—Oh, no puede ser —exclamó riendo—. ¡Me haz ganado otra vez! Eres un genio.
—¡Soy el mejor en esto! —pronunció con arrogancia el pequeño rubio, haciendo reir al muchacho una vez más.
—Eres terrible —sonrió mezclando su cabello—. Iré a ver si tu tía necesita ayuda con tus hermanitos, ¿Quieres que te traiga algo?
—Nop, así estoy bien.
—De acuerdo, ahora vuelvo —le dijo poniendose de pie, ya que ambos estaban jugando con la consola, sentados en el suelo.
Fue hasta la cocina, donde estaba Fiana con los trillizos. Uno de los niños ya se había dormido, y los otros seguían despiertos, tomando su leche.
—¿Necesitas ayuda?
—Claro, hay que hacerlos eructar.
—Okay —sonrió tomando al niño.
Se colocó una toallita azul sobre su hombro, y luego acomodó al bebé, masajeando suavemente su espaldita.
—Wou, no creí que te manejarías también con un bebé —pronunció sorprendida Fiana.
—Tuve una novia, Shirley. Ella tenía un hijito de cinco meses cuando la conocí. Estuvimos juntos hasta el año del bebé, así qué yo la ayudaba.
—¿Y qué pasó? ¿Por qué rompieron?
—Ella sólo me usaba. Quería un padre para su hijo únicamente, sin perder sus "libertades" de soltera. La encontré en la cama con otro, lo peor de todo, cuando regesaba con el niño a su casa.
—Que desgraciada.
—Sí, es por eso que sé como cuidar a un bebé —sonrió con nostalgia—. Quería mucho a ese pequeño.
—Lo siento, imagino que así fue.
—¿Y qué hay de ti? Creí que tú novio estaría aquí también hoy.
—Ex —lo corrigió ella, luciendo realmente molesta—. Es ex novio.
—Oh, que mal.
—La verdad no, ya estaba cansada.
—¿Por qué?
Suspiró, y acostó a la niña contra su pecho, acariciando suavemente su cabecita y espalda.
—Siempre tenía que viajar, con suerte, lo veía cinco días a la semana, cada cuatro meses. Y me había cansado de eso. Además, ya comenzaba a sospechar. Jamás le revisé su celular, hasta la semana pasada.
—¿Te engañaba?
—Yo era la otra —pronunció en un tono bajo, apagado—. Tienes dos hijos, uno de cinco y otro de tres años. Y lo peor de todo, es que está casado. Cuando le dije de terminar, que no quería volver a verlo, me salió con la excusa de que ya no pasaba nada con su "ex mujer". Pero la niña tiene tres años, y nosotros llevábamos juntos casi tres años y medio.
—Oh... Lamentable, que tipo inservible.
—Así que lo eché de mi vida, y creeme, me siento muy bien —sonrió—. No sé en que estaba pensando cuando decidí salir con él.
-o-o-o-o-
Eran las diez de la noche, y los cuatro niños ya estaban durmiendo. Un pequeño descanso para ambos, que habían tenido la última hora bastante movida, ya que los cólicos de los bebés, los habían mantenido llorando.
—¿Quieres un café? —le ofreció Fiana.
—Claro —sonrió el rubio—. ¿Crees que ellos puedan arreglarse? Es decir, ser una familia —le preguntó Leo, siguiéndola hasta la cocina.
—No lo sé —suspiró la castaña—. Vicent... Él le hizo mucho daño a Iva, no sé si sea sano, o correcto, que ellos estén juntos.
—Pero mi hermano ha cambiado mucho, por ella y los niños.
—Lo entiendo, pero eso no borra los daños del pasado.
...
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¿Sugar Daddy?
Roman pour Adolescents¿Hasta dónde llegarías por conseguir lo que quieres? ¿Qué estarías dispuesta a hacer para tenerlo? Inicio de publicación: 09/06/2018 Hermosísima portada hecha por @Eunbxic ¡La amé! 😍❤️💖💞 ¡Puesto #1 en historia corta! 14/03/19 😍❤️💕 ¡Puesto #1 en...
