Momento.

368 17 15
                                        

Al llegar al bar de María se encontraron con la mencionada que se alegro de escuchar las noticias de su prima.

-Esos idiotas no te apreciaban nada, Gerald.-

-Lo sé, lo sé pero pensaba que...-

-Eso no importa ahora. Ahora eres libre.-

Los cuatro brindaron y celebraron un rato pero una hora después María se despidió diciendo que tenía que ver a unos socios para una cena y se tenía que ir a preparar. Al salir del bar, Arnold y Helga acompañarón a Elizabeth a casa.

-Cuidate, nos vemos mañana.-se despidió de ella en la entrada.

-¿Y ahora?-preguntó la rubia cuando Arnold empezó a conducir.

-Podemos ir a cenar a ese lugar de comida china que te gusta.-

-Me encantaría ir a casa ¿sabes? Quiero un lugar tranquilo por ahora...-

-Esta bien, pero ¿que deseas cenar?-

-Hot-dogs.-

Él sonrió y asintió.

-Hot-dogs será.-

-Al llegar a casa Helga fue a ponerse cómoda, se quito su ropa de oficina y se puso una camisa ancha que le pertenecía al rubio. Arnold también decidió cambiarse ya que llevaba la ropa con la que había ido a dar clases ese día. Él se colocó un pantalón de pijama.

-Fue un día muy loco.-dijo mientras se sentaba frente a Helga en el piso de la sala.

-Ni que lo digas. Hace unas horas renuncie al trabajo de mi vida.-dijo mordiendo su hot-dog felizmente.

-Si...-dijo él incomodo. -¿Estas bien con eso?-

-¿A qué te refieres?-

-Pues sé que es difícil dejar algo que has hecho por mucho y si yo dejando mi  proyecto de la planta de los ojos verdes me sentí raro no quiero imaginar que tu...-

Helga se paralizó un momento. Pero se relajó de inmediato.

-Es duro, me veía estando ahí por toda mi vida pero la forma en la que se comportó Álvaro y Adrien no me agradó mucho y soy conocida por irme de donde no me siento cómoda. -dijo sonriendo. -¿Y a ti como te fue?-

-Nada nuevo, unas tareas iguales, mi compañera Alejandra lloró un poco en el almuerzo, se esta divorciando.-dijo como si nada.

-Eso es terrible.-

Él se encogió de hombros.

-Son algo tóxicos, he aprendido a escuchar y mantenerme callado. Por mi bien. La otra vez dije algo malo de él y al día siguiente ella iba por ahí diciendo que todo había sido un mal entendido y ellos todavía se amaban.- él tomó un trago de su soda. -Patético.-

-Si que si. ¿Has hablado con tus padres?-

-Mañana me llaman. Pero hoy me llamó Azul.-

-Ah, caray ¿y lo dices tan tranquilo?-luego sonrió -¿Qué cuenta la ojo verde?-

Él se estiró y le beso la mejilla rápidamente.

-Por eso te amo. ¿Como podrías ponerte celosa cuando no tengo ojos para nadie mas que tu?-

Ella se sonrojó pero le dijo que siguiera con lo de Azul.

-Pues conoció a un chico. Es un biólogo que ha ido por una investigación. Trabaja con mis padres y aunque es un poco mayor trae a Azul enamoradisima. A demás me contó que una niña a la que conocí hace mucho se ha puesto de novia con un amigo mio y están muy felices.-

Regresando a Inglaterra.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora