Damon llamó a Graham una y otra vez durante una semana. Después de lo sucedido no deseaba aparecer intempestivamente en el club o en su casa. No sin al menos tener una conversación por teléfono. Aún sin quererlo, lo había incomodado demasiado.
Cansado de intentos infructuosos, echó mano a su último recurso. Lo llamaría al Crimson. Era miembro del club y no tendría más opción que atenderlo.
Graham respondió con frialdad y Damon intentó no volver a importunarlo con asuntos personales. Se limitó a hacerle saber que necesitaba contar con su autorización firmada para cerrar la venta de su pintura, tal y como habían acordado en su último encuentro. Era cierto y también era motivo suficiente para volver a verlo.
Por un momento temió que enviase el documento a través de otra persona. Pero pronto recordó que no tenía a nadie. Y en cuanto a Graham...la posibilidad de hacer llegar la autorización a través de un tercero era algo que ni siquiera había considerado. Por las razones que fuesen, Damon había hecho mucho por él y no se mostraría desagradecido. Y sólo por eso, lo citó en un parque cercano a la galería.
Damon llegó puntualmente. Esperó, temiendo que Graham no acudiera pero poco después apareció. Traía una expresión apesadumbrada y la mirada huidiza. Damon no lograba figurarse qué pudo hacer tan mal ni cómo lo había ofendido de ese modo.
-Buenos días, Damon- dijo sin siquiera estrechar su mano u ofrecer el beso en la mejilla con que siempre lo recibía.
-Hola, Graham...- respondió cohibido por su extrema reserva.
Sin demorarse, tomó un sobre de su bolsillo y se lo alcanzó a Damon.
-Aquí tienes el documento que me pediste...
Lo leyó constatando que contaba con todo lo necesario para actuar como apoderado en la venta.
-Parece que todo está en orden...
-Bien, entonces...de verdad te lo agradezco...- dijo ya listo para irse por donde había llegado.
-Graham, espera...- pidió tomándolo del brazo- por favor, necesito hablar contigo.
Se detuvo, sin mirarlo siquiera.
-Ven, sentémonos- dijo señalando una banca de madera.
Tomaron asiento. Graham permanecía cabizbajo, la vista fija en el jugueteo de sus dedos reposando sobre sus rodillas apretadas.
-Graham...- suspiró tomando una de sus manos que por debajo del guante, temblaba- de verdad...de verdad no logro figurarme cómo pude haberte ofendido pero todo indica que lo hice...si es así, te pido que me perdones.
-Está bien, Damon. Olvídalo...
-No puedo. Estás molesto...no has respondido mis llamados y es evidente que estás incómodo a mi lado...
-Olvídalo, Damon. Creo que sobre-reaccioné.
-¿Te molestó...te molestó que te besara?- preguntó tímidamente.
Graham rió.
-Damon...¿hablas en serio?
-He pensado mucho en nuestro último encuentro y no veo...no veo otra razón posible.
-No ignoras que me vendo al mejor postor y de verdad crees que me molestaría porque me besaste...- dijo en un tono muy serio, mirándolo por primera vez.
-No lo sé...- respondió contrariado por un realismo tan crudo como innecesario- yo no pienso en ti en esos términos.
-¿Y en qué términos piensas, Damon?
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El Cliente
Fanfiction¿Qué harías por amor? Esa es la pregunta que Damon y Graham deberán responder y responderse en medio de los avatares que supone una relación inconveniente. -Los capítulos que incluyan contenido adulto serán debidamente señalizados al inicio de cada...
