Los días nevados habían comenzado, ir a enviar una carta había vuelto a ser peligro de vida, y las bromas con aguas de Sortilegios Weasley eran más populares para torturar con frío a tus amigos. Las prácticas con el equipo de Quidditch se daban en situaciones climáticas totalmente desfavorables, por lo que muchas veces nuestras escobas se desequilibraban con el viento y nos impedía jugar al 100%. Los partidos contra Slytherin y Ravenclaw se acercaban y la presión de Harry contra todos nosotros se había vuelto a niveles descomunales.
Por lo tanto, Harry, Hermione, Ron y yo nos dirigíamos hacia Hogsmeade para poder despejarnos de todo lo que nos venía sucediendo. Si tan solo estuvieran en una clase de Defensa contra las Artes Oscuras con Snape, entenderían de lo que hablo.
—¿Entonces Dumbledore quiere que lo vigiles? —le preguntó Ron, luego de que Harry finalice su relato.
—Sí, si hubieran visto ese recuerdo... Prácticamente, Slughorn le ha dicho a Vodemort cómo hacerse inmortal. Siente tanta culpa que jamás ha querido dar ese recuerdo para saber qué es exactamente lo que hizo Vodemort —explicó él —. Y ahora nos reunimos para hablar de eso, es algo deprimente.
—Bueno, pero ¿Qué tal si Slughorn no quiere hacerlo? —le indagó Hermione.
—Pues, tomaré el Felix Felicis si es necesario —respondió Harry —. Esto es importante, Hermione. Es un asunto grande, estamos hablando de las herramientas para saber cómo derrotar a Vodemort.
—Bueno, mejor cambiemos de tema y bebamos mucha cerveza. La necesitamos antes de los partidos, ¿Verdad, Ava? —me preguntó Ron, mientras abría la puerta de Las Tres Escobas.
Los cuatro nos adentramos al lugar abrazados por la calidez y el aroma a cerveza. Ron se encargó de pedir los cuatro vasos, y pronto los trajo a la mesa que siempre elegíamos junto a las ventanas. Entré después que mis tres amigos, y visualicé a Draco también en las Tres Escobas, en dirección a los baños de hombres. En cuanto me vió, me miró sorprendido por unos minutos.
—Hey, Ava ayúdame a llevar los vasos —me interrumpió Ron, así que lo miré y me acerqué a él para tomar los dos vasos restantes de cerveza. En cuando volví mi mirada, desesperada hacia donde Draco estaba, ya había desaparecido.
—Ustedes relájense, yo tengo que cumplir mi tarea —dijo Harry, mientras apoyaba su campera en el respaldo de la vieja silla de madera. Él se sentó junto a Ron, dejándome a mí junto a Hermione de espaldas al profesor Slughorn.
—¿Has venido sólo por eso? —le pregunté bebiendo rápidamente la mitad del vaso de cerveza.
—Tal vez —admitió Harry, y bebió un sorbo de su cerveza —. De todas formas necesitaba una de éstas y el lugar es perfecto.
—Sí, al menos sales ahora a relajarte y podemos hablar. Estás siempre ocupado con ese libro de Pociones —le dije yo, y él me echó una mala mirada.
—¿Sigues con ese libro, Harry? —le preguntó Hermione, aunque ya sabía que la respuesta sería positiva.
—A mí me gusta hablar por las noches, pero ahora no puedo hacerlo porque te la pasas leyendo —dijo Ron en forma de queja —. Parece que duermes con el libro.
—Si puedes hablar conmigo... y no, no duermo con el libro—le respondió el chico de lentes. Ron se encogió de hombros y bebió su vaso.
—Creo que te ha visto —le avisó Ron a Harry, giré disimuladamente y observé como el anciano profesor se acercaba hacia nosotros, sosteniendo con una de sus manos un enorme vaso de cerveza. Él tenía una dulce sonrisa en su rostro que hacía sobresalir algunas arrugas en su boca.
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Outsider - Draco Malfoy
FanfictionDesde que el sombrero seleccionador se posó sobre la cabeza de Draco Malfoy se supo que era un digno Slytherin. Su familia de magos oscuros y prestigiosos con su linaje fue la principal fuente de inspiración para la crueldad contra los que él consi...
