Los pasillos llenos de gente absurda y aburrida. ¿Qué esperar de un viernes?
Todos desean que este día termine para montar las reuniones de adolescentes y cambiar fluidos corporales entre ellos, como si eso trajera algo de lo que sentirse orgulloso. Me hace pensar en cual de todas esta noche se quedará en cinta.
Nadie parece notar mi presencia nunca, cosa que agradezco a mi subconsciente por ayudarme a pasar desapercibida en esta sociedad llena de gente mediocre.
Como todos los días a las 13:54 me dirijo a la aula de psicología; es el día en el que muchos expondrán el trabajo que estará a la altura de un dibujo de un niño de 3 años.
Un grupo de chicas con problemas de personalidad se encuentran enfrente a mi taquilla, hablando como cada cambio de clase. Seguí mi camino con la vista al suelo, mientras escuchaba la música en mi teléfono.
Entré por la puerta delantera del aula, en la que el profesor se encontraba preparando la pantalla digital, comprobando que todo estaba en orden para la clase. Lentamente caminé hasta mi lugar. Me senté con la espalda recta, apoyando mis brazos en el pupitre, esperando a que tocara la campana.
3...
2...
1.
¡Ring!
Lentamente entraban en el aula los alumnos, sentándose en sus respectivos asientos. Una chica y otro chico se acercaron ante el profesor, hablando de que no tenían el trabajo para ese momento, cosa que es una excusa. Non han tenido tiempo por emplearlo en otras estupideces. El profesor, es demasiado comprensivo, les da el visto bueno para presentarlo en el día posterior de esta clase.
Acto seguido llamó a los siguientes de la lista. Un par de chicas que no dejaban de reírse durante el trayecto a la pantalla, ni tampoco mientras exponían, no veía lo gracioso de la situación. No tiene sentido hacer bromas en medio de unos casos que, mayoritariamente, son de asesinatos hacia otras personas. Pero...
¿Quién entiende a los humanos?
Dejé de prestar atención en el momento en que dejó de interesarme estas situaciones absurdas. Siempre lo mismo, solo han dicho lo de los informativos al igual que sus respuestas ni siquiera eran propias, sino sacadas de cualquier página mediocre.
Páginas mediocres para gente mediocre.
A mi lado se levantó el chico de la semana pasada, agarró sus apuntes y se dirigió a la mesa del profesor.
— Leandro, ¿todo en orden?- este coreó un sonido afirmativo sin dejar de teclear en el ordenador.
El profesor por otra parte, volvió a la primera fila en dónde había aposentado sus utensilios para calificar cada presentación. Cosa que yo podría hacer en un momento.
Apoyé mi cara en la mano y veía por la ventana esperando a que llegara la hora de irme. Todo esto es una gran perdida de tiempo; el cual podría emplear en hacer otras cosas.
Mi teléfono móvil emitió unos zumbidos encima de la mesa. Toqué el botón de desbloquear provocando que automáticamente la pantalla de inicio apareciera.
Un mensaje de un número desconocido. Disimuladamente abría el chat para leer lo que tenía que decirme esa persona.
Desconocido.
Sé que tienes miedo... No te voy a lastimar. Te he echado de menos, mi pequeña Angie. Tengo que darte muchas explicaciones por mi desaparición durante tantos años, pero prefiero que antes nos veamos. Iré a buscarte hoy a casa, cuando se terminen las clases.
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PINTURAS ROJAS
Mystery / ThrillerFui la niña más feliz, hasta que me di cuenta de que toda mi infancia era una mentira. Mamá finge ser feliz, pero hay algo que no quiere confesar y eso... No me importa. Siempre he estado en mi mundo, me han dado igual los estudios e incluso mi futu...