(Esto no afecta en la historia)
POV Omnisciente
Retrocediendo al día que Nicolás, el que no pertenecía al mundo de los Youtuber's , volvió al que sí era su mundo, el otro moreno hizo lo mismo. Este se sintió algo mareado en el momento que despertó y se dio cuenta que estaba en un departamento, provocando que estuviera completamente confundido, no sabiendo qué pasaba.
Se demoró unos pocos minutos en darse cuenta que vivía en ese departamento, o al menos lo hacía su otro yo. Encontró su celular, así que comenzó a revisarlo, con el motivo de encontrar los números de sus mejores amigos. En realidad era a los que más llamaba, ocasionando que hiciera esto último.
-Alo Nico?.-Preguntó Jaime, tomándose un momento para luego seguir hablando.-Quieres que te ayude a editar o algo así?
-Acaso le enseñabai a editar a mi otro yo?.-Cuestionó Nicolás para posteriormente reírse, causando que el señor Navarro se quedara completamente quieto.
-Eres mi Nico?.-Preguntó el enojón, después de unos segundos, originando que el pequeño moreno se dejara de reír.
-Tu Nico? Bueno, supongo que me puedes decir así.-Dijo el moreno, con una pausa.-Pero eso, aún así con un contexto, no le quita lo maraco que suena.
-Voy altiro.-Dijo el señor Navarro, ocasionando que Nicolás estuviera aún más confundido pero que no le importara, porque lo había extrañado demasiado.
No tenía ni idea si Jaime le iba a decir al Edgar que había vuelto, pero suponía que sí, entonces se arregló un poco.
No podía mentir y decir que no se había encariñado con Faith, porque era obvio que no era así. No podía decir lo mismo del híbrido realmente, ya que este, en el momento que su hija no los estaba viendo, se intentaba alejar todo lo que podía de él, y no lo culpaba, porque para él mismo era rara la situación, ver a uno de sus mejores amigos ser un híbrido en otro mundo, más enojón y violento de lo normal, y mucho peor ver que tomaba sangre y que podía matar a muchas personas en menos de diez segundos.
Bueno, el Jaime del otro mundo, a veces, le daba sangre, por si alguien le hacía daño y así se transformaba en vampiro. Y fue precisamente así como se convirtió, haciendo que estuviera algo nervioso, no sabiendo si sus mejores amigos lo aceptarían así.
Se sorprendió en el instante que vio como sus mejores amigos habían llegado tan rápido ahí.
-Cómo chucha llegaron tan rápido? Acaso estaban cerca de acá?.-Preguntó Nicolás, demostrándoles lo confundido que estaba en aquél momento, dejándolos pasar y cerrando la puerta.
El enojón y el ruloso se miraron por unos segundos.
-Siéntate mejor, Nico, hay muchas cosas que contarte.-Dijo Jaime, haciendo lo mismo y el ruloso siguiéndolo, causando que el pequeño moreno se quedara quieto por un tiempo para finalmente sentarse.
El pequeño moreno escuchó atentamente todo lo que le decían, obviamente turnándose en algunos momentos, provocando que en el instante que terminaron la historia, el primero en ser nombrado se quedara callado.
-Entonces terminó con mi novia, se mudó de la casa de mis papás, me convirtió como en un billonario porque la gente rica seguirá depositando en mi cuenta y me consiguió este maravilloso departamento?.-Preguntó Nicolás, resumiéndolo, haciendo que el enojón asintiera.-Me solucionó la vida po.
El pequeño moreno se rió, provocando que el señor Navarro sonriera un poco.
-Y qué más ha pasado en sus vidas? Además de ser inmortales.-Dijo el moreno, queriendo saber más, ya que no estuvo por harto tiempo.
-Bueno, puede que tengamos algo más de dinero.-Dijo Jaime, ocasionando que el ruloso riera.
-Y cuando dice algo más, es mucho más.-Dijo Edgar, siendo completamente honesto con él.
-Al menos ya no tenemos que preocuparnos por el dinero.-Dijo el pequeño moreno, teniendo una sonrisa en sus labios.-Y por muchas cosas más.
-Te extrañamos un montón.-Dijo el enojón, mirándolo fijamente para después desviar su mirada, mientras que Edgar sonreía algo cómplice, obviamente sabiendo lo que pasaba.
El moreno se quería burlar pero lo tomó por sorpresa que no pudo decir nada, simplemente se colocó rojo e intentó que no se notara.
-Quieren algo para tomar u otra cosa?.-Preguntó Nicolás, levantándose rápidamente y yendo a la cocina, sólo para ocultar su sonrojo.
-Yo me tengo que ir pero el Jaime se queda.-Dijo Edgar, notando la mirada furiosa del enojón, causando que modulara un "después me lo agradecerás".-Nos vemos después.
-Entonces... quieres algo, Jaime?.-Cuestionó el moreno, luego que estuvieron en silencio.
No se escuchó la respuesta del señor Navarro hasta que el moreno sintió a alguien detrás de él, provocando que se girara y notara lo cerca que estaba de su mejor amigo, ocasionando que se colocara nervioso.
-Quiero algo pero no sé si lo puedo conseguir.-Dijo el enojón, en un tono bajo y algo ronco.
-Q-Qué cosa sería?.-Preguntó el pequeño moreno, no diciendo nada sobre lo cerca que estaba.
El enojón lo contempló atentamente y por fin decidió algo en ese momento.
El moreno sintió como Jaime colocaba sus dos manos en sus mejillas y posteriormente experimentó los labios de este contra los suyos, provocando que el primero en ser nombrado sintiera un calor recorrer su cuerpo para luego llegar a sus mejillas otra vez. El pequeño moreno cerró los ojos, al igual que el enojón, y le correspondió el gesto, sintiendo como Jaime se relajaba.
Ni siquiera supieron cuánto tiempo estuvieron así, pero en el momento que se separaron, los dos se quedaron en silencio.
-Hemos desperdiciado tanto tiempo.-Dijo Jaime, todavía con aquél tono ronco.
El pequeño moreno podía sentir su corazón latir fuertemente, causando que se intentara relajar.
-Ahora tenemos todo el tiempo del mundo.-Murmuró Nicolás, ni siquiera sabiendo cómo había podido hablar en ese momento.-Pero ni creas que seré como uno de esos maracos fáciles, vas a tener que conquistarme, Jaime Navarro.
El señor Navarro rió, mientras que en ese instante sólo tenía una de sus manos en la mejilla de su... "amigo" o lo que sea que fueran.
-Siempre tienes que ser tan diva.-Dijo el enojón, observándolo y besándolo otra vez, no sintiendo como si fuera suficiente, originando que lo acorralara contra uno de los muebles.
El pequeño moreno se sentó arriba de ese mueble en algún minuto, y teniendo los labios levemente rojos, habló.
-Está bien, puede que me permita por esta vez ser un poco más fácil.-Susurró Nicolás, acercando al enojón aún más a él y colocando sus piernas al rededor de su cintura, originando que el señor Navarro sonriera un poco y continuara besando al moreno.
ESTÁS LEYENDO
Parents (Jainico).
Fiksi PenggemarTienen que leer la primera temporada para leer esta fic!. Se llama "Wolf" y la pueden encontrar en mi perfil.
