Melissa
-Mel despierta.-dice la voz de mi madre mientras yo me muevo en la cama.-Mel...¡MELISSA!.-grita de repente y me levanto de un salto.
-Ya estoy.-digo y esta vuelve los ojos.
-¡Es el gran día!.-dice con una sonrisa mientras coge la última caja con mis cosas. Miro a mi alrededor y siento una presión en mi pecho al ver la habitación vacía.-Te he dejado la ropa que me pediste encima del escritorio.-asiento y esta sale de mi habitación. Suspiro y me vuelvo a echar en la cama, tengo que aprovechar los últimos minutos que me quedan en ella.-¡Melissa no te lo vuelvo a repetir!.-grita bajando las escaleras y me río. ¿Como puede saberlo?.
-Buenos días.-digo con una sonrisa entrando al comedor y mis dos hermanas me miran. Sandra, la mediana de las tres, vuelve los ojos y suspira cuando dejó un beso en su mejilla. Y Valeria, la más pequeña, sonríe mientras se mete una cuchara de cereales en su boca.
-Hoy por fin me adueñare de tu habitación.-dice Sandra sonriendo y yo la miro.
-He decidido mejor dársela a Valeria, que me quiere más.-digo y se levanta de un salto.
-No lo voy a permitir. Esa habitación me pertenece a mí porque yo vine antes a esta casa que la enana.-dice señalando a Valeria y está frunce el ceño.
-Puedes quedarte con la habitación de Mel, yo estoy contenta con la mía. Tú siempre te quejas de todo.-No puedo evitar soltar una carcajada y Sandra se pone roja de la rabia.
-Sois insoportable las dos.-dice saliendo de la cocina.
-Habló Miércoles de la "Familia Addams".-suelto una carcajada más fuerte y es que no puedo entender como una niña de diez años puede hacer esos comentarios tan espontáneos.
Y ahora si que si debo despedirme de mi habitación, en la que tuve mis primeros llantos, en la que jugué con mis primera muñecas, en la que pase mis primeros castigos, en la que estudié para mis primeros exámenes, en la que compartir secretos con mi mejor amiga, Sara...En la que he vivido mis dieciocho años de vida.
Una lágrima cae por mi mejilla y cuando voy a limpiármela noto un pequeño empujón haciendo que me eche hacia un lado.
-Por favor vaya saliendo de mi habitación que estoy haciendo mudanza.-dice Sandra y yo abro los ojos sorprendida.
-Todavía no me he ido.-digo y está encoge los hombros.
-Tengo que empezar a traer cosas, si no me tiraré semanas haciendo el cambio.-suspiro y Valeria se pone a mi lado.
-Te voy a echar mucho de menos Mel.-le sonrío y me arrodillo a su lado.
-Y yo a ti enana.-digo mientras la abrazo.
-Sois tan dramáticas.-dice Sandra mientras saca cosas de la caja.-No se va a la cárcel o a trabajar de esclava Valeria. Se va a una universidad a estudiar lo que le gusta y encima va a estar rodeada de tíos buenos. Ojalá yo fuera ella.
-Por fin aceptas que te encantaría ser como Mel.-dice Valeria y sonrío.
-De eso nada, más bien me gustaría estar en su lugar.-coge la caja vacía y se va.
-No tiene remedio, la adolescencia no le está sentando muy bien.-Valeria asiente y se va también.
Echo un último vistazo a mi habitación y suspiro.
-Adiós.-digo y cierro la puerta, y con ello abro un nuevo capítulo de mi vida.
-¡Mira Mel!.-dice Valeria señalando desde el asiento de atrás del coche y no puedo evitar sonreír al ver el cartel de bienvenida a la universidad.
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DANGEROUS
Romance-Eres peligroso.-digo con la voz temblorosa. - No hay nada más peligroso que una persona que te haga estrenar sentimientos. Por eso aquí la única peligrosa eres tú, por que has hecho que estrene un sentimiento. El amor.-dice y estampa sus labios con...
