El vuelo llegó a Inglaterra a las ocho de la mañana, Helga se cambió en el baño del aeropuerto y fue directo a la oficina, le llamó a Elizabeth de camino para que le consiguiera algo de comer a lo que está le dijo que no se preocupara.
Helga lo llamó cuando llegó a la oficina.
-Buenos días, cabeza de balón.-
-Buenos días, Hel. ¿Todo bien?-
-Si, te llamó si logró salir para el almuerzo.-
-Ya quiero verte, esperaré tu llamada. Cualquier cosa me dices, tu tranquila. Te amo.-colgó sin esperar respuesta y después de comer dos sándwiches de pavo y un café negro de tamaño gigante, Helga empezó con la horrible rutina. Dos horas más tarde una caja de galletas al puro estilo de Divinidad le llegaron a su oficina.
-Ella las trajo, dijo que son de parte de Arnold.-
-Déjalas aquí, gracias Eli, ¿puedes traerme el reporte del caso Esteves?-
-Esta debajo de las dos carpetas ámbar, jefa. Me lo pidió desde que entró en color verde. ¿Estas bien?-
-Si, si, es la cafeína, me pone algo nerviosa.-contestó restándole importancia.
Cuando su asistente sale de la oficina Helga ve la nota de Arnold.
"No puedo esperar a verte, te extraño y te amo.
Pd. ¿Ya te dije que te amo?
De: El amor de tu vida."
Helga sonríe y prueba la primera con una sonrisa cansada.
Elizabeth sale de comer al medio día y al cuestionar a Helga ella solo le pide de favor que le diga a Arnold que no podría comer con él.
Elizabeth manda el mensaje y se va pero cuando regresa media hora después.
-¿Jefa?-pregunta entrando y ve a Helga tras su escritorio tecleando como alma que lleva el diablo. -¿Qué...?-
-Tengo el caso de Esteves en línea ¿a qué hora era la audiencia?-
-A las tres, jefa.-
-Avisame media hora antes, por favor.-dice sin levantar la vista de la lap.
-Claro ¿no saldrá a comer?-
-Me he acabado la caja de galletas. Estoy bien.-
Elizabeth la deja pero esa extraña sensación de estar viendo a la Helga de hace un año cuando le dio el ataque en pleno juicio no se iba... trato de eliminar la idea y decidió que si después de este día seguía así alertaría a Arnold.
A las tres, Helga llego a la audiencia y presentó el caso. A las cinco estaba exhausta. Elizabeth la encontró tirada en el piso con los ojos cerrados. Casi grita pero Helga la detuvo.
-Sigo viva, Elizabeth.-dijo en su perfecto español.
-No me asustes así, Helga. Has estado demasiado activa hoy después de tu fin de semana llena de bueno, de lo que sea, no estabas de lo mas normal hoy.-
-Es el café, Eli, restale importancia. No estoy acostumbrada y hoy tome tres tazas tamaño jumbo.-
-¿Dónde conseguiste las otras dos?-pregunta preocupada.
-Una en el descanso de la comida. Café de la cafetera de aquí. Malisimo por cierto. Y luego tome uno antes de entrar a la audiencia.-
-Debí de ir.-
-No, no debías.-dijo sonriendo con el brazo encima de la cara cubriéndose de la luz de la oficina. -¿Qué hora es?-
-Ya son las 5 con veinte minutos.-
-¿Puedes hacerme un ultimo favor?-
-¿Si?-
-Llama al caballero de brillante armadura que tengo como novio y dile que venga por mi. Si no puede, pasas con cualquiera de los que conoces que me tienen un poco de cariño.-
-Le llamaré a Arnold de inmediato.-
-Gracias. Y consígueme mi abrigo, porfa. Este traje es un asco ya.-
Treinta minutos después, Arnold subía a Helga como si fuera una princesa a su edificio.
-Estoy muerta, estoy muerta y tu eres un ángel.-dijo con los ojos cerrados.
-Ni lo uno ni lo otro. Soy el diablo y tu eres mi penitencia.-
-Eso no tiene...-bostezó. –Sentido.-
Arnold la recostó en la cama y le empezó a quitar la ropa.
-La penitencia del diablo... eso es cruel.-dijo entendiendo.
-Luces tremendamente hermosa cuando estas agotada.-dijo Arnold quitándole la blusa.
-Lo sé... ¿no cenaremos?-
-Hoy creo que lo mejor es que duermas.-
-Si...eso quiero.- la cabeza cayo a la almohada y Arnold sonrió.
Al verla recordó que había tenido un fin de semana difícil y se sintió mal por ella pero se controló. No podía haber evitado lo sucedido así que no tenía caso sentirse culpable. Lo que Helga necesitaba era alguien que este ahí para ella, no un salvador, solo un amigo y él estaría encantado de cumplir con el papel porque la amaba, la amaba con locura.
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Saludos terrícolas. ♥️
Sigan aguantando y espero les haya gustado.
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Regresando a Inglaterra.
Fiksyen PeminatHelga regresa a Inglaterra dispuesta a retomar su vida desde donde la dejo pero no cuenta con cierto rubio que no la dejara escapar otra vez. "-¿Qué haces aqui?- -Vine a convencer a mi futura esposa de que me ama.-" ¿Podrá dar una nueva oportunidad...
