Narra Lore
_____ volvió hace un rato del aeropuerto, no hacía más que insistir en que me notaba rara, reconozco que tan pronto soltó eso me puse nerviosa aunque le insistí en que estoy como siempre, ¿por qué se empeñaba en decir que no?
Estos dos días habían sido de locura, primero lo que pasó el viernes con Tom, ahora mismo tenía un cacao mental que no me aclaro ni yo, no era con el primer chico que estaba, antes de conocerlo había tenido mis rolletes pero si lo fue en cierto sentido, ya me entendéis, una cosa llevó a la otra y nos dejamos llevar hasta que finalmente pasó. Tras despedirnos se fue para su casa, bueno la de Martine aunque estuviera solo en este instante, poco tardé en quedarme dormida por lo que pocas vueltas di. Mañana de Reyes, normalmente era mi hermana la que se levantaba primero, fue muy raro no oírla dar vueltas. Me acuerdo cuando éramos pequeñas, siempre se levantaba corriendo para ver que le habían traído los Reyes, no sin antes despertarme y armar escándalo, mis padres siempre aparecían por la puerta de la sala con una sonrisa al ver su entusiasmo, que me lo acababa contagiando. Por lo que no tenerla en casa en este día se notó, mi madre y mi abuela no sé a qué hora llegaron, no las escuché pero supongo que tarde puesto que se levantaron a las doce. Tuve que desayunar sola, eso no me preocupaba, nadie me quitó mi chocolate caliente y mis tostadas. Como sólo estábamos las tres hoy mi madre decidió encargar la comida, así que fui con ella a buscar las cosas; encargó dos empanadas, una de atún y otra de carne, tres raciones de jamón asado, dos de salpicón de marisco y una ensalada mixta. De postre tarta de chocolate, flan de huevo y bizcocho de la casa, menos mal que para comer somos tres y no un ejército, tendríamos comida para días. Cabe decir que en casa a mayores teníamos turrón, de todos los sabores que encontró en el super; de chocolate oreo, blanco, con leche, del duro, blando y de alguna otra tableta que se me olvida, no sé cómo no cogimos un empacho. Por la tarde salimos a dar un paseo las tres, mi abuela decidió venirse para la ciudad unas semanas dado que en el pueblo hacía mucho frío, por lo que al pasar por la casa de Martine me fue inevitable no mirar, estaba todo apagado, ahora que caía de la burra tengo en casa algo para este, a ver que discurría para dejárselo en el buzón sin que sospecharan. Los regalos seguían en su sitio, es decir debajo del árbol esperando a que alguien los abra, sinceramente no sé porque no los abrimos, noté como brillaba algo en una esquina del árbol, al agacharme me di cuenta de que era una cajita pequeña con mi nombre, aproveché que no tenía a nadie alrededor para abrirla, mi sorpresa fue ver lo que había dentro, era un colgante de plata con una L pequeña y una pulsera también de plata con su inicial, la T, ¡son preciosos!
Carmen: ¿y esa cara?-apareciendo por detrás
Lore: em, nada. Es que me entró curiosidad y abrí un regalo
Carmen-no muy convencida-: ¿qué es?
Lore: ma, no seas cotilla
Carmen: vale, vale. Es secreto, ¿por qué no los abres todos?
Lore: pues venid para aquí-guardé sigilosa el colgante y la pulsera, era el primero que me regalaba algo así
Belén: ¿los abrimos?
Lore: si abu
Les di los paquetes a cada una, había varios. _____ me dejó encargada de dárselos antes de irse, por lo que cumplí mi promesa. Para mí hubo dinero, ropa y una cajita musical de madera, muy mona por cierto.
Lore: gracias-las abracé a las dos-salgo un momento a la calle a llamar por teléfono-lo primero que se me ocurrió
Carmen: ¿a fuera? ¿Con el frío que hace?
Lore: sólo es un momento, prometo que entro en seguida
Carmen: ¿no puedes hablar arriba? ¿O en el jardín?
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Alcanzando metas
RandomEsta historia trata sobre dos hermanas, sobre como sus vidas empiezan a cambiar. Por un lado están _____ y Lore que no saben todo lo que está a punto de sucederles y por el otro, Fabio Quartararo y Tom, un piloto que recién empieza en el mundo del m...
