—Cinco años atrás—
—Ay, no, no, no puede ser —sollozó mirando la prueba—. Esto es un error.
—¿E-Es positivo?
—Sí, ¿Qué voy a hacer Fiana? Dios —se llevó una mano al rostro, llorando—. No puedo tener un hijo ahora. No he terminado la carrera, n-no... No tengo un hogar, un trabajo.
—¿Y si hablas con el papá?
—No existe un "padre", Fi. Fue solo algo de una noche. No puedo creerlo.
—Tranquila, encontraremos una solución.
—Sí —Asintió llorando—. Acompáñame a la farmacia.
—¿Q-Qué?
—N-No puedo... Tenerlo.
-o-o-o-o-
Había leído decenas de veces los pasos a seguir, y si lo lograba, su vida continuaría como hasta ahora.
Terminaría su carrera, se iría del maldito pueblo donde vivía, conseguiría un buen empleo en la ciudad. Y... Su vida sería como siempre lo había soñado.
Tomó aquella pastilla que terminaría con su problema, y sus ojos se llenaron de lágrimas al verla.
-o-o-o-o-
—Actualidad—
—¡Más alto, mami! —rió feliz, mientras su madre lo columpiaba.
—Sólo un poquito más —sonrió ella.
Amaba poder escucharlo reir, poder verlo crecer. Eran sus hermosos ojos verdes, los que le daban paz, y fuerza para continuar.
Él era su mayor fortaleza, por él, es que seguía adelante, y sería capaz de hacer lo que fuera para darle todo lo que necesitaba.
—Espera mami, quiero ir allí.
—Está bien amor —le dijo ayudándolo a bajarse.
El pequeño rubio corrió feliz hasta un tobogán para deslizarse, y ella se sentó en una banca, sonriendo.
Su celular comenzó a vibrar, y lo buscó en la cartera.
Se puso a respoder algunos mensajes de Fiana, otros de su familia, y cuando levantó la cabeza para ver que estaba haciendo Tito... Él ya no estaba allí.
—Tito —Preguntó asustada, poniéndose de pie—. Hijo, ¿A dónde fuiste?
Comenzó a buscarlo por la plaza, habían muchos niños con sus padres, algo común siendo un domingo por la tarde.
—No, Dios por favor —pronunció en un tono tembloroso, sintiendo sus piernas flaquear—. ¡Tito!
—¡Mami! —gritó a unos metros de ella, cargando una gran caja de regalo—. ¡Mira mami!
Miró furiosa al alto rubio detrás de su hijo, apretando sus dientes.
—Son autos mami, con su pista.
Observó a su hijo y luego al tipo.
—Amor, devuélvele eso al señor.
—¿Por qué? Él me regaló.
—¿Que te dijo mami de los desconocidos?
—Pero, está muy bonito —pronunció en un tono afligido.
—Después te compraré uno.
—¿Lo prometes?
—Sí mi amor.
Se volteó, y miró al hombre detrás de él.
—Gracias.
—Pero es un regalo, puedes conservarlo —le dijo él con una suave sonrisa.
—No —pronunció Ivanna—. Gracias, puedes llevarte eso.
Tomó a su hijo en brazos, y lo abrazó a ella.
—Y no creí que llegarías tan bajo, como para acercarte a mi hijo.
—Solo quise hacerle un regalo, y a él le encantó.
Negó con la cabeza, y le dio la espalda, caminando con su hijo en brazos, en dirección contraria.
-o-o-o-o-
"—Iva, ¿Cómo estás?
—N-No pude hacerlo —lloró abrazándose a su amiga—. No pude.
—Ya, tranquila. Encontraremos una salida.
—Arruiné mi vida, mi futuro, la de ésta criatura... Soy un desastre.
—Sí no lo quieres criar, puedes darlo en adopció. Hay muchas parejas que buscan adoptar un bebé.
Y aquello, fue como una pequeña luz en el camino.
Fiana tenía razón, alguien más podría darle una buena vida a su bebé. Digna, con todo lo que él necesitara y quisiera."
...
ESTÁS LEYENDO
¿Sugar Daddy?
Genç Kurgu¿Hasta dónde llegarías por conseguir lo que quieres? ¿Qué estarías dispuesta a hacer para tenerlo? Inicio de publicación: 09/06/2018 Hermosísima portada hecha por @Eunbxic ¡La amé! 😍❤️💖💞 ¡Puesto #1 en historia corta! 14/03/19 😍❤️💕 ¡Puesto #1 en...
