Capitulo 71

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La oficina de He Xuan estaba en completo silencio, pero la tensión flotaba en el aire como una tormenta a punto de estallar. La puerta se cerró con un sonido seco detrás de Hua Cheng, quien no se movió de su posición. Su mirada afilada se clavó en el hombre frente a él.

He Xuan se apoyó contra el escritorio, cruzando los brazos con aparente calma. Su expresión era impasible, pero sus ojos reflejaban una clara falta de paciencia.

—¿De dónde conoces a ese tipo?— preguntó Hua Cheng sin rodeos.

He Xuan entrecerró los ojos, estudiándolo.

—Que te deba dinero no te da derecho a interrogarme como si fuera uno de tus empleados —respondió con frialdad.

—¿Qué clase de relación tiene con Xie Lian?

El tono era peligroso. Directo. Cargado de sospecha.

He Xuan soltó un suspiro corto, pero la burla brilló en su mirada.

—¿Y qué pasa si la hay?

La mandíbula de Hua Cheng se tensó. Sabía que He Xuan era del tipo que disfrutaba jugar con la ambigüedad, pero esto no le hacía gracia.

—Responde.

—No sabía que ahora tenía que reportarte a cada persona que conozco —replicó He Xuan con una calma deliberada —¿No te lo dijo tu precioso asistente? Nos cruzamos porque él me trae documentos para firmar.

La explicación era lógica, pero Hua Cheng tenía un mal presentimiento.

Había escuchado a A-Yan mencionar a un "tío Xuan" en más de una ocasión, y últimamente ese hombre de cabello largo había aparecido con más frecuencia en el edificio.

—Tío Xuan… —murmuró.

He Xuan frunció el ceño. —¿Qué?

—Ese tipo. ¿Cuál es su nombre?

Algo cambió en la expresión de He Xuan.

—¿Por qué demonios tendría que decírtelo?— espetó, su voz perdiendo la calma fingida —.¿Acaso tienes miedo de preguntarle directamente a Xie Lian?— Un brillo burlón cruzó su mirada —Vaya, la cobardía es un problema. 

—Te advierto, no juegues conmigo.

He Xuan sonrió de lado, como si no pudiera evitar divertirse. —No me interesa Xie Lian, si eso es lo que te preocupa.

Hua Cheng decidió creerle por el momento, recordando otro problema —Pero perdiste a A-Yan.

Por primera vez en la conversación, la burla en los ojos de He Xuan se apagó levemente.

—Lo recuperé.

—Si no hubiera sido por Yin Yu, quién sabe qué habría pasado.

He Xuan levantó una ceja. —¿Y qué quieres que haga? ¿Que me arrodille y me disculpe?

Hua Cheng dio un paso adelante, reduciendo la distancia entre ambos.

—Agradece que no le pasó nada.

Hua Cheng intentó controlar su temperamento. Eso era hipócrita de su parte, pero no podía dejar pasar esta oportunidad y con una sonrisa leve preguntó —¿Ahora te llaman Mingxiong?

—¿Y qué con eso?

Hua Cheng entrecerró los ojos.

—No soy estúpido. No sé quién es él, pero a ti sí te conozco. Eres alguien que no hace nada sin un propósito. Así que dime, ¿qué ganas estando cerca de él?

Dulce StripperDonde viven las historias. Descúbrelo ahora