La película se había acabado, y Calle sintió como el peso de la pequeña incremento un poco más, dejando escuchar un débil ronquido.
» Se quedó dormida « La peli castaña pensó, moviéndose un poco, acomodando a la pequeña más encima de ella, dejando que está recostara su cabeza, en su pecho.
Calle sabía que su palpitaciones no estaba cuerdas, pues tenían un ritmo alterado, pero aún así, descansaba una mano en la espalda media de esta, y con la otra dejaba que sus dedos se entre lazaran con el cabello de esta; mechones azules y suaves, sin presencia de algún enredo.
~ – ¿Calle, que sucede? – Poché preguntó, sentándose en la mesa al lado de la nombrada, con un paquete de galletas.
La mencionada, levantó la vista del celular, mordiéndose el labio inferior, dejando ver el nerviosismo y la preocupación en sus ojos – Nada – Está decidió decir, a pesar de que se notaba la nota dudosa al final de la palabra.
Poché entrecerró los ojos, y depósito las galletas encima de la mesa limpiándose las manos en el pantalón, para luego acercarse un poco más a la chica – Daniela Calle, te conozco desde pequeña ¿Que te pasa? – Está preguntó sería, dejando la mirada suavizarse.
Calle sintió una sensación electrónica al contacto y cerró los ojos – Poché, yo... – Está pausó sus palabras, quedándose hipnotizada con los ojos de la chica,
– ¿Calle? – La peli-azul musitó llamando la atención de la chica.
– Me estoy enamorando de ti – las palabras salieron por si solas, sorprendido a la misma dueña de ducha frase.
Poché abrió los ojos sorprendida, hechando se para atrás sin quitar los ojos de encima de esta.
– Calle... ¿Cómo es eso posible? – Está preguntó entre incómoda ey perpleja.
– No debí decirlo – La mencionada comentó rápido, arrepintiendose de las palabras.
– Exacto, no debiste decirlo – Poché comentó un poco alterada y molesta – Esto no se puede, me tengo que ir – Está finalizó alejándose de una arrepentida y triste chica.
Calle abrió los ojos, despertando de su sueño; un recuerdo de lo sucedido, sintiendo los rayos del sol invadir su cara, y la falta de peso en ella. Se levantó observando su alrededor, antes de encontrar una nota encima de la mesa.
Estiró su mano y la cogió entre sus dedos, con cuidado abriéndola, notando la bella letra de la chica.
"Gracias por dejarme quedar contigo, volveré de nuevo esta noche.
Lamento irme sin decir nada, pero Mario me llamo.
PS. Tengo que hablar contigo"
La castaña se llenó de intriga, pensando lo peor de la situación, pues era la primera vez que volvía luego de semanas, y que se quedará dos noches corridas era inusual en esos momentos.
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Cortos de Calle y Poche
AléatoireSon pequeñas historias, normalmente de un capítulos de la pareja.