Andrea llegó al aeropuerto a la hora indicada por el personal de la aerolínea, se dirigió a la puerta de llegada, esperó unos minutos y cuando los pasajeros comenzaron a partir, sostuvo el pequeño papel con el nombre de Harley escrito en negrita, la mujer delgada de cabello castaño pronto se acercó.
-¿Harley? - dijo observando a la modelo. Tenía que aceptar que era hermosa.
-Si, ¿Miranda fue quien te envió?
-Sí, soy su asistente menor.
-Oh genial, Miranda siempre piensa en todo - Dijo sonriendo abiertamente dejando a Andrea completamente en llamas por los celos.
-¿Tus bolsos?
-Son ... Déjame ver - Miró a su alrededor - Ahí - señaló.
- Henry los recogerá - Dijo y miró al conductor, se alejó para buscar las maletas y luego fue al auto, subió y luego fue al hotel.
-¿Cuánto tiempo llevas trabajando con Miranda?
-Unos meses - dijo sin mirarla, sintiendo náuseas solo mirando a la modelo.
-¿Así? no te recuerdo, cuando trabajé en Runway, fue la pelirroja de ojos claros quien trabajó allí, ¿todavía está allí?
-Si...
-Estaba muy contenta con la invitación de Miranda, estaba loca por echarls de menos no te imaginas cuánto, pero acá entre nos, después del beso que nos dimos dentro de ese elevador y sentir y ver qué tan húmeda podía estar por recibir solo un toque, me dieron ganas de recuperarla - Andrea solo escuchó en voz baja, contuvo el impulso de llorar, no lo haría frente a esa mujer, simplemente no sabía si haría lo mismo frente a Miranda - Nos amamos tan intensamente, con tanta rendición, estaba tan equivocada no exponerlo tanto, Miranda está muy concentrada en el trabajo, nunca le diría a los medios sobre nuestra relación, pero sé que ahora será diferente, cuando hablé con ella ayer, sentí que mi estadía podría demorar un poco más. Estoy segura de que puedo tenerla de nuevo.
Harley decía cada palabra que estaba muy segura de ella, Andrea se volvió hacia la ventana y cerró los ojos con fuerza por la urgencia de llorar, el auto se detuvo frente al hermoso hotel y Henry cerró la puerta de golpe.
-Henry viene a recogerte a las ocho para llevarte a la pista.
-Perfecto - ella sonrió y salió del auto, Henry cerró la puerta y luego entró.
-¿Dónde vamos?
-A la casa de Miranda - dijo con voz ahogada, Henry se sobresaltó y Andrea miró afuera, pensando en todo lo que había escuchado. Ni siquiera se dio cuenta cuando el auto se detuvo frente a la casa de Miranda .
-Señorita - Andrea lo miró y vio que ya había abierto la puerta.
-¿Si?
-Hemos llegado
-Gracias Henry - le regalo una media sonrisa.
-¿Debería esperarte? - Preguntó cuando ella salió del auto. Andrea miró la casa y luego al hombre que estaba frente a ella.
-No ... puedes irte - asintió el hombre, Andrea se dirigió a la entrada de la casa, se detuvo en la puerta y sostuvo el pomo de la puerta, mientras quería salir, quería quedarse, cerró los ojos y abrió la puerta.
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La Que No Podia Amar
RomantikAndrea y Miranda, dos mujeres completamente diferentes, pero la misma voluntad. Amar y ser amada. ¿Será que el amor es aún más de lo que leemos y de lo que pensamos ver? Miranda Priestly era aquella mujer que Andrea Sachs no podía enamorarse. Pero...
