Capítulo 43: Departamento de Misterios

3.7K 231 36
                                        


Llegamos a Londres en los threstals cuando ya el sol estaba ocultándose. El viento era frío y lloviznaba, por lo que no fue un viaje muy placentero.

El interior del Ministerio carecía de luminosidad, con paso apresurado seguíamos a Harry quien nos conducía por un sinfín de pasillos y corredizos, para poder llegar hacia donde debería estar Sirius. Corrimos por un pasillo oscuro y largo, que parecía interminable donde al fin encontramos el ascensor. Todos estábamos algo nerviosos, puesto que deberíamos haber llamado a todo el ejército. Tenía miedo, debía admitirlo.

Si la visión de Harry resultaba entonces cierta, estábamos yendo literalmente a atacar a Vodemort en persona, y no era algo que me dejara muy tranquila que digamos.

La puerta del ascensor se abrió cuando llegamos al destino, mientras una voz computarizada nos avisaba que habíamos llegado al "Departamento de Misterios". Harry, siempre delante de todos, abrió la puerta del ascensor y nos acercamos a la única salida que había. Caminamos lentamente esta vez, temiendo lo que podría haber dentro. Cuando Harry tomó la puerta y la abrió la oscuridad nos invadió. Inmediatamente nuestras varitas comenzaron a iluminar el camino luego de que todos conjuremos el hechizo "Lumos", que servía para iluminar bastante el camino.

La puerta nos llevó a donde se encontraban todas las profecías, pude visualizar bien el lugar a pesar de estar oscuro. Se trataba de un sinfín de filas de enormes muebles que llegaban hasta lo alto del techo con millones de bolas de profecías, las cuales tenían dentro un humo gris. Cada una de ellas tenía un número, por lo cual Harry comenzó a iluminarlos para poder buscar la suya.

—En el sueño vi que era la número noventa y cinco, si alguien la encuentra que me avise. Y rápido —nos ordenó Harry, mientras levantaba su varita para observar el número que se encontraba en los estantes.

Corrimos por varias filas de esferas, hasta que se detuvo en seco cuando vio que llegamos al supuesto lugar de la esfera, pero Harry nos miró algo extrañado.

—Se suponía que Sirius estaría aquí —murmuró, acomodándose los lentes.

—Harry, ésta tiene tu nombre —le avisó Neville, mirando una de las esferas. Él retrocedió para darle espacio a Harry, y así él tomo su profecía. Esta contenía una especie de humo que se iluminó al entrar en contacto con Harry. 

El que tiene el poder de vencer al Señor Tenebroso se acerca. El Señor Tenebroso lo considerara su igual. Tendrá un poder que le falta al Señor Tenebroso. Pues uno no puede vivir mientras el otro sobreviva —habló una voz de mujer dentro de la pequeña esfera. Harry se quedó inmóvil unos segundos, hasta que me percaté de que una sombra estaba cerca de nosotros. Cuando gire mi vista, me encontré con un mortífago, que llevaba una túnica negra y una máscara de color gris, tal y cómo lucían siempre. Tomé la mano de Hermione, al extrañarse por mi actitud, giró su cabeza y lo vió.

—¡Harry! —dijo Hermione avisándole. Harry, aun sosteniendo su profecía levantó su varita y se puso delante de nosotros de manera protectora. El mortífago comenzó a acercarse dando largos y pausados pasos hacia nosotros.

—¿Dónde esta Sirius? —le preguntó Harry con impaciencia.

—Necesitas aprender a distinguir entre los sueños y la realidad —El mortífago pasó su mano por delante de la máscara y se la quitó. Allí fue cuando lo reconocí, su rostro pálido con facciones finas, su cabello rubio que le llegaba hasta los hombros completamente lacio, y una sonrisa orgullosa —. Sólo viste lo que el Señor Tenebroso quería que vieras. Ahora dame la profecía.

Lucius Malfoy extendió su brazo hacia donde se encontraba Harry. Mi corazón comenzó a palpitar rápidamente por los nervios que estaba teniendo. ¿Qué podría hacernos Lucius Malfoy si no hacemos lo que nos pide?

Outsider - Draco MalfoyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora