La Última Partida.

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-Has llegado temprano.-señaló la mayor.

-Si, y tu a tiempo.-

Ella asintió.

-En la caja están las cosas de mi hija.- la empujo hacía ella pero esta no la abrió.

Helga odiaba que hablara de Olga como si fuera su única hija pero no dijo nada al respecto.

-Veo que te has cortado el pelo.-señaló.

-En Diciembre, ha crecido.-contestó Helga.

-¿Comerás algo?-

-¿Podemos ir al grano?-

-Es la ultima vez que nos veremos.-dijo solemne.

-¿Si?-preguntó como si eso no le doliera.

-Después de hoy me iré a París y de ahí a España y conoceré África.-

-El nuevo es millonario ¿eh?-

-Mi esposo es dueño de multiples bancos y uno de los petroleros mas ricos de Rusia.-

Helga rodó los ojos y le indicó que siguiera.

-Como decía, me iré y no pienso regresar por aquí. Me quedan meses si no es que semanas y moriré viajando.-

-Buena forma de hacerlo.-dijo para llenar el silencio.

-Si.-

Pidieron un café y Miriam pidió una pasta que a partir de ese día Helga no podría comer sin pensar en su madre.

-Después del juicio...-empezó -Después del juicio estuve un tiempo mas en América.-

-Aja...-

-Cuando regresaste por aquí yo fui con tu padre.-

Helga no entendía a que venía eso.

-Bob y yo hablamos y le dije que mi último deseo era ser enterrada a lado de mi hija. Yefren esta de acuerdo conmigo y hará que me transporten a Hillwood para mi entierro.-

-No entiendo que tiene que ver esto conmigo, porque si estas pidiendo que te envíe rosas o algo no lo haré.-

-No seas idiota. Sé que no lo harás. Sé que fui una pésima madre y no puedo lamentar algo que no tiene arreglo en absoluto. El pasado es pasado y así como Bob decidió que la única forma de dejar enterrado el pasado era perdonandome pues yo pienso que la única forma de hacerlo es despidiendome. Sé que te parezco una perra en este momento y creeme no me importa. Me despido de ti porque aunque ninguna de las dos lo deseo, saliste de mi útero y eres... mi hija.-

-Ahora lo admites, después de tanto tiempo.-el rencor de su voz era visible.

Aunque el rencor ocultaba la tristeza. Vivir sabiendo que tu madre no te quiere es una experiencia horrible. Festivales, cumpleaños,su graduación... ¿donde estuvo ella?

-No seas dramática, Helga.-

Ella rodó los ojos.

-Tienes razón, no seré dramática. Solo habla, desahógate, haz lo que quieras pero cuando termines y te vayas no vuelvas a contactarme.-

Miriam asintió.

-Bien. El relicario lo tome cuando elegí el vestuario de Olga para su funeral. Tuve la idea de enterrarlo con ella pero quería algo para recordarla siempre y termine robandomelo sin decirselo a tu padre. No me arrepiento, obviamente.-

-Me dí cuenta que tu lo tenías porque te vi saliendo de su cuarto con él y no lo vi en ella nunca.-

-Olga era realmente especial y siempre te tuvo un gran amor, tanto que cuando recordaba tu primer día en jardín de niños lloraba y lloraba por lo que según ella, te había hecho. Yo jamás lo entendí ¿acaso no te hiciste una mujer fuerte e independiente? De nada.-

Regresando a Inglaterra.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora