Audiencia con el rey

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(Muy bien a partir de este punto en ciertos momentos recurriremos al viejo sistema que usaba cuando escribía mis fanfics de Pokémon, los diálogos dichos en un idioma que no todos pueden entender van entre paréntesis)

Desde los tiempos en los que gobernaba el viejo Rey Pálido, muchas cosas habían cambiado, algunas leyes habían sido abolidas y otras nuevas creadas, algunos conocimientos e inventos se habían perdido, pero a su vez otros se habían creado. Sin embargo, había algo que sin importar el pasar del tiempo había permanecido igual, el gusto de la servidumbre por el chismorreo.

No importaba el estatus o la clase social, nadie escapaba a las afiladas lenguas de las criadas, quienes no dudaban en comentar sobre los amoríos de tal o cual persona, de las extrañas costumbres de los caballeros, o de la vergüenza que pasó cierto noble que cometió una indiscreción en la fiesta del otro día.

Es por esto que la historia de la misteriosa invitada que se alojaba en el cuarto junto a Ogrim obviamente no iba a pasar desapercibida, aun cuando se intentara lo contrario.

Fue apenas un puñado de bichos el que el que presenció el suceso, pero al cabo de unas horas todos estaban enterados. Habiendo tan pocos detalles de la historia, las incógnitas habían sido rellenadas con imaginación, siendo la historia que más prevalecía, la que decía que esta mantis era la novia de Hollow, después de todo, la habían visto vestida con su capa de entrenamiento y la habían alojado en un cómodo cuarto con todas las consideraciones ¿Acaso había otra explicación mejor para todo este asunto?

Hollow era el mejor caballero del reino, el más fuerte y aquel con el corazón más noble. Claro, también reconocían su falta de sensatez respecto a ciertas materias, pero a pesar de eso era muy apreciado en la comunidad, por eso la mayoría de las personas se sentían preocupadas por su relación con la mantis. No hacía mucho que Hollow había alcanzado la adultez y esta hembra parecía mayor ¿No lo estaría manipulando? ¿Buscando aprovecharse de él por su estatus o para obtener algún beneficio?

Ellos no conocían mucho la sociedad de las mantis ni su particular filosofía de vida, sencillamente eran un misterio, lo poco que sabían de ellas era que tenían conductas salvajes y violentas ¿Por qué precisamente de todos los insectos Hollow tenía que fijarse en una mantis? Esto solo contribuía a aumentar los mitos y cuentos que rodeaba a la especie.

"Tienen una relación prohibida y ha tenido que raptar a la chica para poder tenerla" decían algunos.

"La mantis lo cortejaba desde antes que alcanzara la adultez" hablaban otros.

"La venció en combate y por eso ahora ella debe casarse con él, son costumbres de la mantis" aseguraban otros más.

Por supuesto, nadie estaba siquiera cerca de acertar con la respuesta correcta, sin embargo todos esparcían la historia con tal vehemencia que de pronto la fantasía parecía mucho más creíble que la realidad y para todos, aquella mantis pasó a ser la novia oficial de Hollow, que había llegado para ser presentada ante el rey. Quizás pronto habría una boda. Y fue todo este chismorreo injustificado el que terminó causando una serie de malos entendidos.

Todo comenzó temprano en la mañana cuando Big despertó para iniciar su rutina diaria. El rey necesitaba una cantidad de sueño ridículamente pequeña que se limitaba a unas pocas horas durante la noche, una pequeña siesta de media hora por la tarde, y con eso le bastaba para funcionar bien todo el día.

Como siempre se levantaba casi al alba, se tomaba su tiempo para engalanarse y luego caminaba hasta la cocina para desayunar. Los almuerzos y las cenas siempre los tenía en el gran comedor del palacio, junto a algunos nobles o con algunos de sus hermanos, pero el desayuno era su momento de soledad e introspección, donde sentado en la humilde mesa de la cocina, se dedicaba a leer el diario de la mañana y a escuchar las conversaciones de las criadas. Claro, ellas no sabían que el rey siempre estaba atento a cada palabra, pues siempre lucía distraído y somnoliento y Big sabía actuar con discreción, por lo tanto para ellas no era mucha molestia tenerlo ahí y hablaban con total libertad.

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