128- Dr House

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Gregory House
Dr House
Otro oneshot de este precioso sugar daddy

Cuando _____ entro al consultorio y vio nuevamente al mismo paciente sentado en la camilla su ceño se frunció.
-¿Por qué está aquí ahora?- pregunto _____ con gesto cansino, dejando la carpeta azul sobre la mesada. Era la cuarta vez que veías a ese tipo en la semana. Parecía simpatico, tenía el pelo castaño y parecía ser de tu edad, pero luego se verlo por tercera vez en la guardia pidiendo por ti un alerta se prendió en tu interior.
-creo que estoy resfriado- respondió el sorviéndose la nariz y mirándote fijamente.- quería saber si usted podía darme alguna aspirina o algo...-
-señor la sala de urgencia es para eso. Urgencias- le replicaste duramente- una urgencia es algo que pone en peligro su vida si no es tratado en el día, usted no morirá por un resfriado- tomaste tu libreta de recetas y le recetaste unas pastillas- tengalo en cuenta la próxima vez- cortaste el papel y se lo diste sin dejarlo replicar, y luego saliste del consultorio.
Suspiraste volviendo a poner la carpeta azul en la estación de las enfermeras sonriéndole a la que allí estaba, ya casi terminaba tu hora de guardia y podrías ir a morirte a un bar o a casa.
House llego con otra carpeta azul en la mano. Cuddy lo habia obligado a hacer 4 horas de clínica por los problemas que le había traído con el último paciente.
Su vista viajo desde ti que completabas unos papeles hasta el tipo que salía de la consulta que habías echo por el "resfriado".
-¿a qué hora sales?-pregunto House sin siquiera saludar ni voltear a verte.
-a las 10, ¿Vamos al bar? Siento que me está bajando el alcohol en sangre- fingiste abanicarte y sentirte mal con una sonrisa
- solo si pagas la primer ronda- respondió el sabiendo que ambos terminarían en el bar y ebrios en tu departamento como siempre
- trato echo-

Bajaban ahora al subsuelo por el ascensor del hospital. Habías cambiado tu bata de hospital por un suéter corto y unos jeans negros con unas botas. House llevaba su mochila y su bastón del mismo brazo. Mientras descendían el escuchaba como te quejabas de que Cuddy te había pedido para la guardia el fin de semana.
Las puertas del ascensor se abrían mientras tú reías por lo algo sarcástico que él había dicho. Caminaron hacia tu auto que se estacionaba junto a su moto pero tú cara cambio completamente cuando viste al paciente resfriado junto al automóvil.
- Doctora _______, que bueno que la encuentro...- dijo el demasiado nervioso, y su mirada viajo hacía House quien lo miraba desconfiado apoyado en su bastón, sosteniendo su mochila- yo...-
- usted no tiene nada que hacer aquí, es una zona privada para el hospital, solo para empleados- respondiste de manera cortante ya sin rastros de amabilidad.
- solo quería hablar con usted - respondió el algo agitado acercándose repentinamdnge-¿Podría darnos un momento...?- pregunto ahora a House- ¿quien es el?-
- yo soy quien llamara a seguridad si no te largas ahora- respondió House completamente irritado, poniendo la punta de si bastón en el pecho del sujeto para evitar que se acercara mas
-no, usted no entiende- respondió el paciente ahora enojado - quiero hablar con ella, se que ella me escuchará -
-no lo haré, ahora váyase, yo no lo conozco, no sé que quiere de mí , pero si lo veo otra vez aquí pondré una orden de alejamiento- este tipo te había hartado ¿Que clase de pervertido era?
-pero las miradas, se que siente lo mismo por mi, se que es amor lo que hay entre nosotros- se acercó nuevamente algo agitado, tomando la mano de la doctora y poniéndola en su pecho-¿Lo siente verdad? La te por usted...-
- eres patético, ¿Siquiera sabes cómo es su nombre?- pregunto House empujándolo nuevamente-pista, doctora es su profesión, no su primer nombre-
- llamare a seguridad- dijiste completamente harta, tomando el teléfono de tu pantalón y tecleando Tom el encargado de seguridad del edificio
Al instante un hombre vestido de uniforme salió de la cabina de vigilancia del estacionamiento, mientras el paciente seguía diciendo cosas incoherentes.
-¿sucede algo doctora ____?- pregunto acercándose de manera intimidante por detrás del sujeto, Tom tenía una altura considerable y músculos marcados
- Tom ¿Podrías indicarle a este señor dónde está la salida? - pregunto ella amablemente
- se dónde está muchas gracias- respondió el completamente enojado por el desprecio - nos vemos doctora _____-
Tom puso una mano en el hombre del sujeto y lo acompañó a la salida, dejando a House y a ti en silencio mientras observaban su retirada.
- es la tercera vez que está aquí- dijo House frunciendo el ceño
- solo es un loquito de la guardia- respondiste ahora más tranquila abriendo la puerta del piloto de tu auto -¿Te llevo? Podríamos venir juntos en la mañana-
House solo asintió y tiró su mochila en el asiento de atrás mientras subía con dificultad al asiento del copiloto.
Su memoria lo llevaba a recordar a la joven niña que creía haberse enamorado de él, asaltandolo en el estacionamiento también.
- deberias tener cuidado, no lo subestimes- repitió seriamente mientras arrancabas el auto
- ¿Te preocupas por mí?- preguntaste divertida, era extraño verlo así, su relación era una clase de amistad, mezclada con sexo y alcohol de por medio- ¿Acaso son sentimientos lo que huelo?-
- Claro que me preocupo-  respondió ahora un poco más relajado- Wilson ya no quiere hacerme recetas de Vicodin, ¿Quien más las haría?-
Resiste ante su ocurrencia, comenzaste a sacar el auto del estacionamiento dando un asentimiento de cabeza a Tom quien nuevamente estaba en su puesto de vigilancia.
Sabías que realmente se preocupaba por ti, o al menos eso esperabas, por que sentías que su relación comenzaba a transformarse en otra cosa que amistad.
Saliste del edificio divertida, contándole a un distraído House como habías sacado una cucaracha del oído de un niño de 10 años.
No te sorprendiste cuando viste que no te prestaba atención, House era una persona diferente, un mundo diferente.
Lo que no te diste cuenta fue que House observaba a aquel paciente, quien se encontraba en la esquina de enfrente, observandolos salir.
Tenía la impresión de que se convertiría en un dolor de trasero.

My Bad Guys: oneshots Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora