¡No Es Un Bañador!

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Episodio 2

Se encontraba Josuke saliendo del baño y secándose, para dirigirse a su habitación y arreglarse. Era un poco más tarde, más o menos las 2 de medio día y hacía un calor enorme, pero debía ir a estudiar, al siguiente día era ese maldito examen de matemáticas y debía ir a su cita con el profesor para estudiar.

-Ah... - suspira. - [Qué debería ponerme, está encendido el aire acondicionado y aun así hace algo de calor, no me imagino afuera.]

Después de colocarse ropas, se dirigió a peinarse, fue hacia un espejo de cuerpo completo que había comprado hace poco, a pocos metros de su cama, últimamente siempre desordenada. Pasaba el peine una y otra vez, bastante fijador, en spray y en gel, su peinado su sello característico. Aplicó algo de bálsamo labial, nada inusual puesto que esos labios gruesos siempre requerían hidratación, la diferencia es que había estado usando uno nuevo, uno un poco más rosado, con algunos destellos de brillo también. Se colocó un broche en el cabello al lado de su cabeza, con una insignia de corazón, como las que usaba en su uniforme escolar siempre. Sacó una libreta de su maletín y lo metió en una backpack más casual, de colores lavanda y rosado.

Caminaba por la calle, con su backpack cargando a un solo brazo, en un andar considerablemente más animado que hace unas horas cuando estaba hablando con Jotaro.

Llegó a una gran casa, de diseño y acabados elegantes y perfectos, blanca en su totalidad, con un alto y grande barandal negro que conducía a un corto camino apedreado que terminaba en una puerta con un arco y dos grandes pilares, y una cristalina alberca al fondo.

-Mmm...

[Mandó instalar una alberca, ojalá yo tuviera una... tiene tiempo que no vengo a su casa, desde que peleábamos contra los stands... y todo eso... ¿deberé tocar el timbre? Si me está esperando, ¿o no?]

  Pasaron unos minutos hasta que Jotaro desde dentro revisó la cámara de seguridad que se activaba con el movimiento y detectaba cuando alguien estaba en la cercanía del barandal.

-¿hasta cuando va a tocar el timbre? Éstos jóvenes... - Se preguntó a sí mismo.

Jotaro salió de su puerta principal para encaminarse sobre las piedras en medio del césped muy verde y perfectamente cortado y antes de dar dos pasos se encontró viendo a un Josuke embobado acercando y alejando su dedo del plateado botón del timbre.

-¿por qué no tocaste el timbre?

-Aahh... ¡señor Jotaro! - Gritó Josuke, saliendo de su trance de indecisión, mientras el pelinegro se acercó para abrirle, lo hizo e inmediatamente se dio media vuelta, de esta manera indicándole al joven que camine tras de él, y con un mecanismo automático cerrándose la puerta. Josuke caminaba muy lento tras el hombre que a pesar de que es muy alto, le llevaba casi una cabeza de estatura.

Observaba sus hombros, su grueso cuello, llevaba solo una camisa de vestir blanca, algo ceñida al cuerpo, doblada de las mangas y abierta del pecho, unas ligeras gotas de sudor hacían que ésta se pegase de la espalda y volviese más notorios sus omóplatos, ¡qué marcados eran los músculos de su espalda! No podía dejar de verlos. [Es tan grande...] - Pensó. Chocó contra éstos, estrelló su frente y desarmó levemente su peinado, por estar nuevamente idiota, por dejarse llevar por sus alborotadas hormonas de adolescente.

-Josuke. ¿Estás bien? ¿Distraído de nuevo? -Le preguntó Jotaro y se volvió ligeramente hacia él, mirándole. Deteniéndose con la mano girando el picaporte de la puerta.

  Josuke no podía tener su rostro más rojo, inmediatamente abrió sus ojos como platos volteando a ver aquel hombre guapo, estaba sudando y sintió cómo su aliento comenzaba a calentarse. Era el mismísimo rostro de la vergüenza.

Baby~ [Jotaro x Josuke] [JotaJosu] [TaroSuke] Jojo's Bizarre Adventure YAOIHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora