Melissa
-Sal de aquí Stephen.-digo y este se levanta de mi cama. Me doy cuenta lo alto que es, y es que la última vez yo iba en tacones y más o menos estaba más a su altura.
-He venido a verte, muñeca.-dice acercándose a mi.
-Ya me has visto. Ahora lárgate.-digo cortante y este sonríe. Me separo un poco de él y lo miro dándome cuenta de los tatuajes que sobre salen de su cuello y manos.
-No deberías tratarme así después de haberte salvado a ti y a tu virginidad.-sin pensarlo dos veces estampo mi mano en su cara haciendo que esta gire. Este sonríe y yo respiro agitada.
-Eres un asqueroso. Y para que lo sepas, ya no soy virgen. Ese diario es de hace tiempo.-digo agitada. Este me mira y veo una oscuridad en sus ojos que no me gusta nada.-Ni se te ocurra acercarte a mi.-digo y este da un paso hacia mi.
-Si me acerco, ¿que harás?.-dice en un susurro.-¿pegarme otro guantazo?.-miro a mi alrededor y veo una tijera en mi escritorio. Estiro mi brazo hacia ella pero la mano de Stephen me agarra tirando de mi. Quedamos muy cerca el uno de otro y siento su respiración chocar contra mis labios.-No muñeca, no cometas ninguna locura.-mi respiración se agita y este empieza acercarse a mi con intenciones de besarme. Cierro mis ojos esperando que me bese pero ese momento nunca llega. Abro los ojos y lo encuentro mirándome con una sonrisa arrogante.-Primero quieres matarme y ahora querías que te besara. ¿Bipolar muñeca?.-me separo de él echando fuego y respiro hondo.
-Véte Stephen. Mi compañera quiere entrar a su habitación.-digo y este sonríe.
-Que entre.- dice volviéndose a sentar en mi cama.
-No quiere si tú estás aquí.-digo y se ríe.
-Vale, yo me voy con una condición.-lo miro extrañada y se vuelve a levantar.-Sal conmigo esta noche.-una carcajada sale de mi boca y niego con la cabeza.
-No.-digo y este se encoge de hombros.
-Pues entonces me quedo aquí.-dice girándose para volver a mi cama. Le agarro del brazo antes de que lo haga y tiro de él.
-¿No puedes pedirme otra cosa?.-pregunto y este niega.
-Tú mejor amiga está con mi mejor amigo y me he quedado solo. Así que veo justo que salgas conmigo esta noche.-dice y yo respiro hondo.
-¿A donde?.-pregunto y este sonríe.
-A donde tú quieras, muñeca.-dice acercándose a mi. Respiro hondo y niego.
-No me llames así.-este sonríe y asiente.
-Lo siento, pero desde la noche que te conocí eres mi muñequita.-acerca su mano a mi cara dejando en ella una acaricia que hace que mi piel se erice. Cierro los ojos pero recuerdo lo que me hizo hace unos minutos y los abro separándome de él.
-Ven dentro de una hora por mi.-digo y este asiente.
-Perfecto. Hasta dentro de una hora, muñeca.-dice acercándose a la puerta. Me giro para mirarlo y esta hace algo que no me esperaba, se vuelve acercar a mi y entierra su cara en mi cuello. Deja un pequeño beso en él y mi corazón se dispara.
Se separa de mi y abre la puerta dejando ver a Jessica con los brazos cruzados.
-¿Jessica?.-pregunta este y ella asiente con un poco de miedo.-Encantado, soy Stephen. Por favor que mis pintas no hagan que tengas una idea equivocada de mi.-está niega y Stephen se acerca a ella. Le dice algo al oído que hace que sonría y yo frunzo el ceño.-Bueno, nos vemos más tarde.-dice mirándome y yo asiento.-Adiós Jess.-dice mirándola ahora a ella y está se despide con la mano.
-Que suerte tienes.-dice entrando a la habitación y yo miro como Stephen desaparece por el pasillo.
¿Donde te estás metiendo Melissa?
Una hora después estoy dando vueltas en mi habitación ya lista para salir. Tampoco es que me haya arreglado mucho, solo me he puesto unos vaqueros, unas zapatillas y un jersey que ahora que lo pienso, deja mucho al descubierto mi hombro y puede ser una manera de llamar su atención y no es lo que quiero.
Cuando me dirijo a mi armario para cambiarme, alguien pega en la puerta y suspiro. No me da tiempo.
Abro la puerta y me encuentro con Stephen apoyado en el marco de la puerta. Este me mira de arriba abajo descaradamente y yo respiro hondo.
-¿Nos vamos o me vas a estar analizando?.-pregunto cortante y este sonríe.
-Vamos.-dice esperando a que yo salga y suspiro. Cierro la puerta y empiezo andar hacia la salida con Stephen a mi lado.
-¿A donde vamos?.-pregunta mientras sale de la universidad.
-A un sitio maravilloso.-digo con una sonrisa y este me mira extrañado.-Vamos al teatro.-suelta una carcajada y lo miro con el ceño fruncido.
-¿Al teatro? ¿Enserio?.-pregunta serio y yo asiento con una sonrisa.
-Hoy hay una comedia romántica que me han recomendado.-digo sacando mi móvil para poner la dirección.
-¿De verdad tú me ves a mí en un teatro?.-pregunta y yo suelto una carcajada.
-Le pediste a Jessica que no te juzgara por tus pintas y eso es lo que estoy haciendo yo.-digo mientras miro mi teléfono.
-Pero se lo decía a ella para poder entra a tu habitación cuando quiera. Además de que mis pintas representan lo que soy.-lo miro de arriba abajo, deteniéndome en cada uno de los tatuajes que sobresalen, hasta detenerme en sus ojos.
-Yo creo que más bien es una fachada de chico duro que esconde algo mucho mejor que eso.-este me mira serio y de repente se ríe.
-Te voy a demostrar que no es ninguna fachada.-dice girando a la derecha y yo miro mi GPS dándome cuenta que se ha desviado.
-Por aquí no es el teatro.-digo sería y este asiente.
-Lo se.-dice y acelera haciendo que yo me agarre a la puerta.
¿A dónde me lleva?
ESTÁS LEYENDO
DANGEROUS
Roman d'amour-Eres peligroso.-digo con la voz temblorosa. - No hay nada más peligroso que una persona que te haga estrenar sentimientos. Por eso aquí la única peligrosa eres tú, por que has hecho que estrene un sentimiento. El amor.-dice y estampa sus labios con...
