MATTEO
- Hoy llegan las cosas. – Me avisa Addy mientras me cambio para comenzar mi día
- ¿Qué cosas? – pregunto confundido
- Lo que le pedimos a Belle ¿No te acordas?
- Perdón tengo tantas cosas en la cabeza que me olvido de todo siempre. – Suspiro molesto conmigo mismo y bajo directo a la sala
- ¡Voy a ir a buscarlo con Federico a la Aduana a la tarde! – grita de manera informativa
- ¡Perfecto! Yo voy a hacer cosas para el bar y visitar a mamá. – respondo cuando ya la tengo cerca de mí. – Después nos vemos. – Me acerco para besarla
- ¿Pero ya te vas? No desayunaste. – Hace un pequeño mohín
- Compro algo de camino, voy a pasar a buscar a Gastón y de ahí iremos a ver un par de cosas
- ¡Mandale saludos a Nina de mi parte!
Me despido como es debido y voy directo a la cochera en busca del auto.
Hace un calor abrasador, de esos que de a poco vuelvo a acostumbrarme, no hay ropa clara que me ayude a soportarlo pero al menos acá adentro tengo el aire acondicionado. Pongo marcha y arranco, enciendo la radio para escuchar gente hablar y me río un poco de los chistes que extrañaba, no tengo nada en contra del humor inglés, pero en Argentina me hacen estallar de risas.
Tomo la autopista pero esta vez sigo hasta la próxima bajada que me deja en la nueva casa de mi amigo que aún no he tenido el placer de visitar. Escucho al GPS que me da indicaciones para llegar a destino y cuando me encuentro en la puerta me sorprendo.
La casa es preciosa, tiene un pequeño patio delantero con un perro que descansa bajo el techo de la cochera, las rejas son altas y espero luego de tocar el timbre.
- ¡Matteo! – Aparece Nina por la puerta con una taza de café en la mano
- Vengo a buscar a tu marido. – digo aún esperando en el mismo lugar
- Estamos desayunando, entra y conoces la casa. – Me abre la reja y doy un paso hacia adentro
- Muchas gracias. – respondo y sigo el corto sendero hasta la puerta principal
Me encuentro con un pequeño recibidor con un cuadro, una mesita y un florero. Sigo el camino y voy directo a la sala, la casa es pequeña pero preciosa, todo bien decorado y con personalidad. Repleto de libros por donde sea y con instrumentos de Gastón. Es una armoniosa mezcla de ambos
- Estamos en la cocina. – No respondo y la sigo en el trayecto que nos queda
- Buenos días. – Saludo en un cantito y observo a mi amigo aún en su pijama improvisado
- Gastón te dije que pasaba a buscarte y aún no te vestiste. – Lo fulmino con la mirada y me siento para aceptar el café de mi amiga
- Ahí voy. – Revolea los ojos y se va directo a su cuarto
- Dejalo, está un poco cansado del trabajo y aprovecha su día libre lo más que puede. – Explica mi amiga sentándose junto a mí
- Lo sé. Yo debería estar trabajando, lo necesito. Mi bar es un cable a tierra. – Me meto una galleta a la boca. – Tengo ganas de irme de una vez
- ¿De irte? – pregunta sorprendida. – Parece que buscas huir
- ¿Huir? – pregunto ahora yo descolocado. - ¿De qué?
ESTÁS LEYENDO
2. El secreto de Matteo Balsano (#Lutteo)
FanfictionLuego de seis años un suceso inesperado provoca el regreso de Matteo a Buenos Aires, donde tendrá que reencontrarse con sus viejos fantasmas del pasado para poder enfrentarlos y enterrarlos de una vez por todas. Sera tiempo de reencuentros algunos e...
