Estaban ambos acostados, ella apoyando su cabeza contra el fornido pecho de él, abrazándolo.
Hacía más de un mes tenían aquel tipo de "relación" dónde sólo se veían para tener sexo. O así había sido hasta que Ivanna le había comenzado a pedir de salir juntos.
Ya no eran solo encuentros íntimos, ahora iban de paseo, al cine, a comer. Y aunque él ya le había dicho que no buscaba una relación seria, ambos se sentían cómodos con la compañía del otro.
—¿Por qué siempre tienen que haber hijos en las parejas? Es decir, podrían quedarse solos.
Él sonrió divertido, acariciándole la espalda.
—Supongo que llega un tiempo en la vida de una persona, en la quiere ser padre.
—¿Tú quieres ser padre?
—Tal vez si encuentro la mujer indicada, sí. Me gustaría tener un hijo.
Ella lo miró, y luego desvió la mirada hacia la televisión. Sí, no eran nada, pero aquello... Le había dolido un poco.
—Y... ¿Cómo tendría que ser esa mujer?
Él sonrió tomando un puñado de palomitas, llevándoselo a la boca.
—Una hermosa rubia de más de un metro setenta, de piernas largas, y grandes pechos.
Miró hacia abajo, sintiendo un gran vacío dentro de su pecho. Ella no era nada de eso. Ni rubia, ni alta, a penas alcanzaba el metro sesenta. Y mucho menos tenía pechos grandes, uno de sus grandes traumas.
Pero lo que Ivanna no sabía, era que él solo estaba bromeando. Sólo había dicho aquello, porque era todo lo contrario a la hermosa jovencita que tenía en sus brazos.
-o-o-o-o-
—Ey, estás muy callada ¿Qué tienes?
—Nada —le dijo mirando por la ventana del auto.
—Ivanna, eres más madura que esto. Dime que te pasa.
—Sólo no me siento bien.
Extendió su mano que estaba cerca de ella, y acarició suavemente uno de sus muslos.
—¿Qué te duele?
—No lo sé, sólo me siento mal.
Detuvo el auto, y la miró.
—¿Te sientes mal cómo?
—No lo sé.
Sonrió y negó con la cabeza, quitándose el cinturón de seguridad, ante la atenta mirada de ella.
—¿Sabes qué creo?
—¿Qué?
—Que te hace falta una buena sesión de besos —sonrió divertido, acercándose a ella, y tomándola del rostro.
—Tal vez tengas razón.
Le dio un suave y lento beso, acariciando sus mejillas. Pero al separarse, ahí estaba la misma mirada.
—¿Qué tienes, Iva? Pareces un cachorrito triste —sonrió acariciándole la mejilla.
—¿Te importa que sea más joven que tú?
—No —le dijo frunciendo el ceño, confundido—. ¿Por qué me preguntas eso?
—¿Te gusto?
Suspiró, y asintió con la cabeza.
—Me gustas, eres una chica preciosa. Y creí que la pasábamos bien juntos, ¿Qué está mal?
—Nada, Vi —pronunció bajo.
—¿Quieres qué te lleve a tu casa?
—Sí...
-o-o-o-o-
Sabía que había aceptado aquella relación abierta, pero los días pasaban, y ella cada vez lo quería más.
—Soy tuya —jadeó, sintiéndolo dentro una vez más, cerrando los ojos.
—Sí, eres sólo mía —sonrió antes de devorar su boca, y hundirse una y otra vez en ella.
Y le gustaba esa nueva sensación, al escucharla decir aquello.
...
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¿Sugar Daddy?
Teen Fiction¿Hasta dónde llegarías por conseguir lo que quieres? ¿Qué estarías dispuesta a hacer para tenerlo? Inicio de publicación: 09/06/2018 Hermosísima portada hecha por @Eunbxic ¡La amé! 😍❤️💖💞 ¡Puesto #1 en historia corta! 14/03/19 😍❤️💕 ¡Puesto #1 en...
