Damon corrió tras él sin siquiera reparar en su víctima que aún yacía en el suelo. Nadie osó detenerlo cuando raudamente atravesó el salón y salió a la calle.
Vio a Graham casi en la esquina, intentando encontrar un taxi. Por alguna razón, ninguno hacía caso a sus señales. Era obvio que no hallaría un conductor dispuesto a recogerlo en el lamentable estado que llevaba.
Damon lo alcanzó y lo tomó por el brazo pero él lo rechazó casi violentamente. Jamás había visto en sus ojos la quemante mirada de odio con que ahora lo recibía.
-¡Déjame en paz! ¡No quiero volver a verte!- le gritó.
-Graham escúchame...- repetía Damon en un vano intento por calmarlo.
No lo dejaría solo bajo ninguna circunstancia. En el estado en que se encontraba, no llegaría muy lejos.
-Graham por favor, vamos a casa...cálmate...
Continuaba llorando, inconsolable. Su oficio le había deparado un sinnúmero de momentos amargos pero este le parecía el más humillante, quizá por involucrar al hombre que amaba y que como siempre supo, no debía tener. Por el bien de todos.
-No voy a irme sin ti...y no encontrarás quien te lleve a ninguna a parte...
-Créeme que si vuelvo al salón encontraré quien lo haga- dijo con despecho- Blake, por ejemplo, el hombre que golpeaste...y no es el único...
-Vamos a casa, por favor...- insistió.
Alguien que también había dejado la fiesta se aproximaba a ellos. Graham lo notó y sin deseos de continuar con todo aquello accedió a irse con Damon. Lloró sin decir palabra durante todo el camino.
Una vez en la casa, Damon intentó calmarse y calmarlo, pero fue inútil.
-¿Por qué tenías que llevarme allí contigo? ¿Por qué lo golpeaste?- repetía entre lágrimas.
-Porque dijo cosas que...
-Probablemente no te haya dicho nada que no fuese cierto o que tú mismo no imagines...¿por qué tenías que crear esta situación? Sabes que cuando se trata de mí debes aprender a no escuchar- dijo antes de comenzar a llorar otra vez.
-No me importa si lo que dijo es cierto o falso, no lo permitiré. Nadie te insultará en mi presencia. Siempre he defendido a los que amo y siempre lo haré.
Graham lo miró un momento.
-¿Me defiendes a mí o calmas tus malditos celos? ¿Te molesta que me insulte o que se haya acostado conmigo antes que tú?
Damon no respondió. En ese momento, no hubiese sabido hacerlo. Sólo se acercó y luego de muchos intentos logró estrecharlo entre sus brazos.
-No llores...- repetía acariciando su cabello.
-Te lo advertí...te dije que sucedería...¿por qué me haces pasar por esto? ¿Por qué tenías que reaccionar así? Sólo lo empeora...
Se deshizo de su abrazo y se alejó de él. Recuperando algo de compostura dijo en voz baja.
-Me voy, Damon. Y te ruego que no me sigas. No deseo volver a verte...
-Graham...- respondió suplicante- te amo...te amo tanto. Y sé que tú a mí - dijo acercándose.
-Si me quisieras no me harías pasar por esto. Sólo piensas en ti, Damon. Querías presumirme...- dijo con ironía, repitiendo las palabras con las que casi lo había forzado a acompañarlo- quizá sólo querías que tu esposa te viese conmigo.
-No digas tonterías, ven acá...- dijo extendiendo los brazos.
-¡No me toques! No eres mi cliente, ni eres nada. No te amo y...
-Mientes- respondió con firmeza.
-¡No te amo!- repitió- Y jamás sería tan estúpido como para enamorarme de un cerdo egoísta como tú. Ve al Crimson y elige a otro. Diviértete haciéndolo pasar por esto. Diviértete intentando convertirlo en lo que nunca podrá ser.
-Escucha por favor...- lo interrumpió en otro inútil intento de calmarlo.
-No seré el capricho de un hombre que aburrido de tenerlo todo ha decidido entretenerse rescatando gente de mala vida. Ya te has recreado bastante haciéndome padecer tus ocurrencias, llevándome a lugares donde jamás habrá sitio para mí. Ahora ve y experimenta con otro- dijo casi gritando.
-Graham, no piensas con claridad...jamás te haría daño.
-Pero lo hiciste...
-Nunca quise que pasara, amor- dijo tratando de acercarse a él que extendió sus brazos imponiéndole distancia.
-Fue bueno, ¿sabes? Fue bueno pensar que podía ser alguien más, alguien diferente. Que podía acompañarte...en la vida. Que estar a tu lado no tendría un costo para ninguno de los dos. Pero es mentira y dadas las circunstancias...prefiero seguir siendo yo mismo.
-Podemos ser lo que queramos, Graham. A mí no me importan los costos.
-No, no podemos. No puedo ser tu mentira. No puedo ir por el mundo fingiendo que no soy el que soy. Ni tú puedes golpear a todo aquel que no esté dispuesto a apegarse a nuestra farsa. Tú quieres...tú quieres a alguien que no soy yo. A alguien que tenga lo que yo no puedo darte.
-Yo sólo te necesito a ti...
-No, Damon. Me conociste así. El primer día en que me viste supiste lo que era y todo lo que eso implicaba. Pero en cuanto me tuviste contigo quisiste que fuera algo distinto y es sólo un fraude. No puedes obligar a que los demás me tengan el respeto que no me he ganado...
-Todos merecen respeto, sin importar lo que hagan. No me importa si te conoce, si te pagó. No tiene derecho a decir lo que dijo.
-Tiene derecho a decir lo que ha vivido conmigo, ¿no?
Damon guardó silencio.
-Es inútil. Puede que cuando me conociste fuera...¿un perdido?- dijo sonriendo con tristeza, demostrando que conocía la forma en que se referían a él- pero al menos era yo. No pretendía ser nadie más. Y también era yo a quien buscaban los que me pagaban. Al menos me querían a mí. Tú...tú buscas a alguien que no existe.
-Graham...te he traído a mi casa y jamás he pensado en tu pasado...
-Que hayas decidido ignorarlo no significa que no exista. Que te disguste no significa que ha dejado de ser parte de mi vida. Que cierres los ojos a él, hasta que alguien te lo recuerda, claro...no implica que los demás fingirán que no saben de él.
-Nada de ti me disgusta...
Graham rió, incrédulo.
-Lo siento, Damon. Y no te culpo. Tal vez creíste honestamente que así sería. Pero es mucho lo que te disgusta...y no puedes seguir descargándolo en los demás. Pronto llegará el día en que desatarás tu frustración sobre mí. Me culparás por no ser lo que no puedo. Me acorralarás con tus celos y tus sospechas. Y me dejarás saber cuánto daño le hago a tu vida...lo de hoy, lo de hoy, por ejemplo.
-Nada es tu culpa. Es un asunto entre ese cretino y yo...
-¿Qué ha hecho ese cretino? ¿Decirte que me conoce? ¿Te ha contado quien soy, en caso que no lo supieras? ¿Te ha contado las cosas que ha hecho conmigo? Puede hacerlo, Damon. Es su vida. Puede contarla...y lo que dice ni siquiera es mentira.
-Puede que sea sólo mi culpa- admitió- puede que no haya debido reaccionar así. Pero no es tu responsabilidad, Graham. Tú sólo has traído felicidad a mi vida.
Volvió a sonreír de ese modo irónico que a Damon se le hacía tan doloroso.
-Felicidad...¿cómo la de hoy? Es verdad, fíjate qué felices estamos los dos. ¿Así vamos a herirnos mutuamente de aquí en más?
ESTÁS LEYENDO
El Cliente
Fanfiction¿Qué harías por amor? Esa es la pregunta que Damon y Graham deberán responder y responderse en medio de los avatares que supone una relación inconveniente. -Los capítulos que incluyan contenido adulto serán debidamente señalizados al inicio de cada...
