3 de 9
Advertencia: ninguna

Humanos bufé para mis adentros, tan ineptos como me los habían descrito.
Pasé el tiempo en mi habitación mientras meditaba que hacer en el tiempo que transcurría mi estadía en este lugar. Decidí que entrenarme seria mi mejor opción en caso de que la mujer no termine con mi nave a tiempo, en todo caso todavía podía utilizar mi transformación Ozaru, pero aun así debía descubrir como quitar el chip de mi espalda que impedía la transformación. Suficiente, debía "tomar prestada" la cámara de gravedad aumentada.
Me levanté de la cama donde estaba sentada y observe la ventana del balcón, era el atardecer, el sol se ocultaba mientras el único satélite natural del planeta tierra salía de su escondite.
Abrí las puertas sin preocuparme por el exceso de fuerza, salté del balcón al patio cayendo con gracia y me dirigí a donde había visto la cámara de gravedad aumentada.
Era una gran esfera de metal de la cual provenían luces por las ventanas del lado de adentro, Vegeta estaba entrenando aun, genial.
Abrí la gran puerta de metal y pude ver como las luces se encendían, interrumpiendo el entrenamiento del saiyajin, quien estaba flotando entre medio de algunos robots que lanzaban rayos.
El saiyajin estaba con unos shorts azules y bañado en sudor, al parecer no había salido de allí desde que habían llegado a la mansión.
La expresión de Vegeta al ver quien fue el que entró a su "santuario" sin ser invitado fue de completa furia, voló directamente a donde estaba la chica y la tomó del cuello.
-¿Qué demonios haces aquí?-gruñó malhumorado inspeccionándola mientras apretaba aun mas su cuello-¿Quién te crees para entrar aquí como si nada?-
Katrina frunció el ceño al ver la mano de vegeta en su cuello e hizo lo mismo con la suya propia tomándolo por sorpresa.
-La humana dijo que me "ambientara con el lugar". Necesitaba entrenar y creo que es el lugar perfecto-sonrió mientras por la frente de vegeta caía una gota de sudor
-Este lugar es mío, soy el príncipe de los saiyajin y no permitiré que una chiquilla como tu se entrometa en mis asuntos.-Reí con ironía nuevamente, ¿Cómo podía creer que aun era príncipe? Que hombre tan patético.
-Y dime...príncipe vegeta...-murmuró mientras lo observaba de arriba abajo y luego sonreía con pura maldad - ¿Dónde está tu cola de Ozaru?-preguntó con malicia
Vegeta enfureció más aun repentinamente cubriéndose de un aura color azul y la lanzó contra el muro metal haciendo que este se aboyara con el impacto.
-¡Vete de aquí maldita mujer entrometida!- juntó una esfera de Ki mientras Katrina se levantaba y la lanzó hacia ella, pero siendo más ágil logró esquivarla.
-Vamos mi príncipe, solo quiero entrenar-rió con fuerza mientras él le lanzaba otra esfera de poder, la cual desvió con uno de sus brazos. Vegeta al ver que sus ataques a distancia no funcionaban Salió disparado hacia ella golpeándola en el estomago, logrando que la joven se doblara en dos. Pero se levantó con rapidez sorprendiendo a su enemigo y cubriéndose de un aura azul ella también golpeó directo la cara del saiyajin.
Sin que Vegeta se diera cuenta, ese era un buen entrenamiento para ella, pelear con alguien de su mismo nivel, entrenar sola le gustaba pero llegaba un punto que no tenía sentido.
Katrina cayó impulsada hacia atrás algo cerca de los controles y sonrió al ocurrírsele una muy buena idea- ¿porqué no le ponemos algo más de picante a este pequeño enfrentamiento?-Preguntó mientras se daba vuelta y aumentaba la gravedad de 300 a 400 con solo tocar una perilla.
En el instante que se activó ambos cayeron de rodillas, incluido vegeta quien estaba dispuesto a atacar nuevamente, aun con furia por lo dicho sobre su cola.
Podía sentir el peso de todo su cuerpo querer pegarse al piso, su pelo cubría su rostro al cual comenzaba a caerle gotitas de sudor, era una gravedad muy alta para su cuerpo, sus manos se cerraron en puño por la rabia, no la vencería un contratiempo estúpido como este.
Vio hacia adelante a vegeta quien parecía encontrarse en la misma situación, este al ver los ojos de la chica clavados en el, con todo el esfuerzo que pudo dio un salto y le lanzó una gran esfera de ki color blanco, y ella al no poder levantarse creó una esfera igual de grande que contrarrestara su poder y la lanzó en su dirección.
Las esferas se acercaron a gran velocidad y chocaron con fiereza provocando un gran estallido y una onda expansiva que derribó las paredes de la habitación y convirtió el lugar en puros escombros.
Escuchó el grito de Bulma y un hombre mientras escuchaba los pasos que corrían hacia ellos.
Le dolía cada parte de su cuerpo, y sentía como si fuese a desvanecerse en cualquier momento, estaba tapada por los escombros del lugar.
-¿ve...vegeta?-escuchó a lo lejos la voz temerosa de una mujer
Luego algunas rocas moviéndose y cayendo sobre la joven.
-¡Acaso estas demente! ¡Podrías haber destruido mi casa imbécil!-el grito de la humana retumbaba en sus oídos
-¿Dónde está?-preguntó con furia mientras intentaba ponerse de pie-¿Dónde demonios está?-
Con mucho esfuerzo golpeó la capa de escombros sobre ella y se impulsó hacia arriba, sorprendiendo a la humana y a otro hombre que allí estaba.
Vegeta, con varias heridas y sangre por su cuerpo intentó caminar hacia ella con los puños cerrados de ira pero cayó de rodillas antes de lograrlo.
Bulma quiso acercarse a él, pero este lo detuvo-no interfieras mujer-gruñó con molestia
Katrina no estaba en un estado mucho mejor, sus piernas temblaban y sus ojos se nublaban. El humano se acercó a ella y colocó su mano alrededor de su cintura y la mano de ella sobre su cuello para sostenerla, mientras que hablaba con la otra mujer. Luego se acercó la mama de Bulma y entre ella y su hija ayudaron al saiyajin quien ya parecía inconsciente.
Le dolía respirar, y su cabeza daba vueltas mientras era transportada hacia dentro de la mansión, no rechazó la ayuda del humano, ya que no podría caminar sola, pero tampoco le daría las gracias, nadie se la pidió. Se perdía en algunas partes de la conversación que los humanos mantenían, podía captar algunos retazos como "Saiyajines irresponsables" u otros en los que expresaban preocupación por ellos, pero nada fuera de lo común. Su vista y mente se volvieron negras al tiempo que entraban a la casa y hasta allí fue donde llegó su conversación.
Despertó en una habitación blanca con una venda sobre su cabeza, podía sentir algo de dolor en las costillas al respirar, giró su rostro hacia la derecha, podía ver otra cama igual a la de el donde se encontraba una muchacha de cabellos negros descansando, o al menos eso intentaba ya que por su expresión parecía tener pesadillas.
-no...no lo hagas...-su cuerpo se removía y sus manos estaban agarradas a las sabanas de su cama-mátame a mi...déjala-el sudor caía por su rostro mientras apretaba su mandíbula.
Vegeta aun dolorido volvió su rostro al techo, debía admitir que la habilidad de la chica para la batalla era muy buena, digna de un saiyajin, no superaba los poderes del príncipe, ni los del imbécil de Kakaroto, pero hace mucho no tenía una pelea interesante como aquella, desde que su enemigo estaba en el espacio entrenando en quien sabe donde todo se había vuelto aburrido por el lugar, no tenia con quien tener una pelea de verdad.
Despertó con una sensación de mareo, un sonido bastante molesto había irrumpido su sueño. Cuando sus ojos se amoldaron a la luz de la habitación, observó una figura levantándose de una cama blanca a su derecha, Vegeta se quitaba algunos de los vendajes y se ponía las zapatillas, seguramente para entrenar nuevamente. Se vio a sí misma y estaba igual que él, llena de vendajes y raspones.
-¿Qué crees que haces?-preguntó con molestia al ser despertada
-¿Qué te importa mujer?-gruñó a modo de respuesta dejando algunos vendajes mal puestos
-iras a entrenar ¿verdad?-preguntó nuevamente demandante, luego se miró a sí misma, patética en la cama pensado en que el reloj corría mientras su hermano la encontraba, y decidió que no se quedaría sentada esperando como un insecto insignificante-no si uso la cámara primero- Con gran esfuerzo pego un salto de la cama sorprendiendo a vegeta y arrancándose alguno de los vendajes
-¿Quién te ah invitado a ti a entrenar conmigo?-se sintió indignado por que una persona de su propia raza no lo tratara como un superior, como un príncipe
-No necesito invitación príncipe, yo me invito sola-sonrió dicho esto abrió la ventana y salió volando hacia el patio, escuchando los gritos de Bulma quien estaba en la terraza tomando un café con el chico humano.
Vegeta soltó un gran gruñido desde su interior, estaba de mal humor, la chica lograba ponerlo de mal humor
Es competitiva pensó para sus adentros, pero nadie me gana a mí, El gran Vegeta
Salió volando tras ella y la siguió hasta la cámara de gravedad aumentada la cual el padre de Bulma había reparado, y que aun estaba ajustando. El estaba parado frente la cámara con una herramienta de metal en la mano y estaba rascándose la cabeza frente al tablero de la puerta.
-Hm aun o sé si ponerle clave, eso enfurecerá a Vegeta, aunque creo que le tengo más miedo a mi hija-rascaba detrás de su cabeza mientras hablaba con Tama quien lo miraba fijamente, hasta que erizó su cabello en dirección opuesta a su dueño-¿Qué pasa pequeñín? -preguntó alegre
Hasta que percibió un fuerte viento y junto a él se encontraba la nueva chica que se hospedaba en el lugar. Vestía la ropa de su hija y tenía algunas vendas caídas por sus brazos y su cabello.
-¿Está lista la cámara?-preguntó yendo directo al grano mientras a su lado llegaba Vegeta, fulminándola con la mirada
-Le faltan algunos detalles, estará en funcionamiento en un par de horas-respondió con amabilidad mientras se limpiaba las manos con un pañuelo- me costó mucho recuperarla-
La joven frunció el ceño y miró a vegeta, para luego sorprenderlo dándole un golpe en la nuca, donde aun tenia una de las vendas puestas por la mama de Bulma, el sorprendido la miro boca abierta por el atrevimiento.
-Idiota, fue tu culpa, tu lanzaste la esfera- le recriminó recordando la escena
-¿Mi culpa? Tú te inmiscuiste en mi entrenamiento, maldita sabandija-respondió con la vena de la frente a punto de explotar
-¿chicos? Cálmense, puedo repararla...-intentó animar el ambiente mientras se alejaba con las manos arriba
-Piérdete por ahí príncipe-murmuró la chica ignorando al científico temeroso
Vegeta gritó saturado y le lanzó una esfera de energía la cual, hizo a la joven sonreír y la desvió hacia la casa.
El Dr. Brief soltó su mandíbula la cual cayó hasta el suelo al ver un área de su casa destruida.
-Mi...habitación...-murmuró vegeta apretando sus dientes para contener su ki creciente.
- hay una nueva princesa aquí, príncipe-dijo sonriente de manera coqueta-deberás acostumbrarte- luego se giró y se dedicó a caminar hacia el lugar contrario por donde Bulma y el otro humano venían corriendo.
Todo esto sin observar al saiyajin quien lejos de enojarse nuevamente, empezaba a sentir un nuevo, algo parecido a respeto.

My Bad Guys: oneshots Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora