Se reunieron en la sala de fumadores y salieron juntos del club. El taxi los dejó en una de las zonas más exclusivas de Chelsea.
-¿Aquí vives?- preguntó Damon frente un lujoso edificio de departamentos.
Graham lo invitó a pasar. Instintivamente, Damon buscó indicios de algún otro habitante pero resultaba evidente que vivía allí solo. Era un apartamento amplio, de construcción reciente y decorado con esmero. Sin ser opulento o recargado, se notaba que había mucho dinero invertido en cada detalle. Recordó el comentario de Alex acerca de la lista de espera para contratar los servicios de Graham y supuso que él debía ser muy bueno en lo que hacía o su rubro sería una actividad muy lucrativa. Trató de no pensar. A fin de cuentas, ¿por qué le importarían esos detalles?
-Ponte cómodo- dijo señalando con delicadeza hacia la sala- ¿Quieres café?
-Sí, gracias.
En la pequeña mesa junto al sofá, revistas de arte que Damon conocía y leía se mezclaban con "The Economist", "Financial Times" y semanarios de actualidad alemanes. "Qué variedad de intereses", pensó ante el material de lectura. Tomó una de las publicaciones de economía, intrigado tras ver en ella algunas marcas y anotaciones. Pequeños papeles autoadhesivos sobresalían de varias páginas. En ellos podían leerse notas como "Simon", "temas de la cena", "club de golf" y otros semejantes que poco y nada parecían tener que ver con la temática de los artículos.
Graham volvió con las tazas y tomó asiento frente a él.
-Parece que te interesan las finanzas...- apuntó con el ejemplar del "Financial Times" todavía entre sus manos.
-¡No, en absoluto!- corrigió riendo- Pero la clase de clientes que frecuentan el club hace que sea necesario mantenerse informado sobre ciertos temas. En especial si te contratan a tiempo completo.
A Damon le sorprendió la naturalidad con la que se refería a su trabajo. Él jamás se hubiese permitido hacer la más mínima mención a sus actividades en el Crimson. Era claro que en relación a ese tema, él se sentía mucho más incómodo que Graham, por lo que supuso que no abusaría de su franqueza al preguntar por esas notas que tanto lo intrigaban.
-Tus anotaciones son de lo más interesantes...¿es alguna clase de código o algo?
Graham volvió a reír.
-No, Damon. Es mucho más simple. La semana entrante iré a Frankfurt con uno de mis mejores clientes, Simon. Tiene un congreso y luego tomará un par de días libres. Ha querido que vaya con él y ya sabes, hay que estar informado. Un buen acompañante debe saber desenvolverse en privado y en público- dijo sonriendo y alzando su hombro de una forma que logró perturbar a Damon.
-Pero tus notas...
-Déjame ver lo que he escrito...- dijo avanzando hacia Damon.
Se inclinó frente a él, examinando la revista y sus propios apuntes. Damon podía notar la tibieza de su respiración sobre su rostro. El mismo aroma arrebatador que había sentido en el club se le ofrecía ahora más intensamente, saliendo de su blanco y largo cuello. Tuvo el súbito impulso de acercarse y rozar su garganta...pero supo controlarse a tiempo echándose sobre el respaldo de su asiento.
-Ya lo recuerdo- dijo Graham tras echar un vistazo a sus notas- vamos a un congreso sobre industria farmacéutica. Como parte de su comitiva, tendré que acompañarlo a una cena donde el tema serán las patentes y luego, en el club de golf, es casi seguro que se hablará de las próximas fusiones entre laboratorios. Por eso marqué esos artículos con esas notas.
-Caramba...- dijo Damon.
"Eres todo un profesional" fue su primer pensamiento pero esta vez creyó oportuno callar.
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El Cliente
Fiksi Penggemar¿Qué harías por amor? Esa es la pregunta que Damon y Graham deberán responder y responderse en medio de los avatares que supone una relación inconveniente. -Los capítulos que incluyan contenido adulto serán debidamente señalizados al inicio de cada...
