MATTEO
El día en nuestro nuevo bar fue bastante atareado, deje los patines de lado y me dedique a seguir mis tareas de reparación en la zona de los baños, luego estuve arreglando un par de temas afuera, tuvimos que terminar de delinear bien todas las normas de seguridad, acomodar el sector donde iría el DJ por las noches, mesas y probar las iluminaciones todo tendría que estar excelente porque una maldita falla y nos puede joder la inspección completamente.
Luna se quedó todo el día con nosotros, intenté convencerla que sea profesora de patín pero está reticente a aceptar, como si supiera que vernos día tras día sería algo nocivo para nuestra salud y ella no logra entender que esto no es algo egoísta de querer tenerla conmigo a cada segundo, sino que es una oportunidad enorme para ella, mientras no compite tiene un trabajo fijo con un excelente sueldo, además muchas personas les atraería que su profesor sea ni más ni menos que una patinadora olímpica ganadora de miles de trofeos. Sin dudas es algo que nos beneficia a ambos, pero Luna todavía no puede verlo.
Addy se pasó un rato a verme, por suerte ninguna de las dos lograron cruzarse, ya que una estaba ayudando a Pedro a fuera y bueno, me encargué de que Adelaide no pusiera un pie lejos del sector del bar. Se la veía muy alegre, como si nunca hubiese pasado nada, todo para ella natural y estaba más que encantada con el lugar, observaba todo y lo elogiaba, me hizo recordar a las viejas épocas cuando venía a visitarme a mi trabajo y nos tomamos unas cervezas antes de volver a nuestra casa. La despedí con una falsa sonrisa en el rostro y le pedí que le explicara a mi madre que no puedo ir a visitarla porque me la paso ocupado aquí pero todos sabemos que no voy porque no quiero verle la cara o más bien, no puedo.
- Bueno, terminé acá. Necesito llegar a casa y darme una ducha. – dice Simón juntando sus cosas. – Ámbar recién debe estar volviendo de la oficina así que seguramente pase por un lugar de sushi y lleve la cena
- ¿Sushi? – pregunto alzando una ceja. – ¿Qué te pasó Simón? Te volviste chic en estos años. – Río y él me fulmina con la mirada
- No seas estúpido. Una vez a la semana llevo sushi para cenar y otra vez ella trae tacos. Somos un buen balance
- Ya veo. Con solo saber que después de tantos años siguen juntos ya eso solo me tiene sorprendido. – Alzo los hombros en señal de disculpa por mi comentario
- Que apoyo. – ironiza. – Al principió nos costó bastante pero luego encontramos un equilibrio, somos algo así como...
- ¿El ying y el yang? – pregunto guiñándole el ojo. – Decile que espero verla el día de la inauguración
- Claro que vendrá, se tomará el día libre y todo. Aunque no lo creas pedirle eso a ella es imposible
- Me imagino.
Lo despido y termino de juntar todas mis cosas mientras espero que Luna termine de guardar las suyas hoy le toca a Pedro cerrar.
- ¡Te espero afuera! – grito con la esperanza de que ella me haya escuchado y salgo.
Una leve ventisca se eleva por los cielos, el otoño de a poco está llegando y eso me recuerda que aún medio guardarropa mío sigue en Londres, tendré que volver a llamar a Belle para pedirle que me envíe todas mis cosas. Porque no pienso volver a irme de Argentina.
Cruzo la calle para meter mis cosas en el baúl, pero en el momento en que sostengo la llave en mi intento de desactivar la alarma un hombre en motocicleta me intercepta.
- ¿Balsano? – pregunta aún con el casco puesto y sé a qué va todo esto. Asiento con la cabeza. – Es momento de usar la caja. – Estira un papel y lo tomo entre mis dedos. – La dirección para ingresar en el GPS que te dimos
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2. El secreto de Matteo Balsano (#Lutteo)
FanfictionLuego de seis años un suceso inesperado provoca el regreso de Matteo a Buenos Aires, donde tendrá que reencontrarse con sus viejos fantasmas del pasado para poder enfrentarlos y enterrarlos de una vez por todas. Sera tiempo de reencuentros algunos e...
