—Hola.
—Hola —pronunció sorprendida una jovencita al abrir la puerta, y ver a un alto tipo rubio y musculoso.
—¿Está Ivanna?
—N-No, ella salió.
—Oh, comprendo —sonrió—. Soy el papá de Tito, ¿Crees qué puedas dejarme hablar un momento con él?
—¿Papá?
—Sí, bueno su mamá y yo, tenemos algunas diferencias. Sólo quería pasar a saludarlo. Puedes estar tú también para que te quedes tranquila.
—Yo-
—Es sólo para darle su regalo, mira —sonrió haciéndose a un lado, mostrándole una gran caja envuelta en papel de colores.
—De acuerdo, pero tendrá que esperar aquí afuera. Ivanna no quiere que deje pasar a nadie en su casa mientras no está.
—Está bien.
Unos minutos después, volvió la niñera, con Tito.
—¿Tú eres mi papá? —preguntó el niño al ver a Vicent.
-o-o-o-o-
Subió las escaleras lo más rápido que sus piernas se lo permitieron, y fue hasta su departamento.
Al momento de poner la llave en la cerradura, escuchó a su hijo hablar, y más aún se aceleró su pulso.
Abrió la puerta, y encontró al niño arrodillado en el suelo, junto a Vicent, jugando con la pista de autos que le había regalado.
—Mami, mami, ¡Mira lo que mi papá me regaló! —exclamó sonriendo ampliamente.
Respiró profundo y le dio un beso en la frente.
—Mi amor, ve por tu abrigo.
—Pero mami-
—Obedece Thomas.
El pequeño rubio la observó con temor. Sabía que cuando su mamá lo llamaba de aquella forma, es porque estaba muy molesta.
—Ivanna —suspiró Vicent—. No hace falta que-
—Tu mejor cierra la boca —siseó con rabia.
Esperó a que su hijo volviera, le dio un beso en la frente, y luego de que Dalma se lo llevara, se dirigió al rubio.
—¿Quién mierda te crees que eres para aparecerte aquí y decirle eso a mi hijo? ¡Tú no eres su padre! ¡No eres nadie en su vida!
—Según recuerdo —le dijo con calma, comenzando a desarmar la pista y guardarla—. Hace cinco años dijiste que estabas embarazada de mí.
—Quiero que te vayas. No te quiero cerca de mi hijo, o de mí. Eres una basura, Tito solo tiene cuatro años, ¡¿Cómo te atreves a ilusionarlo?!
—No vine a ilusionarlo. Me equivoqué en el pasado —le dijo cerrando la caja, antes de acercarse a ella—. Y si tan buena mamá eres, dejarás que me acerque a él, ¿Verdad?
—Jamás, ¡Tú nunca-!
—Si no dejas que vea a mi hijo —pronunció levantando la voz, interrumpiéndola para que se callara—. Hablaré con mis abogados, y tú en verdad no quieres eso, Ivanna.
Los ojos de la castaña se cubrieron de lágrimas.
—¿Por qué haces esto? Tú no quieres a Tito.
Sonrió y colocó una de sus manos sobre la mejilla de ella, estremeciéndola.
—Te quiero a ti, bebé.
—¡Eres un enfermo! —masculló derramando algunas lágrimas—. Una basura, no sirves Vicent, no vales nada.
Se inclinó hacia adelante, y ella cerró los ojos con temor. Pero él, sólo rozó suavemente sus labios con los de la castaña.
—Vendré el sábado. Y sé que eres inteligente, Iva. No hagas una estupidez.
...
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¿Sugar Daddy?
Teen Fiction¿Hasta dónde llegarías por conseguir lo que quieres? ¿Qué estarías dispuesta a hacer para tenerlo? Inicio de publicación: 09/06/2018 Hermosísima portada hecha por @Eunbxic ¡La amé! 😍❤️💖💞 ¡Puesto #1 en historia corta! 14/03/19 😍❤️💕 ¡Puesto #1 en...
