MATTEO
Me observa en silencio con sus ojos profundos me penetran, me acerco sin dudarlo, necesito tocarla por completo mis dedos son hielo y su piel me da la temperatura necesaria para darles calor, quemarlos en carne viva. Somos verde y marrón, conectados el uno en el otro como cada vez que hacemos el amor. Sus labios me recorren el cuello, cierro los ojos y respiro profundo, estoy excitado muy excitado, solo ella logra eso en mí, su boca baja, está en mi clavículas, en mi pecho de un lado al otro, para volver al centro y ríe, me acaricia el pelo de esa zona, me dice que le encanta y una sonrisa se escapa de mi boca.
No hago nada, no me deja tocarla, solo es ella recorriéndo cada rincón de mi cuerpo. Ríe por lo bajo mientras sigue su camino, su boca carnosa y su lengua siguen el camino por mi abdomen, mi estómago, me retuerzo un poco, no puedo evitarlo, mis ojos siguen cerrados, sus dedos delinean mis músculos oblicuos perfectamente trabajados, la escucho suspirar con deseo, siento que voy a explotar pero aguanto, quiero esto. Necesito esto, sus mano no me dejan ni reaccionar porque me quita el bóxer y lo tira por cualquier lado, a nadie le interesa esa mierda solo estorba, se relame los labios, no aguanto. – Matteo. – Susurra Luna observándome de reojo y retoma el camino de antes, no creo que pueda aguantar mucho un toque de sus labios en mí y me pierdo. Me vuelve a mirar, no hablo, no respiro, solo la observo abrir la boca y bajar un poco más.
- Matteo ¿Podes despertarte? – La voz de Gastón me hace abrir los ojos
- ¿Qué pasó? – pregunto desorientado y con una molestia entre las piernas
- Te quedaste dormido en la oficina por una hora más o menos, dijiste que venías a ver unos papeles ¿Estás bien? – Intenta acercase y empujo más mi silla dentro del escritorio
- Estoy bien. – digo aclarándome la garganta. – Solo estaba viendo un par de cosas por ahí me quedé dormido de tanto leer, no va a volver a pasar
- No me trago esa mierda. – Se para erguido cruzándose de brazos. – Algo te pasa, tenés los ojos muy rojos, tus ojeras dan asco y estás pálido como un muerto ¿Te estás drogando? – pregunta. – Porque no tengo problema con que le des a la marihuana debes en cuando, yo lo hago con los chicos, pero esto es de las pesadas
- ¿Qué? – pregunto sin creerlo. - ¡Claro que no Gastón! – Me refriego la frente con la mano. – Solo son problemas en casa
- ¿Problemas? – pregunta. – Hasta donde yo sabía te pusiste los pantalones y te decidiste por Addy ¿No me digas que te vas a arrepentir? La boda es mañana
- No me arrepiento. – respondo con un tono lúgubre. – Es solo que la cosa fue demasiado rápida, esto de querer casarse ya y que Belle pusiera unos cuantos dólares para conseguir una fecha, no me gusta para nada
- ¿Por qué? Deberías estar feliz yo tuve que soportar a Nina planeando el casamiento un año antes, vos solo tuviste que esperar dos días. Deberías saltar en una pie
- Lo hago. – Miento rotundamente y cuando me doy cuenta que ya estoy bien me levanto
- ¿Sabes que nadie te está obligando no? – pregunta Gastón tomándome del hombro. – Sino querés solo podes decir que no. – Me observa a los ojos y me gustaría mandarlo a la mierda por todos sus asquerosos sermones de hacer lo que está bien y ahora que me salga con esto.
- Hay veces que no te dejan elegir. – Susurro y me volteo para volver al trabajo
- ¿A qué te referís? – pregunta y lo dejo sin respuesta.
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2. El secreto de Matteo Balsano (#Lutteo)
FanficLuego de seis años un suceso inesperado provoca el regreso de Matteo a Buenos Aires, donde tendrá que reencontrarse con sus viejos fantasmas del pasado para poder enfrentarlos y enterrarlos de una vez por todas. Sera tiempo de reencuentros algunos e...
