MATTEO
Abro los ojos lo más rápido que puedo, quiero arrancarme las pesadillas como puedo y para despejar todo agarro el teléfono decidido y comienzo a enviar mensajes como loco, no me importa la hora. Es ahora o nunca. Addy aún duerme así que decido darme una vuelta por el antiguo gimnasio de mi casa para liberar todas las energías que me atacan en el día de hoy.
Me coloco un short deportivo y sin remera me voy directo a calentar, hago un leve trote, estiro los músculos y me siento en la primera máquina a hacer un poco de espalda.
La música suena de fondo una lista aleatoria de la sección de deportes de Spotify me acompaña y mi reflejo en el espejo me ayuda a no sentirme solo.
- Porque le rompieron el corazón
La frase sobrevuela todo el lugar y me perfora en mil pedazos, me siento más mierda de lo que acostumbro porque tiene razón. No sé si mi accionar define la persona que ella es hoy, pero sí mucho de lo que sufrió en algún momento de su vida. Como estoy acostumbrado a pensar es una cruz que debo llevar en mi vida.
Cambio a hacer piernas y el hombre del espejo me observa como si me desconociera aunque debo admitir que está un poco borroso pero si mi mente no me engaña su mirada está perdida en tantos problemas, tiene los pelos para todos lados y unas ojeras que le caen por el piso. Parece más muerto que vivo y sobre todo que necesita una buena sesión de terapia.
Acabo y quedo agitado, pero para reponer energías me voy de una a la cocina para ingresar un poco de alimentos lo antes posible. – Buen día. – canturreo mientras me siento a ver las noticias
- ¿Te caíste de la cama? – pregunta Maguie y me deja una taza de café. – No es bueno hacer ejercicio sin comer
- Lo sé. – respondo entre sorbos. – Pero necesitaba despejar la cabeza
- ¿Problemas con Addy?
- Muy lejos de eso. – le regalo una sonrisa falsa y me meto una tostada a la boca. – Mamá y un par de cosas que me dan vuelta por la cabeza
- No te sobrepases de preocupaciones hijo, no te hace bien
- Lo sé. – respondo para devorar todo a mí paso
Voy al cuarto aún intentando no hacer ruido mi chica duerme como tronco, una noche con doble round la deja así. Me anoto un punto para mí y voy directo a la ducha para empezar el día.
Salgo envuelto en una toalla, directo a observar mi móvil, esperando al menos que una de estas cinco personas se digne a responderme y sí, mi confiable Gastón me confirma. Con lo cual solo me queda esperar al resto.
Me pongo unos pantalones cortos violetas y una remera gris haciendo juego, opto por unas zapatillas deportivas, los lentes y una gorra para poder tolerar este insoportable calor de enero.
Le hecho una mirada nuevamente y aún sigue perdida entre sus sueños. Prefiero avisarle por mensaje para poder ir al hospital de una vez.
Me vuelvo loco para estacionar, todas las manzanas alrededor están que explotan de autos así que termino optando por un estacionamiento privado y a la mierda todo, quiero entrar de una vez por todas. Le pongo la alarma el vehículo y bajo. El hombre que se encarga de darme el ticket lo elogia y me hace un par de preguntas de mecánica, le respondo lo básico, algo entiendo. El tío era fanático de los autos y luego de vivir cuatro años con él aprendí lo suficiente como para comprender puntos fuertes o débiles de los automotores.
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2. El secreto de Matteo Balsano (#Lutteo)
FanfictionLuego de seis años un suceso inesperado provoca el regreso de Matteo a Buenos Aires, donde tendrá que reencontrarse con sus viejos fantasmas del pasado para poder enfrentarlos y enterrarlos de una vez por todas. Sera tiempo de reencuentros algunos e...
