MATTEO
Estoy perdido entre mis redes del sueño, pero un estruendo me hace abrir los ojos de golpe.
- ¡Luna al piso! – grito despertándola y ella me observa confundida
Enciendo el motor y piso el acelerador a toda velocidad
- ¿Qué pasa? - Pregunta mientras otro estruendo impacta directamente contra el portaequipajes
- Al piso, nos encontraron. – digo girando todo el volante y metiéndome directo en la carretera
Observo el espejo retrovisor y me doy cuenta que una moto está tras de nosotros, no puedo reconocer al conductor, tiene un casco que le tapa todo el rostro y detrás de él otro nos dispara sin parar.
Piso el acelerador, el auto me ayuda ya que es perfecto para tomar semejante velocidad, subo más de lo permitido, muchísimo más. No hay transito es muy temprano ni si quiera el sol se ha asomado solo un pequeño resplandor tiñe el cielo, la moto aumenta su marcha, lo veo cargar el arma y piso nuevamente el acelerador.
- ¿Siguen ahí? – pregunta intentando observar entre medio de los asientos
- ¡Cuidado! – grito y la empujo rápidamente un balazo ingresa por el parabrisas trasero y sale por el delantero, un agujero perfecto se graba en ambas ventanas
- Van a matarnos. – susurra Luna tragada por el pánico
- ¡No se los voy a permitir! – mascullo entre dientes y piso aún más el acelerador
El velocímetro marca doscientos kilómetros por hora, el auto tiene una marcha normal, está acostumbrado a tanto y puede soportar más pero está limitado de fábrica, malditos diseñadores de Audi.
La moto comienza a atrasarse no puede llegar a tanto, así que de a poco comienzan a desaparecer hasta quedar completamente tragados por la ruta.
- ¿Cómo nos encontraron? – pregunto bajando la velocidad para tomar un ritmo normal
- Nos están rastreando. – responde asustada. – Es obvio Matteo, el hotel, ahora esto, tenemos un rastreador en algún lugar
- No puede ser. – digo porque en verdad tengo pánico de entender la verdad. – Esas locuras solo pasan en las películas
- ¿Y las películas de dónde carajo te crees que lo sacan? – pregunta y comienza a quitarse la ropa
- ¿Qué haces? – pregunto con los ojos abiertos de par en par. – Creo que no es momento para esto...
- ¡No seas estúpido! – Me fulmina con la mirada. – No te das cuenta que puede estar en nuestra ropa o ¿Traes un reloj?
- Sí. – digo alzando la mano y ella me agarra de la muñeca. - ¿Qué haces? – Me lo desabrocha rápido, baja la ventanilla y lo arroja. - ¡Es mi reloj favorito! – grito enojado
- Por el culo tu reloj Matteo ¿Acaso no te das cuenta que nos rastrean? Es obvio saben dónde estamos a todo momento, es más saben dónde estamos ahora. – dice con los ojos casi saliéndose de sus orbitas
- Luna. – digo intentando tomarla del hombro mientras conduzco. – Calmate un poco, por favor.
Ella me observa, el terror se apoderó de sus ojos por completo, el verde esmeralda que me tiene enamorado hoy es un verde apagado y oscuro. La escucho respirar agitada, vuelve a ponerse la ropa y se queda en silencio perdida en la ventanilla aunque debes en cuando su vista va al espejo retrovisor, tiene miedo de que nos sigan.
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2. El secreto de Matteo Balsano (#Lutteo)
FanfictionLuego de seis años un suceso inesperado provoca el regreso de Matteo a Buenos Aires, donde tendrá que reencontrarse con sus viejos fantasmas del pasado para poder enfrentarlos y enterrarlos de una vez por todas. Sera tiempo de reencuentros algunos e...
