La clase de Historia de la Magia había terminado al fin. Solté un bostezo, mientras me cubría mi boca con ambas manos para que el profesor no me escuche al estar en primera fila. Resfregué mis ojos en un intento por despertarme un poco, y tomé mis libros para poder salir finalmente de la clase. Hermione, Ron, Harry y yo decidimos ir hacia el puente de Hogwarts para poder tomar un poco de aire y pasar rapidamente la hora que teníamos libre antes del almuerzo.
—Deberíamos aprovechar esta hora para estudiar, sé lo que les digo —comenzó a hablar Hermione, mientras los cuatro nos quedábamos apoyados en una parte de los barandales. Harry sacudió su cabeza, sosteniendo sus lentes en un intento por despertarse también. Ron, por su parte sacó una golosina de su bolsillo y le dió un gran mordisco.
—Hermione, estamos muriendo de cansancio —le dije, excusándome —. Estuvimos estudiando muchísimo, pero tienes que admitir que nadie puede soportar estas clases. Estoy segura de que reprobaré su Timo.
—No pienses así, porque si lo haces ya no querrás estudiar.
En la semana, habíamos tenido dos exámenes, uno de Transformaciones y el otro de Encantamientos. Estudié, y lo he hecho durante días enteros por lo cual estaba segura de que tendría una buena nota en cada uno de ellos, sin embargo me distraía la idea de tener a Draco a pocos metros de mi y no poder hablar con él. Desde aquel día en el que hablamos no lo hemos hecho de nuevo, de vez en cuando cruzo a Blaise o a Theo pero no me dicen nada de él.
Necesito enfrentarlo. Necesitaba preguntarle si todavía seguiría estando conmigo, o dejaría que algo tan pequeño arruine toda nuestra relación. Pero no lo hacía, cada vez que quería acercarme a él sentía un calambre de dolor en mi estómago y me impedía avanzar. Tenía miedo de que Draco me dijera que no quería seguir conmigo, y por ello me daba terror hablarle.
—Chicos, yo creo que deberíamos volver a reunirnos con el Ejército. Harry, te han echado del equipo de Quidditch... sé que suena mal pero, ahora tienes más tiempo disponible —comentó Ron, rascándose la nuca y guardando el envoltorio de su golosina vacío en el bolsillo de su túnica.
—Bueno, Ron tiene un poco de razón. Sería muy... muy peligroso, pero tal vez Umbrigde no piense que volveríamos a hacerlo. Además, puedes dar clase a poca gente —explicó Hermione.
—¿Cómo sería eso, Hermione? —le pregunté.
—Claro, es decir. Tal vez un día vayamos solo nosotros, con Ginny y Neville —me respondió ella.
—Y Luna —agregué, para que Hermione frunza el ceño. Hermione y Luna seguían sin llevarse bien por sus diferentes ideales.
—Bueno, y Lovegood también podría ir —agregó Hermione, apretando sus dientes —. Y luego, en otra clase que Harry esté con Seamus, Dean, los gemelos, tal vez Lee y Angelina. Ya sabes, por grupos.
—Parece una buena idea —respondió Ron con una sonrisa.
—No —negó Harry, y los tres nos quedamos en silencio observándolo —. Es peligroso, los he puesto en mucho peligro a todos por nada.
—Harry, no ha sido por nada. ¿Sabes cuántos magos adultos tienen problemas para realizar sus Patronus? Nosotros tenemos quince años, y podemos hacer un Patronus corpóreo gracias a ti —le dije. La verdad es que no lo parecía, pero era magia muy avanzada.
—Yo no siento que les haya enseñado grandes cosas. He sido un pésimo profesor, y amigo —agregó el chico de lentes.
—¿Qué estas queriendo decir, Harry? —le preguntó Hermione. Harry se quedó en silencio por unos segundos, y finalmente nos miró a los ojos.
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Outsider - Draco Malfoy
ФанфикшнDesde que el sombrero seleccionador se posó sobre la cabeza de Draco Malfoy se supo que era un digno Slytherin. Su familia de magos oscuros y prestigiosos con su linaje fue la principal fuente de inspiración para la crueldad contra los que él consi...
