Capítulo 19

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- Bueno, me parece que ya está todo, -dice Franco después de cargar los dos coches-. ¿Quién va con Pablo?.

- Que vaya Mia, -dice Marizza-, a mi me marea un poco la forma de conducir de Pablo.

- Bien, pues Mia con Pablo. Pablo, te quiero detrás de mí todo el viaje. Vamos, que no quiero llegar muy de noche.

Subimos a los coches y arrancamos. Mia enciende la calefacción, ya que la temperatura es baja y hace frío, y pone música.

- ¿Desde cuándo Marizza se marea conmigo?.

- No sé, no le hagas caso, seguro que lo ha dicho para fastidiar.

- Seguro, vive para ello.

Pasamos el tiempo escuchando música, hablando de los chicos y los profes del cole.

- Bueno... y tú ¿qué tal con Manuel?.

- Muy bien.

- Ya lo veo, a ver cuando se decide Manu.

- ¿Se decide a qué?.

- Oh, venga, ya lo sabes, si no podéis ocultarlo, a él le gustas y a ti también te gusta. No lo niegues.

- ¿Tanto se nota?.

- Claro. Y te puedo decir que eres especial para él, es la primera vez que tarda tanto en declararse a una chica. Eso quiere decir que le gustas de verdad.

- ¿En serio?. A mí también me gusta, Pablo. Estoy... enamorada. Sabes, no he estado nunca con un chico. No me había gustado nunca nadie hasta que he conocido a Manuel.

- ¿No has estado nunca con nadie?.

- No. Ya sé que suena cursi, pero he estado esperando al chico adecuado. Marizza se burla de mí, me dice que soy una romántica empedernida, pero yo no quiero que me toqueteen ni me besen tíos a los que yo no siento nada. Con él me siento cómoda, feliz, como si me pusiera un jersey viejo, de esos que los guardas en el armario y siempre te lo pones en casa porque es el más cómodo y sabes que no vas a encontrar otro como ese y te lo vas a poner hasta que se caiga a pedazos. No... te burles tú también. –Me dice avergonzada-.

- No, no me burlo, estoy asombrado, solo eso.

¿Sabes?, nunca he conocido a una chica como tú, pero te entiendo. Sabes lo que quieres y esperas a que llegue. Manuel tiene mucha suerte de haber encontrado a una chica como tú, en serio. Hasta tengo envidia de él.

- ¿Por?.

- Porque ha encontrado a su persona, a quien quiere, y que tú le quieres por encima de los demás, por como es, no por ser quien es.

- ¿A ti te pasa eso?. ¿Te quieren por ser quien eres?.

- Si, en el insti, estar conmigo es como llevar una medalla, soy el chico popular al que todas quieren. Y no lo digo yo, lo dicen ellas. Y si no, es por el dinero, no él mío, yo no tengo un duro, el de mis padres, o solamente me quieren por el sexo. Ninguna se ha molestado nunca en saber cómo soy.

- ¿Y no crees que una parte de culpa es tuya?.

- ¿Cómo?. ¿Qué quieres decir?.

- Bueno, eres el chico popular, guapo, simpático, que sonríe a todas, hasta aquí todo bien, pero cada día estás con una diferente, y todas saben que no son solo besos lo que hay, que hay... sexo entre vosotros.

- Ya, ¿y?.

- Que cualquier chica que quiera saber algo sobre ti nunca se te va a acercar, sabe que solo la querrás para un día o dos, la usarás, y si te he visto no me acuerdo. El problema de que no encuentres a esa persona especial es que ella no se va a acercar a ti buscando algo serio porque sabe que tú no buscas eso.

Al otro lado del océanoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora