Ya amanecía, Flor se encontraba en la cama de Jazmín recostada sobre sus brazos, los rayos matutinos del sol entraban por la ventana y una brisa suave y veraniega hacía que el pelo rojizo de la cocinera se volara un poco.
Florencia, quien había pasado una noche triste, abrió los ojos y pudo contemplar el rostro de su novia, la cual dormía plácidamente y en su cara se dibujaba una leve sonrisa inconsciente. Al ver esta imagen tan hermosa, Flor no resistió a abalanzarse sobre Jazmín y darle un beso de buenos días.
-Buen día Jaz, perdón por haberte despertado, es que no pude resistirme a tanta belleza.
-Hola Gordita- dijo Jazmín mientras se estiraba y bostezaba- cómo amaneciste? Mejor?
-Si, estoy mejor, aunque no pude dormir muy bien que digamos, mi cabeza no paró ni un segundo. Pero ahora que te vi me puse un poco mas contenta.
-Linda- Jazmin se arrimó y le dejó un beso en su mejilla- ya va a pasar, todo va a salucionarse, tenés que darle tiempo, nada más.
-Puede ser, no se. Bueno, no hablemos mas de esto – dijo Flor, que no quería regresar al estado de animo con el que se encontraba el día anterior- Tengo un idea, ¿qué te parece si nos vamos de picnic a algún lado?
-Me parece muy buena idea gordita, querés que vayamos al Tigre? El día está hermoso y hace mucho que no vamos.
-hmmm- emm bueno... dale, vayamos al Tigre- Flor no sonaba muy segura, ese lugar no le traía buenos recuerdos, pero no quería hacerle pensar a Jazmín que estaba retrocediendo.
-Qué pasa? – dijo Jazmin, quien notó que comenzaban a aparecer los tics.
-Nada, nada –vulva satánica- -gggggg- -hmm.
Flor entró en un estado total de nerviosismo el cual hacía mucho tiempo que había dejado de aparecer. Sus tics comenzaron a aumentar y a ser cada vez mas pronunciados. No entendía por qué estaba tan nerviosa, ella estaba segura que el tema de Elena estaba totalmente superado.
-Flor, dale, se que te pasa algo y ya me puedo imaginar qué es. Dejá, no quiero que me digas, no quiero empezar a pelear. Elena ya es cosa del pasado, ya lo habíamos aclarado gorda, dale.
No quiero que por esto dejemos de ir a mi casa, ya no tiene nada que ver con ella, necesito que lo entiendas de una vez, por favor.
-Perdón – hggghggg- no se lo que me pasa, tenes toda la razón. Lo que pasa es que ese lugar no me trae lindos recuerdos –hmmm- y me pone un poco nerviosa, perdón, ya se me va a pasar- Flor no estaba muy convencida de que esto era algo pasajero, pero intentó complacer a Jazmín transmitiéndole un poco de seguridad.
-Tengo una idea, vos dejame a mi, te voy a sorprender y vas a ver que mi casa del Tigre se va a convertir en un lugar muy especial para las dos, te lo prometo
Jazmín dejó intrigada a Flor con esta sospechosa propuesta, pero ella no quiso indagar mucho en el asunto, ya que quería que la sorprendieran de verdad y poder superar de una vez por todas eso que le pasaba y que tanto le atormentaba.
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Destinadas a ser
Fiksi PenggemarFlorencia Estrella encuentra refugio en Jazmín del Río quien la cuida y acompaña todos los días. Esta historia refleja el amor genuino que hay entre ellas y ,que a pesar de ciertos obstáculos que se presentarán a lo largo del camino, ellas saben...
