Es la primera vez que sale de casa tan tarde sin un rumbo fijo.
Sus padres le han avisado hace apenas unos minutos de que no podrían pasarse a cenar con él, pues tenían muchas cosas que discutir con un ejecutivo bastante importante, así que había perdido la esperanza de pasar algo de tiempo con ellos esa noche.
Coge el coche y, como si hubiera pulsado algún tipo de botón de modo automático, sus propios brazos le llevan a dónde siempre se dirige, aún sin pensarlo.
Estaciona cerca de la playa.
El escenario es muy distinto del que presencia prácticamente todos los días, hace una temperatura más fría pero soportable, es más, se agradece por la gran humedad que califica a su hogar.
El estómago le ruge sin previo aviso, haciendo que éste se dé cuenta de que, tal vez, debía de haber hecho caso a uno de sus empleados, que le aconsejó cenar antes de salir a aquella hora, pero Jungkook había caminado fuera de casa sin mirar atrás ni contestarle, no es como si ese hombre estuviera en posición de exigirle nada tampoco.
Como si el cielo hubiera escuchado las plegarias de su aparato digestivo, divisa a lo lejos un bar. No es su estilo, al menos eso puede percibir a través de la primera impresión que el antro le da, pero no puede ser quisquilloso ahora.
De hecho, mientras se debatía entre ir o no, sus piernas ya habían empezado a caminar hacia la puerta para poder cenar algo.
Antes de abrir la puerta, se encuentra con dos muchachos. Éstos rondan los dieciocho por lo que alcanza a notar, y ambos le dedican una mirada, nada sutil a decir verdad.
Pero en cuanto abre la puerta y observa el escenario y a las personas cenando alborotadamente algún que otro plato que no calificaría como comestible, mientras ríen acaloradamente o se levantan para bailar al ritmo de una música que, para su propio gusto, está demasiado alta, se da cuenta de que puede que sea por su propia imagen.
Él no se ha arreglado ni mucho menos, todo su armario se constituye a base de camisas y pantalones de pinzas. A falta de algún que otro jersey que conserva de la época en la que residió en Nueva York, pero para las personas que frecuentan el bar, parece ser algo bastante inusual.
Está claro que está bastante lejos de su casa y esa zona es completamente distinta del centro, puede sentirlo en el ambiente, más aún con la sorpresa de la gente que le observa de manera descarada.
Decide no sacar más pegas al lugar, porque perdería demasiado tiempo que no tiene, porque su tripa le exige atención, así que se sienta en la primera mesa que divisa, pues casi todas están ocupadas, así que le toca una de las más cercanas a lo que, parece ser, un mini escenario.
Suspira, esperando ser atendido.
Cuanto antes pida, antes me iré de aquí.
En escasos minutos, un trabajador del lugar se acerca a su mesa y le toma nota de su orden, retirándose después y trayéndole algo que beber mientras ésta se prepara.
Observa la vela que, llameante, baila al son de las diferentes oleadas de aire tenue que llegan de tanto en tanto.
Se sobresalta al escuchar un anuncio que hacen desde algún altavoz que está demasiado cerca de su persona, por poco se queda sordo.
Genial, ahora alguien va a cantar.
Sí, por lo visto el lugar disponía de ese escenario por una razón, la cual era que todas las noches alguien deleitaba a los clientes con alguna que otra canción para amenizar la espera hasta que les sirven la comida.
Espera varios segundos, indiferente, hasta que observa al rubio embriagar todo el lugar con su mera presencia, situándose en el centro del escenario y bañando todo de luz con su bonita sonrisa que encandilaría hasta al más ciego del país.
Jungkook no puede evitar el abrir bien los ojos para comprobar que no se trata de una mala pasada que su mente le está jugando.
Taehyung está allí, sosteniendo en sus brazos una guitarra, y se dispone a hablar.
—¡Buenas noches! Espero que su estancia en el Hawaika esté siendo agradable y que os guste el repertorio que he preparado para esta noche. —Todos parecen conocerle, pues cada una de las personas que le observan, sonríen de forma natural con sus simples palabras, señalándole e indicando lo buena persona que es el muchacho que va a deleitarnos con su voz.
El castaño espera varios segundos hasta que el contrario empieza a cantar.
De un momento a otro, es como si todo a su alrededor hubiera perdido el brillo, y éste se hubiera concentrado en su plenitud en el chico que ahora canta despreocupadamente mientras sus manos hacen un vaivén totalmente satisfactorio sobre las cuerdas de la guitarra.
Traga saliva cuando se percata de que está completamente absorto en los labios del chico, que se mueven al compás de un ritmo que él mismo está marcando.
Así pasa una canción y otra, y otra, hasta que sus ojos se encuentran con los del castaño, que no puede evitar una reacción de sorpresa, aunque su profesionalidad no le permite hacer nada más, por lo que sigue cantando hasta que termina con lo que tenía preparado y le dedica una agradable sonrisa, y un gesto con la mano, indicándole que espere.
Jungkook ni se ha dado cuenta de que hará cuestión de unos diez minutos, el camarero le ha traído la cena y ésta se le ha quedado fría.
Trata de comer, pero el hambre que sentía ha parecido disiparse por completo.
Taehyung le ha visto.
Taehyung le ha saludado.
Taehyung le ha sonreído después de tanto tiempo.
Y él, las dos veces que le ha divisado, no ha sido capaz de hacer más que quedarse estático y observarle con devoción de la lejanía.
¿Será que él no está tan increíble como el rubio? ¿Para Tae, no ha supuesto tal choque emocional el verle como para él lo supuso?
Recuerda el pasado, y la manera en la que ambos se separaron, aunque esa parte de su vida es bastante borrosa en sus recuerdos.
Pero tiene claro que, Taehyung sí sabe cómo fue, y aún así le ha sonreído de esa manera tan propia de él.
Esa sonrisa geométrica que podría curar hasta el peor mal aunque sólo se produciera por escasos segundos.
Y su corazón late aún más rápido cuando observa al chico acercarse a él desde la lejanía.
¿Tu interior habrá cambiado también, o sigues siendo el mismo niño con el que me, prácticamente, pasé toda mi infancia?
Tendrá que descubrirlo por sí mismo.
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SUMMER PARADISE🏝 ••KookV••
FanfictionDicen que los polos opuestos se atraen... Y no importa cuanto hagas para evitarlo, pues no lo conseguirás.