Miranda terminó de poner la mesa y sonrió con satisfacción ante el resultado, nunca había estado tan ocupada en la cena como lo había hecho en su vida esa noche, Andrea merecía su lejanía y como disculpa por todo lo que había sucedido, escuchó el ruido de la puerta y caminó rápidamente hacia el hueco de la habitación, sonrió cuando vio a Andrea, pero su sonrisa pronto se desvaneció cuando vio el semblante serio de la morena.
-¿Qué paso? - preguntó, preparada para dar un paso hacia la mujer frente a ella.
- No te acerques - dijo sintiendo caer las lágrimas Miranda la miró confundida.
-Andrea, ¿qué pasó?
-Lo que sucedió es que me enamoré de ti, Miranda, a pesar de que estás prohibida para mí, aunque no deba amarte, te amé, soporté tu frialdad conmigo, tu lejanía - lloró con intensidad - Pensé que era solo miedo , celos de Lily, pero no, no celos, no miedo.
-¿De qué estás hablando, Andrea?
-El ascensor, ¿recuerdas? - Miranda la miró asustada.
-Andrea ...
-¡¡Me lo prometiste, Miranda, me dijiste que nunca mentiras de esa forma!! - dijo en voz alta mientras lloraba, Miranda ya sintió sus ojos humedecer - Me mentiste, pero trajiste a esta mujer aquí.
-Así no fue, Andrea, traté de evitarlo, pero cuando vi que ya me había agarrado, no era algo esperado. - lloraba suplicando que le creyera, al fin y acabó era la verdad.
-Lo que me lastimó no fue que ella te besó o tocó, sino que mentiste, Miranda, fui una idiota al pensar que podrías desear una vida conmigo, una familia conmigo, tal como yo quería contigo, lo tiraste todo cuando me lo escondiste, debería haber pensado que no iríamos a ninguna parte con esta relación, pero no, quería creer que la reina de hielo podría derretirse, que podría amar a alguien que no sea la fama y el trabajo, Pero no, estaba completamente equivocada. - sus palabras sonaban duras, con dolor y decepción.
-Andrea, escúchame. - duplicó acercándose.
-¡No Miranda! No escucharé, no quiero escuchar, se acabó, puedes volver a los brazos de Harley, porque si escondiste algo tan importante, es porque nunca signifiqué nada para ti. - Andrea puso las llaves de la casa en la mesa al lado del jarrón de flores y le dio la espalda a la mujer que lloraba, sintiendo el peso de haberse perdido algo tan importante.
Las horas pasaron y parecieron ser eternas, Miranda ya estaba a medio camino de la botella de vino, miró la caja aterciopelada en la mesa y abrió mirando los anillos de bodas que estaban allí, nunca pensó que le encantaría y se rendiría de esa manera, ella lo había hecho, sintió las lágrimas caer mientras miraba las pequeñas piezas delicadas, sabía que solo esa botella no sería suficiente, sabía que Andrea no cambiaría su decisión, conocía a la mujer de la que se enamoró y sabía que no la vería al día siguiente, pensó dale un descanso, luego trataría de hablar y hacer las cosas bien. Miró el vaso casi vacío y lo volvió a llenar, sabía que su cabeza no podía soportar el dolor al día siguiente ni enviar a Roy a recoger a sus hijas a esta hora.
Andrea caminó por un momento, tan pronto como llegó a su departamento, no dijo una palabra, fue a la habitación y después de una ducha, agarró su cuaderno y se agitó hasta que estuvo somnolienta, las gemelas entraron a la habitación sin hacer ruido. incluso se acercaron y se metieron en la cama, se acostaron, Andrea abrió los ojos al ver a Cassidy frente a ella abrazándola, Caroline repitió el acto abrazando a la morena a sus espaldas.
-¿Todo bien? - Cassidy preguntó en un susurro mirando a los ojos de la morena.
-Quédate - le susurró.
-¿Enserio?
-Sí - Andrea besó sus cabezas y se volvió para abrazarlos, luego se durmió.
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La Que No Podia Amar
RomanceAndrea y Miranda, dos mujeres completamente diferentes, pero la misma voluntad. Amar y ser amada. ¿Será que el amor es aún más de lo que leemos y de lo que pensamos ver? Miranda Priestly era aquella mujer que Andrea Sachs no podía enamorarse. Pero...
