Las clases de la mañana habían terminado con dos horas de Pociones. Esa clase, también compartida con Slytherin era algo incómoda por todo lo que había pasado. ¿Y saben una cosa? Empeoró.
—No sé si los lunes sean tan buenos después de todo —susurré.
—¿Qué sucede? —me preguntó Hermione.
—Es que todas las clases de hoy son con Slytherin y los de Gryffindor piensan que es algo que hice yo, para complicarles su preciado lunes —le respondo suspirando de frustración. Me tomé los ojos con mi dedo índice y mi pulgar, porque parecía que ya me habían maldecido con tantas miradas extrañas. Como si de un día para el otro fuera una persona diferente y peor que el mismo Tom Riddle.
Me senté junto a Hermione en el tercer lugar de la primer fila, que estaba contra la pared. Ron, como en la clase anterior que tuvimos con el profesor Moody, entró al salón, me miró como si hubiera matado a toda su familia, y arrastró a Harry hacia el otro extremo del aula. Traté de no prestar atención a eso, porque le duraría al menos un mes eso de caminar odiándome.
Luego de unos minutos de espera, Snape llegó cinco minutos antes del horario habitual de la clase. Mirando con sorpresa que todos estábamos allí y nadie llegaba tarde. Pero las expresiones de Snape nunca duraban demasiado.
—Muy bien, como ya veo la clase mediocre que puedo esperar de unos alumnos de Gryffindor, el programa de este año será diferente —habló él, caminando lentamente
—¿Diferente? —preguntó Hermione.
—Señorita Granger. ¿Habrá alguna clase... en la que me deje hablar a mí, y no se entrometa cada cinco segundos? —él hizo una pausa, y tras las risas exageradas de los de Slytherin, Hermione se ruborizó y no habló más —. Muy bien, ahora sí voy a anunciar que habrá unos cambios de lugar para dejar de recibir trabajos tan mediocres por parte de Gryffindor, y poder tener más balance. Aunque si perjudican mucho a sus compañeros capaces, los separaré.
—¿Cambios de lugar? ¿Desde cuando Snape hace esto? —le pregunté a Hermione, pero mi amiga se encogió de hombros.
—Tengo miedo de responder a esa pregunta —me susurró ella.
—Levántense todos en silencio, y muévanse al lugar que les indicaré ahora —nos indico el profesor. Todos hicimos caso a sus palabras, no queríamos pasar el resto del año con pérdidas de puntos gracias a él.
Los lugares fueron siendo asignados muy rápidamente, y a pesar de que sufrí en silencio cuando asignaron a Crabbe con Neville, que hayan puesto a Lavender junto a Goyle ha sido lo mejor del día.
—Weasley, con la señorita Parkinson aquí adelante —dijo y lo sentó algo brusco en una de las sillas. Pansy, sorprendida y con su boca abierta, tuvo que compartir asiento con Ron, al cual consideraba un traidor de la sangre.
—No puede ser —se escuchó decir a Harry, al cual habían sentado junto a Theo en el medio del salón, riéndose unos asientos atrás de Ron. Él se dió vuelta con cara de ver muchas arañas gigantes frente a él. La situación era graciosa, hasta que me acordaba que él no quería ni verme.
—Dementy, ve a sentarte detrás del Señor Potter —me dijo, me puse algo feliz porque podría estar cerca de Harry y Theo, Pansy ya tenía su lugar asignado así que no podría ponerse peor. Fui a aquel lugar y Harry me sonrió, hasta que Snape volvió a hablar —. Malfoy, te toca con Dementy.
Mi sonrisa hacia Harry se borró y me senté junto al caldero tratando de tapar mi rostro detrás del mismo. Draco, en cambio, sonreía. Sí, sonreía sin mostrarse inhibido por esto, mientras yo quería suicidarme. Los murmullos en todos los presentes no paraban y quería llorar. Sentía la necesidad de llorar y salir corriendo.
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Outsider - Draco Malfoy
FanfictionDesde que el sombrero seleccionador se posó sobre la cabeza de Draco Malfoy se supo que era un digno Slytherin. Su familia de magos oscuros y prestigiosos con su linaje fue la principal fuente de inspiración para la crueldad contra los que él consi...
