Cap.4

91 13 1
                                        

Me levanto por la mañana bastante confundida por la noche de ayer, aún si saber si lo que pasó ayer era real o todo había sido un sueño. Un mal sueño. la discoteca, el chico que me perseguía y su novia que hubiera estado dispuesta a darme una buena paliza, toda la gente borracha que estaba fuera de la discoteca y por último el chico rubio. No recuerdo muy bien su nombre porque era extranjero, pero sí que recuerdo la intensidad con que sus ojos me miraban. Desde luego que fue la luz en esa horrible noche de oscuridad.

Cuando me levanto de la cama con un poco de dolor de cabeza busco a mi abuela por toda la casa, pero no hay señales de ella. Quizás esté comprando. Además no quiero mentirla. Cuando la vea estoy dispuesta a decirle la verdad sobre lo que pasó anoche, excepto lo de que me monté en el coche con un desconocido. Se que ella podrá guardarme ese pequeño secreto.

Me doy una ducha y después me paso toda la mañana tumbada en una hamaca de la terraza escuchando música y leyendo una revista. Al rato llega mi abuela a casa. Casi no me había dado cuenta de que ya era la hora de comer, la verdad es que me he levantado muy tarde esta mañana. Cuando la veo me sonríe y yo voy a darle un beso.

-         Al final has dormido en casa, creía que ibas a estar donde tu amiga.- me dice con una sonrisa.

-         Si, bueno abuela, yo…- quiero decirla la verdad, pero no se muy bien por dónde empezar. Mi abuela es muy comprensiva, pero no se tampoco hasta qué punto.

-         No te preocupes hija, si has venido será por una buena razón. Yo siempre confío en ti.- me dice guiñándome un ojo. Me siento bastante reconfortada ahora. Siempre he sido una niña bastante responsable y nunca me he metido en líos. Por eso tanto mis padres como mi familia en general confían bastante en mi y eso lo agradezco y es un punto muy importante a favor a veces.

-         Está bien abuela.- la sonrío. Ambas comemos y por la tarde nos vamos al centro de ibiza a dar una vuelta y a merendar.

Mi abuela es una gran compañía. Siempre tiene algo interesante que contarte. Me he criado con ella y tenemos una gran complicidad. Por la noche vemos una película juntas y me acuesto nada más termina la película. Debo recuperar las horas de sueño que perdí anoche.

Al día siguiente me levanto mucho más despejada de lo que estaba ayer. Me siento con energía. Desayuno y decido bajarme con los patines a dar una vuelta por allí. Empiezo a patinar por el paseo marítimo mientras observo el mar. Cuando me quiero dar cuenta son las 12 de la mañana ya. Llevo un buen rato patinando y tengo bastante hambre asi que decido pararme en un chiringuito para tomar algo. Cuando salgo del chiringuito veo que las casas de aquella zona eran bastante mas lujosas que donde yo vivía.

Me distraigo por unos segundos mirando aquellas casas y pierdo el control de mis patines. Estoy a punto de caerme, pero justo cuando recupero el equilibrio me topo con una persona y caemos los dos al suelo.

-         ¡Dios mío lo siento muchísimo, no te había visto!- digo preocupada. Oigo una fuerte risa debajo de mi que me incomoda un poco y me levanto. Cuando me incorporo y enfoco bien a la persona a la que he arrollado y que se está riendo sin parar veo que es… hey espera… ¿ese no es…? ¡claro! ¡Es Niall! Dios no puede ser. Otra vez él.

-         No te preocupes- me dice riendo- pero, espera, ¡si tu eres la chica de la otra noche!- me dice sorprendido.

-         Si, em… hola Niall.- le digo seguramente con la cara roja. Parece que él tampoco sabe muy bien qué decir.

-         Bueno, lo siento ¿estás bien? Nos hemos llevado un buen golpe- dice riendo.

-         Si si, estoy bien ¿y tú estás bien?- le pregunto.

-         Si, soy un tipo duro- me dice con una simpática sonrisa.- ¿por qué siempre que te veo estás sola y de forma tan extraña?- me dice riéndose.

-         Ja, Ja.- río irónicamente.- Yo estaba patinando tranquilamente hasta que tú te topaste en mi camino.- le digo recalcando el mi.

-         Ahá, o sea que según tú yo estaba de por medio…- me dice Niall.

-         Así es.- le digo con una sonrisa de suficiencia.

-         Bueno… entonces te tendré que invitar a comer para recompensarte.- me dice.

-         No sé niall…- es verdad que la otra noche se portó muy bien conmigo, pero no se si debo ir con él.

-         Venga anda, es lo menos que puedes hacer. La otra noche te salvé.- me dice.

-         De verdad que no tienes que hacerlo Niall.- le digo.

-         Quiero hacerlo.- me dice serio.

-         No serás ningún psicópata que quiere matarme ¿verdad?- le digo sonriendo.

-         ¿Qué? ¡Por supuesto que no!- dice fingiendo indignación y ambos nos reímos.

-         Debo llamar a mi abuela.- digo.

-         ¿a tu abuela? ¿para qué?- me pregunta algo confundido.

-         Para decirle que voy a comer fuera de casa.- le digo con una sonrisa. Él me sonríe y yo me quito los patines para ir caminando con él hasta el sitio donde vayamos a comer. 

HELLOOOOOOOOO! Bueno, se que este es un capítulo bastante cortito, pero cada vez nos iremos metiendo más en materia y la historia se irá poniendo interesante y entrará más en la trama. Solo pido un poquito de paciencia :)) 

¡GRACIAS POR LEER!

DestinyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora