—Feliz cumpleaños, amor de mi vida —pronunció abrazando y besando a su hijo.
—¿Hoy es mi cumpleaños? —preguntó emocionado.
—Sí mi amor, ¡Hoy cumples cuatro añitos!
—¡Sí! ¿Y vendrán los abuelos?
—Sí, en la tarde vendrán —sonrió ella, abrazándolo—. Te amo mucho, mucho, Tomatito de mi vida.
—¡Mami! —se quejó haciendo un mohín—. No soy Tomatito, mi nombre es-
La puerta de su casa sonó, e Ivanna lo interrumpió, dándole un beso en la frente.
—Ve a la lavarte los dientes y la cara, mi amor. De seguro es la tía Fi que vino a saludarte.
—Está bien —sonrió escabulléndose de los brazos de su madre, y corriendo hacia el baño.
Sonrió divertida al ver ese pequeño osito rubio entrar al baño, y se dirigió hacia la sala al escuchar que tocaban el timbre una vez más.
—Un segundo —anunció destrabando la puerta.
Al hacerlo, observó aturdido al hombre del otro lado.
—¿Ivanna Romero?
—S-Sí.
—Oh, buen día, esto es para usted.
—Debe ser un error —le dijo colocándose un mechón de su cabello atrás de la oreja.
—No, esto está a su nombre.
—Pero-
—¡Regalos! —exclamó Tito al ver los más de quince paquetes de colores, que estaban junto al tipo de las entregas.
—¿Quien los envía?
—Mm —susurró tomando el informe, leyendo el remitente—. Solo dice VVP.
Apretó sus puños con rabia, y tomó a su hijo en brazos, quien se desvivía por correr y tomar todo aquello en sus pequeñas manitos.
—Lo lamento mucho, es un error, debe devolverlo.
—Pero-
—Lo siento, en verdad. Que tenga buen día —pronunció cerrándole la puerta en la cara.
¿Quién demonios se creía que era para mandarle aquello a SU hijo? ¿Luego de cinco años le importaba? Era una basura de lo peor.
—Mami, ¿No era para mi?
—No hijito, el señor se confundió. Parece que alguien más cumpleaños hoy en el edificio.
—Oh —Murmuró afligido, mirando hacia abajo.
—Ey, arriba ese ánimo cumplañero —sonrió comenzando a besarlo, y hacerle cosquillas para que riera—. Aún ni has visto las cosas hermosas que mami te compró.
-o-o-o-o-
Estaba cruzada de brazos, mirando hacia la ventilla.
—¿Puedo saber que te pasa? —le preguntó en un tono calmo, conduciendo.
—¿Y tienes el descaro de preguntarlo? ¡¿Cómo te atreves a enviar eso a mi casa?!
—¿Le gustó?
Se giró, y lo observó con rabia pura.
—No estuviste estos cinco años, mucho menos querías que naciera. No finjas ahora que te importa mi hijo. Te lo dejé en claro cuando comenzamos con este maldito juego, no te quiero cerca de mi hijo.
—No intento robarte a tu hijo, o cambiar nada del pasado. No me importó antes, tampoco ahora —le dijo con la misma calma, hirviéndole la sangre a Ivanna—. Solo que al ver donde vivías, creí que no tendrías para regalarle ni un par de calcetines.
Cerró los ojos y apretó los puños con rabia, ¿Por qué tenía que aguantarlo? No, no más. Sólo habían pasado dos semanas, y ya ni quería verlo. De seguro, encontraría otro cliente en la agencia.
Se quitó el cinturón de seguridad, y un pitido comenzó a sonar dentro del auto.
—¿Qué haces? Colócate el cinturón.
—Para el auto, me voy.
—No te vas a ir a ningún lado, anuncié que llegaría contigo, y así será.
—No pienso bajar de este puto auto, para ahora.
—Ivanna —gruñó molesto.
—¿No quieres detenerlo? Perfecto, entrarás solo de todos modos. Yo no pienso asisitir contigo a ningún lado.
...
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¿Sugar Daddy?
Roman pour Adolescents¿Hasta dónde llegarías por conseguir lo que quieres? ¿Qué estarías dispuesta a hacer para tenerlo? Inicio de publicación: 09/06/2018 Hermosísima portada hecha por @Eunbxic ¡La amé! 😍❤️💖💞 ¡Puesto #1 en historia corta! 14/03/19 😍❤️💕 ¡Puesto #1 en...
