AIDEN
—¿Qué hiciste este fin de semana? Estabas perdido, hermano.
—Estaba por ahí.
—Mamá llamó, quiere que...
—Hablé con mamá, Adam. No tienes que ser mi vocero.
—Las gemelas tendrán su recital. Eso era todo. —Adam responde un tanto enojado y a la vez rendido al tratar conmigo.
—Estaré ahí.
—Eso espero.
—La última vez...
—No fue tu culpa, como siempre.
Un nudo se forma en la boca de mi estómago y lo veo empezar a anotar. A veces me culpo por como lo trato, solo que algo en mí me impide cambiar de actitud.
Mis ojos se desvían a los tontos sentados en mí delante, uno de ellos codea a otro, mis ojos se desvían a la entrada, donde la pelirroja entra. Lleva en sus manos uno de los libros de la clase y una mochila colgante con raros adorno metálicos, su pequeño y delgado cuerpo no es nada atractivo, ni siquiera sé porque la ven.
Muerdo mi lápiz cuando atentamente ella sonríe al saludo de esos dos tontos.
—Ya déjalos en paz, becada. ¿Acaso buscas un chico rico que te mantenga?
Sus pozos grises se abren y me mira llena de enojo, pero sutilmente me ignora y empieza a anotar una X cosa en su cuaderno.
—Será mejor que empieces a comportarte, Aiden. Mi padre nos enseñó mejores valores que esos.
Adam deja mi asiento y sigue hacia donde ella está ubicada, menciona algo cuando la pelirroja trata de alejarse, al final mi hermano termina junto a ella cuando la clase empieza y mi enojo crece.
¿Quién se cree ella? Incluso quiere el cariño de Adam.
Todos terminan de copiar, justo entonces se escucha el "equipos de trabajo para todo el semestre"
—Olvídalo, idiota. Mi hermano. Mi grupo —exclamo, el chico que antes molestaba a la pelirroja me mira con enojo y agarra sus pertenencias sobre la mesa.
—No haré el trabajo contigo.
—No era una pregunta. Eres de mi propiedad ahora. Punto final.
—No... no eres nadie —tartamudea.
Me acerco a ella, muy cerca de mi boca. Un olor muy dulce me invade, la vainilla incrustada dentro de su piel alborota cada entraña mía.
—Soy tu pesadilla, becada.
Lamo la comisura de mi boca, sus ojos se abren y su seño se frunce.
<<Eso es>>
Ese miedo.
>>Somos un grupo de tres. El único grupo de tres, ¿queda claro?
—Pero...
Antes de que ella pregunte, el profesor me da la razón y nos pone en lista. Miro la impresión de ella y simplemente una llama en mi crece
MÍA
—Bueno, eso es una especie de suerte.
—Eres mi mamá, mi hermana y mi amiga. Te amo mucho. —Agarro la mano de ella y siento ese calor que solo mi madre puede transmitirme.
—Nuestros padres estarían orgullosos de la clase de persona que te has convertido, pequeña.
—Te quiero demasiado.
ESTÁS LEYENDO
TRES HISTORIAS
Roman d'amourSí leíste SOLO ESPERA, sabrás quienes son Avril y Maximiliano, si leíste NO TE ATREVAS A AMARME, conocerás a, Mía, Adam y Aiden y finalmente, si leíste UN KNOCKOUT AL CORAZÓN, conocerás a Alexia. Este libro es una recopilación de mis tres libros, p...
