—¿De qué tema van a realizar su trabajo? —preguntó el profesor con una sonrisa en el rostro.
—De novelas de…
—De amor —finalicé notando que Justin no quería pronunciar aquella palabra. Quizás no quería cambiar su imagen de rebelde ante el profesor Roark. Se podría decir que se han llevado mal desde que el profesor empezó a dar clases aquí, nunca he sabido el motivo. Justin siempre era reprochado porque decían que le respondía al profesor de manera agresiva.
—Muy bien —nos dijo mientras anotaba algo en su pequeña libreta. Sonreí de costado esperando que el profesor se retirara pero no fue así.
—Quería felicitarlo, señor Bieber, debido al excelente comportamiento que lleva hasta el minuto. Le hace bien sentarse junto a la señorita _______ —musitó mientras se dirigía a Justin.
—Ahórrate tus comentarios imbéciles, Roark —alegó Justin de manera agresiva sin siquiera mirarlo, tenía la mirada fija en un punto cualquiera del suelo. Me quedé sin aire, entonces ¿era enserio qué le respondía agresivamente al profesor? Miré a Justin casi de forma suplicante para que se calmara, de seguro le pondrían algún castigo por esto y de alguna manera u otra, no quería que tuviera problemas. Logré que Justin me mirara y entendiera mi mensaje. Agachó su cabeza sin más remedio y se quedó completamente callado. Justin había hablado de una manera en la que no lo había escuchado nunca, estaba realmente furioso pero me hico caso... ¿Justin hizo lo que le indiqué? Eso es épico, imposible de creer.
—Veo que no te duró mucho, Bieber —sonrió de forma cínica. Tragué saliva al ver la expresión que tenía el maestro.
—Por tu falta grave que cometiste llamándome imbécil, te quedarás a limpiar la biblioteca y la reacomodarás —le ordenó. ¿Toda la biblioteca? la biblioteca del colegio no era muy pequeña, verdaderamente, era inmensa, no era de limpiarla en dos horas, tardaría quizás una semana quedándose después de clases.
—Pero, profesor, ¿está loco? La biblioteca es enorme…
—_____ —me interrumpió Justin mientras me miraba y tomaba suavemente de mi brazo. No me dejó continuar con su mirada desafiante casi como intentando calmarme ¿Fue Justin el que hizo eso? ¿El mismo Justin Bieber? nuevamente, imposible de creer.
—¿Usted quiere acompañarlo? —el profesor se dirigió a mí— Entonces los dos limpiaran la biblioteca...
—¡No la metas a ella en nuestros asuntos! —gritó Justin explotando de rabia mientras se levantaba de su silla.
—Cállate, Bieber... te lo mereces, esto y mucho más —vociferó con una mirada desafiante.
Justin lo fulminó con la mirada y se sentó inmediatamente. Nunca en esta escuela yo había tenido problemas con algún profesor, se podría decir que hasta soy una alumna destacada, pero odio que se cometan injusticias, como la que había pasado hace un rato… Fue obvio que el profesor provocó a Justin.
—¿Qué fue eso? —pregunté aún sin entender.
—Nada —dijo acomodándose en frente de mí. Asentí con la cabeza sin querer entablar una conversación. Odiaba el tono frío que tenía Justin conmigo, o más bien, con todo el mundo. Debido a eso, no quería hablarle.
—No te deberías haber metido —prosiguió.
—No me gustan las injusticias —declaré sin mirarlo. Cuando se enoja sus ojos se vuelven un poco más oscuro, pero aun así, se ven completamente hermosos. No quería mirarlo, no quería, sabía que sus ojos me transportaban a otra dimensión y me quedaba como estúpida.
«_____, ¿quieres dejar de hablar como una enamorada?» me dije a mi misma.
—Pero yo me hubiese podido defender solo…
—Como digas —le interrumpí en seco— Pero tu forma de defenderte no nos sirvió de mucho, ¿o si Justin? —dije sonriendo— De todos modos no importa, igualmente tendremos que limpiar la biblioteca, la inmensa biblioteca.
—Eh, _____, yo… Yo siento haber sido así contigo tu no merecías que te tratase así…
