Despierto asustada con los gritos de Hermione. No entiendo bien qué pasaba, la habitación estaba casi a oscuras —¡Ava!
Cuando abrí mis ojos lo primero que vi fueron las camas de Lavander y Parvati. Una de ellas le pidió a Hermione que se callara y volvió a cubrirse hasta la cabeza con las sábanas.
—¿Qué hora es Hermione? ¿Qué quieres? —pregunté de mal humor. Ella se acercó hacia mí, mientras se trenzaba el cabello con ambas manos.
—Tú solo vístete y ven conmigo —me pidió, con sus ojos bien abiertos e intrigantes. Bufé y me giré en mi cama, mientras sentía las sábanas frías del otro lado —. Vamos, no lo hago para torturarte, de verdad tienes que venir conmigo.
—Déjame dormir, Hermione —le respondí con tono de súplica —, el tren no sale hasta en unas horas.
—Algo sucedió con los Weasley —me dijo. Sentí como lentamente mi corazón dejara de funcionar.
—Creo que algunas veces te serviría ser más específica, Granger —hablé mientras me obligaba a mí misma salir de las cálidas sábanas y enfrentar el frío de la habitación. Mis pies sintieron el suelo congelado pero aun así los obligué a caminar hasta el baño. Muy rápidamente me cepillé mis dientes y lavé mi rostro con agua tibia para poder averiguar qué sucedía.
—¿Qué más sabes? ¿Es grave? ¿A quién le pasó algo? —le pregunté rápidamente. Volví a sentarme en la punta de mi cama para poder ponerme mis zapatillas y finalmente tomar una campera.
—Bueno... ven —me respondió, cruzándose de brazos. Ambas bajamos las escaleras hasta llegar a la Sala Común, la chimenea comenzó a funcionar pero rápidamente salimos por el retrato —. Algo sucedió anoche, he visto a Harry hoy temprano.
—¿Qué fue? —pregunté impaciente, mientras nos dirigíamos al Gran Comedor según el camino que estábamos tomando.
—Fue el eñor Weasley. Harry tuvo una especie de visión de que él se encontraba en peligro en el Ministerio. Fue inmediatamente a ver a Dumbledore, y resultó ser cierto.
—Por Merlín. ¿Él se encuentra bien?
—Sí, lo atendieron bien. Ginny, los gemelos y Ron viajaron por la madrugada para ir a verlo. Harry está con Snape ahora.
—¿Por qué con Snape? —pregunté curiosa. Hermione se encogió de hombros en señal de no tener respuesta.
—Según Harry, la serpiente de Quién-tú-sabes fue la que lo atacó al señor Weasley. ¿No te parece extraño?
—Eso es terrible. ¿Por qué la serpiente de él querría atacar a Arthur Weasley?
—No lo sabemos. Creo que Snape está tratando de averiguar eso.
—¡Harry! —interrumpí a Hermione. Harry se acercaba por el pasillo donde nos encontrábamos, aún con su pijama puesto y su cabello alborotado, en camino hacia el Gran Comedor. Él bostezó y con una de sus manos cubrió su gran bocota.
—¿Ya te has enterado? —me preguntó y yo asentí. Él intentó con sus dos manos acomodar su cabello que estaba más alborotado de costumbre —. Si no hubiera llegado a tiempo...
—Pero lo hiciste —le respondió Hermione poniendo una de sus manos en su hombro. Harry la observó con una media sonrisa y decidió sentarse en el primer espacio que encontramos en el Gran Comedor. Estaba casi vacío, las velas apagadas y casi sin profesores. El desayuno llegaba desde la cocina de los elfos apenas te sentabas.
—Fue extraño. Anoche Snape me llevó a su oficina e intentó que aprendiera Oclumancia. Por lo que pasó, ya sabes, las visiones —respondió mirándome ahora. Yo tomé una gelatina de color violeta de la mesa, y Hermione me imitó. Mientras tanto, Harry se apresura en tomar tostadas con mermelada para acompañar a su jugo de calabaza.
ESTÁS LEYENDO
Outsider - Draco Malfoy
Fiksi PenggemarDesde que el sombrero seleccionador se posó sobre la cabeza de Draco Malfoy se supo que era un digno Slytherin. Su familia de magos oscuros y prestigiosos con su linaje fue la principal fuente de inspiración para la crueldad contra los que él consi...
