Helga estaba sentada en la mesa de la cocina sonriendo de oreja a oreja mientras Arnold caminaba frente a ella de un lado a otro buscando tranquilizarse.
-No, no, no. - repetía en un susurro y luego la miraba pensativo. - No. -determinó.
-¿Quiero saber? -alzó una ceja divertida.
-No. - la miró. - Helga Pataki es hora de que respondas unas preguntas.-la señalo y ella quiso reír al verlo ya que se veía como que quisiera concentrarse en algo y no pudiera.
-¿Si? - preguntó con cara de inocencia.
-¡Si! ¡Y no hagas esa cara! Es hora de que conozcas el lado malo de mi persona... - dijo e hizo una pausa.
Ella estaba a punto de decir algo pero él se acercó a ella con rapidez, ella espero un beso pero en cambio tuvo a su novio a unos centímetros de ella sin que él la tocará en realidad.
-Es interesante... - dijo ahora sonriendo el rubio - como puedo dejarte callada con solo acercarme así. - dijo rozando su nariz con su mejilla. La escuchó suspirar pero se alejo rápidamente. - Y ni así lograrás evitar que cumpla mi objetivo. -
Ella pestañeo.
-¿Cuando hagas las preguntas y obtengas las respuestas me llevaras a la cama? -preguntó haciendo un gesto como dubitativo.
-Pensaba en cenar primero pero dadas las circunstancias, si, te llevaré a la cama y luego comeremos. - dijo serio, aún alejado de ella.
-Entonces habla. - dijo con su voz de abogada.
Él se sentó frente a ella.
-Yo doy las órdenes aquí.-dijo serio y se aclaró la garganta. - Quiero saber todo lo que te pasó esta semana desde la llamada. Y lo quiero ahora, no quiero que hagas pucheros ni nada. Habla y tendrás recompensas.-puso las manos bajo su barbilla y Helga bajo la cabeza ligeramente.
-Sobre eso... Te lo iba decir. -
-No me vengas con eso. Empieza, ya me harte de esperar que hables. -
Ella se sorprendió por su tono.
-Tu al estilo demandante me agradas, serías buen abogado si hablaras así siempre. - señaló.
-Estas agotando mi paciencia, Hel. -
-Bien... si lo quieres saber lo sabras pero conste de que de todas formas yo te lo iba a decir.-
Arnold le hizo una señal para que siguiera y ella respiro profundamnte.
-La llamada de la que tanto hablas fue la que me dejo un poco estresada.-
-Lo sabía.-hizo un gesto algo exagerado como de niño encontrando la respuesta correcta a un problema de matemáticas.
Helga pensaba en cómo podía lucir endemoniadamente sexy un momento y al otro, hermosamente inocente.
-Si... era Miriam.-dijo como en un susurro.
Arnold pestañeo sorprendido.
-¿Míriam, Míriam? ¿Tu madre?-preguntó.
-La misma. -
-¿Qué quería Míriam de ti? -
-Es lo mismo que me pregunte cuando escuche su voz. Quería verme, ella, ella...-hizo una pausa y Arnold aprovecho para sentarse a su lado y tomarle la mano. -Gracias. Ella esta enferma. Esta muriendo y supongo que quería despedirse o algo por el estilo.-
-¿La viste hoy?-dijo sin entender muy bien, pero preocupado. Sabía que Helga no quería a Míriam y sabía que Míriam había sido... Una persona algo distante desde su niñez.
-Si... no fue la despedida mas agradable.-hizo una mueca.
-No tienes que contarme... - dijo pero quería saber.
-Conozco esa mirada, bueno, en realidad no fue nada, Míriam siendo Miriam ni más ni menos. - se encogió de hombros.
Le contó del encuentro y de la nada amena platica que tuvo con ella.
-Es toda una... - paro por respeto.
-Perra, lo sé... - completó con una media sonrisa.
-Bueno, es hora de la otra fase de mi plan. - dijo parándose con nuevo ánimo.
-¿Sabías que a veces te comportas como todo un bipolar? -
Él la miró como tratando de averiguar si eso era un insulto.
-¿Y? -
-Y nada, me gustas.-dijo parándose y dándole un beso.
-Eso es bueno porque tu me gustas mucho, Pataki. -
Ella sonrió y él aprovecho que estaba distraída para cargarla en su hombro y entre risas llevarla a su habitación.
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Después de un rato girados en la cama conversando sobre todo y nada Helga se quedó callada mirando al techo.
-¿Todo bien? - dijo él volteandose sobre su costado para verla.
-El asunto de Míriam... - empieza.
Él suspira.
-Sé que es difícil pero no sé cómo hacerte sentir mejor. -
Ella negó.
-No me siento mal. No me importa mucho todo eso que dijo... Me alegra, o sea no me alegra que me haya dicho que hubiera preferido abortarme-dice como si nada - Pero lo que quiero decir es que me alegra que... No sé cómo decirlo. -
-Tal vez te alegra que te haya venido a ver... -
-Quisiera decirte que estas loco pero creo que es exactamente eso. Me alegra que se haya acordado de mi, aunque no sea de una linda forma tuvo el deseo de hablar conmigo y... Despedirse. - Helga abrazo a su novio acomodándose y él aspiro el aroma de su cabello.
-Eso está bien, siempre has sido una persona increíble, Hel. - apuntó acariandole su melena.
-Lo sé. -
Él sonrió.
-Perdoname por haber sido tan intenso estos días... - empezó nervioso.
-Oye, oye, me encantas cuando eres un intenso de lo peor. -
-¿Si? - preguntó mirándola a los ojos. - Porque a Carol, Brai, Phoebe y Gerald no les agrada mucho al parecer.-
Ella se sorprendió por un momento y luego rió.
-¡Arnold Shortman! ¿Fastidiaste a nuestros amigos por tu locura? -
-He recibido muchas a menazas en estos días por ti. - respondió cómico.
Ella no dijo nada más hasta unos minutos después.
-¿Sabes? A veces siento que somos dos locos tratando de no caer de nuevo en lo mismo... ¿No lo piensas a veces? - dijo ella algo incomoda.
-Dos locos tratando de no caer... A veces si lo pienso pero luego recuerdo cuanto te amo y cuando me doy cuenta del amor que te tengo llego a la conclusión de que si, somos dos locos pero dos locos tratando de amarse sanamente.-hizo una pausa. -Aunque nos tarde os la vida entera, Helga, yo siempre estaré a tu lado. -
-¡Criminal! Debe ser un delito que seas tan cursi. - dijo ella dándole un ligero golpe.
Y él decidió besarla de nuevo. Tebaun toda la noche ya que mañana sería domingo. Aprovechar el tiempo era bueno ¿no?
.
Diooos, no soporto la cuarentena. Cuéntenme cómo la llevan!
Yo no soy de salir pero esto es demasiado... Soy de un hermoso Estado llamado Yucatán en México y aquí estamos tratando de hacer todo lo posible para contribuir con el asunto para que no siga avanzando (y sin estampitas) pero el dinero no llega solo... ¡Cuídense mucho y tengan cuidado!
Espero les guste y hayan disfrutado el cap, gracias por leer.
Hasta la próxima.
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Regresando a Inglaterra.
FanfictionHelga regresa a Inglaterra dispuesta a retomar su vida desde donde la dejo pero no cuenta con cierto rubio que no la dejara escapar otra vez. "-¿Qué haces aqui?- -Vine a convencer a mi futura esposa de que me ama.-" ¿Podrá dar una nueva oportunidad...
