Capítulo 3

230 30 13
                                        

El niño de cuatro años de edad bajó lo más rápido que pudo de la silla en la que se encontraba sentado moviendo sus pies con anterioridad.

Corrió hacia el mayor extendiendo sus pequeños bracitos para que lo carguen.

Por parte de Xie Lian, No esperaba encontrarlo despierto tan tarde a su pequeño.

Observando cómo su pequeño usaba el pijama celeste con puntitos blancos que se lo había comprado recientemente, teniendo rastros de migajas en las comisuras de sus pequeños labios y en su mano aún estaba su galleta a medio comer.

Le dió tanta ternura, se agachó al ver como el pequeño intentaba correr con sus pequeños pies hacia sus brazos.

Incorporándose con el pequeño observó cómo dirigía la galleta a sus labios y daba otra mordida. Ensuciandose aún más con migajas.

Segun él se veía tan adorable, que le repartió varios besos en las mejillas. El infante feliz y pensando que si quería comer una galleta le extendió la que tenía en la mano hacia el rostro del mayor para que coma –muy rico come mami.

Siguiéndole la corriente dió un mordisco.

Dándose cuenta de algo preguntó mientras se dirigía a la pequeña sala—¿cómo encontraste las galletas?

Mirando mejor al infante se dió cuenta que tenía rastros de polvo blanco por el pelo, cara y ropa.

—…

Girando lentamente el cuerpo y ver con detenimiento la escena que había detrás de él no sabía si reír o llorar, la cocina estaba hecho un desastre había harina esparcido en el piso, y se podía apreciar pequeñas huellas dejadas en el lugar, al igual que un par de cucharas, dejó salir otro suspiro, se agradeció a sí mismo al tener precaución de guardar cuchillos y otros utensilios en un lugar diferente.

Teniendo al culpable en sus brazos que disfrutaba comiendo su galleta y mirando con ojos inocentes lo mismo que él; la escena del crimen.

Dejando salir un gran suspiro sabía que tendría que volver a bañarlo después de que terminara de comer.

Ya dentro del baño primero puso todo listo y luego llamó a su pequeño para darle un baño

—A-Yan, ven por favor que ya está tu baño.

Se escucharon unos pasos y entró el niño con un patito en su mano—¿Puede A-Xiao bañarse conmigo esta vez?

—Claro— el niño se acercó con una sonrisa.

Desabrochando su camisa para dormir. El niño tenía una duda en mente.

—¿Por qué me tengo que bañar otra vez?—Miró al mayor con ojitos inocentes sin entender.

—Porque A-Yan está sucio— Terminando de sacarle toda la ropa y dejándola a un lado. Comprobó si estaba bien el agua, nuevamente.

—Pero... ya me bañé con el tío Xin.

—Lo se— con una voz suave agarró al niño y lo metió con cuidado en la pequeña bañera—Te volviste a ensuciar con la harina al buscar las galletas. ¿Lo recuerdas? —agarrando agua en la mano comenzó a pasarle por el pecho y luego por los hombros.

Dulce StripperDonde viven las historias. Descúbrelo ahora