Te Quiero, Amigo.

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Capítulo 9

Josuke no se había cambiado la pijama holgada en todo el domingo, era lo suficientemente larga para cubrir los profundos moretones en su brazo. Cuatro manchas morado oscuro del colosal tamaño de los dedos de Jotaro, rodeadas de sangre estancada, de un bermellón enfermo y seco.

No había logrado interrumpir su llanto por más de unas horas, ni los videojuegos, ni la televisión. Podría refugiarse en Rohan, aunque no  contestó las llamadas del mangaka, ¿qué haría si lo escuchase así? ¿Cómo le explicaría todo ésto?
No existió lugar del cual sacar ánimos para poder reparar su condición. La aguja y el hilo que podían hacerlo eran inasequibles.

Creer que todo este tiempo tuvo oportunidad y no lo sabía, le hacía sentir la peor impotencia del mundo y estaba acabando con él, lo había roto. Cuando menos pensaba se hallaba de nuevo sentado o acostado en el suelo, tomando su pecho con su puño y apretando su ropa y su piel, desearía reparar los pedazos de su interior y así curarse a sí mismo, pero era imposible. Lo aliviaba momentáneamente exhalar todo el aire de su interior luego de un último quejido de un llanto prolongado producto de su aún existente limerencia.

Se encontraba más tarde dando vueltas en su cama intentando conciliar el sueño para una quinta siesta. Hacia un lado, hacia el otro, terminó tendido sobre su abdomen, con su mano izquierda rozando el suelo. Le hacía mucho daño sólo ver la caja llena de labiales en la mesa de noche. No encontraba lugar donde ponerlos además de la basura, ¿y si los vendía? No tenía nada más que hacer con ellos y ganaría una fortuna haciéndolo, eran demasiado costosos.

[¿qué demonios pensaba Jotaro? ¿Comprarme?
¿Me compró todo eso aun después de verme con Rohan?... Pero la carta… Y si él… ¿Si es que él planeaba dármelo cuando me vio con Rohan?]

Su pecho dolía profundamente de llegar a pensar en esa línea que pareció una "confesión". El joven extendió su mano con desánimo hacia el lujoso empaque, ahora remendado por Josuke que en un intento de que volviera a verse bien le atavió con cinta de estampados lindos. Retiró la tapa y extrajo esa tarjeta que tanto conflicto le trae. Miró por cada esquina del claro papel texturizado, esa manuscrita tan sobria, pero esas palabras tan tiernas viniendo de él. Sus lágrimas corrieron cuál río, con más intensidad y volteó sobre sí, para quedar sobre su espalda, ahora sosteniendolo con ambas manos en el pecho.

Su pesadilla fue interrumpida por el sonar de unos pasos acercándose a su puerta y el joven brincó como si de un milagro sobre un desahuciado habláramos y con la velocidad de un rayo logró esconder la caja bajo la cama y secar sus lágrimas.

La persona tras la puerta tomó la libertad de entrar sin tocar, una parte de Josuke esperaba que entre ya sabemos quién, pero también le atemorizó. Por suerte era su amigo Okuyasu, en quien confía y estaba seguro que junto con él nada malo le sucederá.

-¡Hey! ¡Josuke! El joven de las cicatrices volteó hacia su amigo y le saludó eufóricamente como todos los días, mientras caminaba para acercarse y sentarse en el suelo a un lado de donde reposaba el otro. Quedaron frente a frente y el despistado joven con su mano en la barbilla entrecerró los ojos como si quisiera fijarse detenidamente en algo y logró notar los ojos hinchados de su mejor amigo, y su rostro marcado de tanto dormir.

-¿estás bien, Josuke? Me recibió tu mamá y dice que no has salido ni a comer. ¿Es alguna chica lo que te pone así? Porque si lo es, podemos ir a buscar una mejor. - Le preguntó el adolescente, sobándose la nuca.

-No.. Yo… no puedo decírtelo todavía… - Le respondió el muchacho con su mirada desviada y sus brazos sosteniendo el peso de su cuerpo, mientras hacía giros los tendidos bajo sí, con sus puños.

-Nunca me guardas secretos, bro, ni yo. Debe ser algo malo. ¡Lo que sea lo podemos arreglar con una cerveza! ¡Levántate Yosssske!

El pelimorado ahora volteaba a mirar a la cara en  su mejor amigo, con esperanza en su rostro y una ligera sonrisa de agradecimiento puro, mientras con el dorso de una de sus manos terminaba de tallarse esos hermosos ojos que posee. Con un ánimo, casi coraje, brincó de su cama, fue directo a su closet y empezó a sacar ropa cual perro desenterrando un juguete, hasta escoger un conjunto y corrió hacia el baño.

  Pasado de un rato se encontraban haciendo poses frente al espejo, flexionando sus músculos y arreglando su cabello. Okuyasu portaba una camiseta de resaque blanca de tirantes y varias cadenas doradas, un pantalón negro a rayas muy ancho, acinturado y fajado con un cinto con su hebilla característica, el signo de dólar, de un largo apenas debajo de la rodilla, calcetines con patrones y unos zapatos blanquinegros puntiagudos como de gangster. Josuke por su parte eligió un traje de vestir fiusha arriba de los talones y unos zapatos de vestir con tacón de color café, llevando solo una camiseta blanca ajustada de tela de red bajo todo eso. Dieron unas cuantas vueltas más a sus apariencias.

El muchacho del pompadour más pequeño solo lo miró un poco extrañado de que su compañero se  esté poniendo más labial de lo usual, un poco de rimel en esas pestañas que de por sí son largas, y Josuke volteó a él con el cepillo en la mano.

-¿qué? ¿Quieres? - Le preguntó , empoderado.

-Nah, yo estoy bien, así estamos bien, somos como una pareja de gatilleros, yo soy el guapo, y tú eres el gay. - Le respondió, burlándose para animarlo.

[Okuyasu… ¿pensará que soy gay?... Digo, es como mi hermano y me conoce… pero no sé… ¿cómo reaccionaría de no estar seguro?]

-Se hace tarde, hay que irnos o el bar se quedará sin chicas. - Así le interrumpió con una palmada en el hombro y una sonrisa sincera por parte de su tonto amigo.

Unas palabras de ánimo y se dirigieron a la puerta, se despidieron de su madre, que se encontraba cenando.

-Josuke, ¿a dónde vas tan guapo? - Lo miraba detenidamente. - ¿Quieren comer un poco antes de irse?

-Mamá, saldremos un rato. No, yo veré que com…

-¡Yo sí señora! - Dijo rápidamente Okuyasu, mientras se sentaba en la mesa y le sonreía con todos los dientes a la señora.

Al jovencito solo le quedó suspirar, girar los ojos en arrogancia, pero ¿qué más da? Estaba más que acostumbrado, a su compinche le encantaba la cocina casera de Tomoko y esperó recargado a un lado de la puerta. Al abrir sus ojos luego de un segundo suspiro profundo su madre estaba frente a él, con el ceño fruncido.

-Así que decidiste salir de tu pieza. - Casi regañándolo le colocó un billete en una de las bolsas del saco. -Para tu taxi, no llegues muy tarde o le jalaré las orejas a los dos.

-E..Esta bien mamá. - Respondió tembloroso mientras se colocaba unos lentes del mismo color que su traje. Es un joven muy fuerte, pero, ¿a quién no le atemoriza su mamá?

Caminaban cómo si las calles fueran suyas, y en parte lo son, por estas no ronda, pues, nada que  pueda o quiera acabar con ellos.

Habían pasado varias horas desde su llegada, el bar se había quedado medio vacío al igual que han sido sus pláticas. Sólo quedaban las personas notoriamente borrachas. Mucha risa y algunos chismes, hasta que había llegado ese momento de la borrachera en que el alcohol vuelve mierda tu estado de ánimo y recuerdas todas las cosas que te pasan que te pongan triste. Josuke con su rostro ya enrojecido y un tarro de cerveza vacío frente él, que tomaba, alzó con su brazo y movió ondeándolo para avisar al mesero que le sirviese más de ese efímero líquido dorado.

-Si me gusta alguien, Okuyasu. - Confesó el joven después de ser servida su siguiente cerveza, con la mirada sobre la mesa, con sus brazos sobre ésta también, jugando con sus dedos entrelazados.

-Eh… - Sin poder articular mucho con un cigarrillo en sus labios, el chico levantó su cara, también enrojecida por el alcohol, hacia el pelimorado.

Josuke, al verlo, decidió no enunciar más, no era el momento, sabía que había tomado la fuerza de confesarlo por el alcohol y aún no había perdido el conocimiento, si empezaba ahora quién sabe cómo acabaría. Desconocía su habilidad para contar su intimidad borracho. Le era imposible ser diáfano con este tema, ¿y si a su amigo no le agradaba la idea de que le gustara un hombre? ¿Ese hombre?

Baby~ [Jotaro x Josuke] [JotaJosu] [TaroSuke] Jojo's Bizarre Adventure YAOIHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora