Calle entró a su clase favorita, sentándose en una de las primeras sillas, pero como no iba a ser si tenía a la maestra más atractiva de todo el edificio.
La maestra Garzón entro por la puerta, mientras daba sus buenos días, y colocaba sus cosas en el escritorio. Calle por otra parte, solo pudo mirar a su profesora de arriba abajo, con un deseo casi incontrolable de hacerla suya.
Aquellas piernas blancas que dejaba exponer paso la falda, sus brazos que eran marcados con aquella camisa pegada de botones color blanca, su sostén casi visible por culpa de la camisa. La chica tenía su pequeño mundo erótico en su mente, donde la maestra era la protagonista de sus sueños lascivos.
Garzón, retiró un mechón color azul, de su rostro, levantando una ceja al ver la mirada que la castaña inconsientemente le regalaba, dejando dibujarse en su rostro una sonrisa. Se volteó, ahora sintiendo la mirada penetrante de la chica a sus espaldas, terminando de escribir la tarea de ese día, una vez terminó camino hacia la castaña, inclinándose.
Calle trago hondo, sintiendo un escalofrío recorrer su cuerpo, al sentir la respiración de la adulta tan cerca - Te veré después de clases - Fue lo único que comentó antes de sentarse en su escritorio.
Cuando las clases terminaron, Calle tomo sus cosas, avisandoles a sus amigos que tenía algo pendiente, y que se quedaría más rato en la escuela. Corrió hacia el salón de l profesora, que hacia sus días difíciles, abriendo la puerta.
Su sonrisa en su rostro se agrando, al ver a Poché sentada en su escritorio, con las piernas cruzadas.
- Ya pensaba irme - La maestra comentó, mientras suavemente abría sus piernas, dejando ver que ya no tenía sus bragas puesta.
Calle levantó una ceja, despertando una hambre insaciable hacia la adulta, mientras cerraba la puerta con seguro, caminando hacia la profesora.
Una vez la distancia entre ellas, ya había desaparecido, depósito sus manos en los muslos de la maestra, dejándolos rozar la suave piel de la chica, mientras a su vez subía, cuya tela era de la falda, permitiendo más visión a la entrada de la mujer.
Poché tomo a la castaña por el vuelo de la camisa, jalando la hacia donde ella, y juntando sus labios, en un beso lleno de pasión y lujuria. Calle llevo su mano a la entre pierna de la chica, dejando que su dedo rozará el clítoris de la mujer, haciendo que está dejara salir un leve gemido y una protesta por simplemente torturarla.
La castaña sonrió maliciosamente en el beso, volviendo a darle otra roza, antes de introducir el dedo, al instante ambas gimieron. Calle amando el calor y el interior de la chica, sintiendo que su dedo podría derretirse en cualquier momento. Empezó a moverlo, en un movimiento circular, antes de meter el segundo y llevándolo más adentró, sintiendo como la mujer se estremecía, y gemía, rompiendo el beso, arqueando su espalda mientras tiraba su cabeza hacia atrás, sintiendo los movimientos de la chica en su interior.
- Alguna vez te he dicho cuánto amo tu voz al gemir - Calle ronroneó con un tono ronco, lleno de deseó, mientras besaba el cuello de la peli-azul, aumentando la velocidad y brusquedad de sus dedos.
Poché llevo sus manos hacia la espalda de la chica, presionando la más hacia ella, clavando sus uñas en esta, mientras dejaba salir un gemido fuerte, antes de mirar hacia donde la chica y besarla, intentando opacar los demás gemidos que la chica le estaba causando al no para lo que hacia.
Está saco sus dedos, dándole un tiempo a la profesora, a poder controlar su respiración mientras llevaba su mano a su boca, lamiendo la escencia que dejó salir la mujer.
- Eres tan deliciosa que te comería todos los días - Calle musitó, con un tono seductor, mirando fijamente a la profesora, antes de empezar a bajar, limpiando a la chica con su lengua.
Ambas se detuvieron, al escuchar un golpe en la puerta.
- ¿Está todo bien Srt. Poché? - La voz de uno de los profesores de escuchó.
Calle sonrió maliciosamente y se acercó al clítoris de la chica, soplando suavemente, viendo como la profesora se estremecía.
- ¡S-SEGURO! TODO ESTA PERFECTOO~ - Poché grito, finalizando con un gemido, el cual tuvo que opacar con su mano, al sentir como la castaña pegaba su rostro a su entre pierna.
- maldición... C-calle ~ agh ~ joder, joder - Poché le iba a reprochar por lo que había sucedido, pero está no la permitía pensar bien, dejando que su mente se fuera en blanco, al continuó placer que la castaña le causaba.
Una vez está llegó a su límite, Calle se reincorporo, capturando los labios de la mujer en un beso, cortó dejando que está probara su propio sabor.
- Vamos para tú casa, que aún tengo planes para tí - Calle sonrió coqueta, con un brillo lascivo en sus ojos.

ESTÁS LEYENDO
Cortos de Calle y Poche
De TodoSon pequeñas historias, normalmente de un capítulos de la pareja.