– Te odio – La peli-blanca gruño, dejando sus ojos brillar en verde, dejando ver qué estaba aguantando las ganas de transformarse en su forma animal.
– Que bueno que tenemos el mismo sentimiento – La castaña gruño, dejando notar sus colmillos, mientras cruzaba los brazos y se rentaba en el marco de la ventana.
– Entonces si nos odiamos tanto, me puedes explicar ¿por qué puñetas estamos encadenadas juntas? – Poché gruño, convirtiéndose en lobo y mordiendo la cadena azul en su pata que la conectaba con la mano de la vampira.
– ¿Tu crees que yo tengo idea? – Cabe musitó fastidiada jalando de la cadena, haciendo que la contraria se diera en el hocico con el suelo dejando un quejido salir.
– Maldita – Está murmuró entre dientes, usando sus dos patas delanteras para sobar su hocico.
A la acción de la loba, Calle no pudo evitar concentrar su mirada en esta, sintiendo algo extraño en su interior, a lo tierna que se veía está.
– Vuelve a convertirte en humano – Calle musitó, desviando su mirada hacia otro lado, empujando aquel sentimiento fuera de su sistema.
– ¿Por qué? No lo haré, tú no me mand... – Sus palabras fueron interrumpidas en un desprevenido ataque a su garganta.
Calle apretó su agarre, mostrando sus colmillos de vampiro, a lo que la loba en una reacción rápida mostró los de ella.
– Suéltame – Poché gruño, mirando con una mirada asesina a la chica.
– Vuelve a ser humana – Está murmuró dejando su mirada fija en la chica, sintiendo la chispa desafiante entre ambas.
Está gruño, usando sus patas y llevandolas al estómago de la castaña, usando un poco de fuerza haciendo que está se moviera hacia atrás bruscamente, arribando a su vez el cuello de la loba.
– Aleja tus sucias garras de encima mío – La loba gruño, convirtiéndose en humana, y tocando su cuello.
Calle respiro profundo, sintiendo como sus fosas nasales eran apoderadas del dulce aroma de la sangre de la chica, haciéndola inconsientemente gruñir.
– Tú te atreves a dar un paso cerca, y juro que te mató, me vale mierda si estamos conectadas con esta cadena – Poché gruño notando a la chica, y el movimiento de su cuerpo.
– No eres de mi gusto – Calle musitó a lo bajo, intentando aguantar las ganas de probar la sangre de la chica.
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Cortos de Calle y Poche
RandomSon pequeñas historias, normalmente de un capítulos de la pareja.