𝖊𝖑𝖊𝖈𝖙𝖗𝖔 | "La guerra está más cerca y
yo voy a librarla, con todos
los medios necesarios"
#5 en mutantes (13-ene-19)
#3 en alexsummers (24-ene-19)
#6 en mutantes (30-ene-19)
#1 en alexsummers (30-ene-19)
#4 en...
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¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Horas? ¿Días?
En lo único que traté de concentrarme fue en el dolor de mi cuerpo. Tenía los brazos y las piernas entumecidas por mantenerme en la misma posición. Los ojos me ardían y se me habían hinchado. No me creí capaz de poder hablar con normalidad después de tanto llanto.
La espalda también me dolía, pero ignoré todo eso que me hacía quejarme. Pues nada se comparada con el sentimiento desgarrador de tener el cuerpo muerto de mi hija encima.
Erik se mantuvo sentado en el suelo en la pared frente a mí todo el rato. Al parecer no quería dejarme sola con esto.
—Llovía... el día que Alina nació. Hacía frío, pero yo sólo podía mirarla. Tampoco dejaba de tocar sus pequeñas manos. Me pareció ser la cosa más hermosa en el mundo entero. —trago saliva sintiendo mi garganta rasposa, pero no dejo de hablar. De algún modo necesito decir estas cosas que siempre me guardé para mí. —Cuando supe que estaba embarazada el pánico me invadió. No sabía cómo cuidar a un bebé, no sabía cómo ser madre. Pero Alex me convenció de que lo haríamos juntos. Por eso estuve tan molesta cuando se enlistó al ejército sin decirme y se fue por casi siete años a una guerra que no requería su presencia.
Erik se movió despacio acortando la distancia que nos tenía separados. Se acomodó de forma que sus rodillas tocaban mis pies. Después estiro su brazo, se me hizo imposible no mirar la serie de números tatuados en su antebrazo, y me sujetó los dedos que antes habían estado aguantando con fuerza la camiseta con sangre de Alina.
—Déjame llamar a alguien para que la limpien. —abracé con más fuerza su cuerpo. —No puede quedarse así. —la puerta se abrió y entraron un par de mutantes que miraron la escena en silencio. Cuando Erik pareció intentar quitarme a Alina de encima la apreté contra mi pecho. —Por favor, Lara. Sólo será un momento.
—Nunca quise que esto pasara.
—Lo sé, amor. —Erik se acercó más pasando su brazo por la espalda de Alina. —Deja que yo me encargue. Necesitas descansar.
Dudé. No quería soltarla, no después de haberla dejado sola. Debí ir a ver cómo estaba después del funeral de Raven y quedarme con ella. Esto se podía evitar si tan sólo decidía pasar el día con ella.
Aflojo mis brazos asintiendo hacia él para dejarle saber que iba a soltarla. Él alejó a Alina cargando su cuerpo como si no pesara nada. Le entregó a uno de los que estaban presentes.