~"Á𝔪𝔞𝔪𝔢 𝔥𝔞𝔰𝔱𝔞 𝔮𝔲𝔢𝔪𝔞𝔯𝔫𝔬𝔰 𝔢𝔫 𝔢𝔩 𝔦𝔫𝔣𝔦𝔢𝔯𝔫𝔬".
Los polos opuestos se atraen, pero los que arden y juegan en el mismo nivel se desean hasta permaneciendo en el infierno.
¿Quién dice que los que son de la misma astilla no combi...
Al terminar las clases, caminé por todas las tiendas para lucir el mejor vestido de aquella celebración. Iré y más por molestar, porque sé que no quiere ni verme. Además de que yo me cobro las mías.
No volví a verle desde ese día y menos hablarle.
Me probé el vestido con una costurera haciendo medidas, mientras me miraba en el espejo, luciendo como un diamante en bruto con un vestido color platino sin tirantes y de cola larga.
—Te queda espectacular —mencionó la costurera.
Asentí y cogí mi móvil del bolso, ya que comenzó a sonar. <<Mamá>>
S[¿Si?]
[¡¿Qué ha ocurrido Samantha Alleida Browner?!]
Me gritó haciendo que me alejara un poco cuando vi la cara de la costurera.
S[Ha ocurrido, lo que tenía que ocurrir.]
[No seas idiota, era tu única oportunidad de salir adelante y lo has estropeado todo.]
S[¡¿Follándome a quién no quería, porque mis padres no eran capaces de apoyarme cuando peor iba?!]
La costurera avergonzada miró hacia otro lado cuando subí el tono.
[Es por tú bien.]
S[Nunca os ha interesado mi bien, no vengáis con tonterías.]
[¡Eres nuestra hija! Claro que nos importa, pero nunca has entendido que debes de ser madura e independizarte por ti sola.]
S[Queréis que me independice por mi misma, pero buscáis que un matrimonio me ayude a ser algo en la vida.]
[No lo entiendes.]
S[No, no lo entendéis vosotros, no entendéis lo que pienso y menos lo que quiero. Por eso desde ahora me independizo y retirad todas vuestras cuentas, me valgo por mí y decido que hacer por mí.]
No le di tiempo a decir algo más por qué le colgué. Pagué el vestido y me largué a mi casa. Si tengo que trabajar, lo haré, no me tiembla la mano, pero no pienso dejar que me mantengan bajo sus órdenes.
Me di un baño de espumas mientras miraba reseñas de trabajos que podría hacer, hasta que vi el mensaje de Alexander. «Hablemos.»
Se lo dejé en leído y seguí con mi tarea, no quiero saber nada de él, hasta el anochecer, donde me encargaré de seguir mi plan.
¿Tutora? No. ¿Camarera? Mm no, hay mucho guarro que se pasará con la mano larga. Seguí revisando hasta que uno me llamó la atención. Modelo.
¿Modelo? Tengo las medidas exactas para un cuerpo perfecto, la altura media normal y sé que soy llamativa. Apunté el teléfono y me levanté para secarme.
Me perfumé y me coloqué el vestido platino acompañado de un bolso de brillos al igual. Me recogí el cabello en una coleta alta dejando dos mechones sueltos y me hice un maquillaje mezclando tonos que combinarán con el vestido.
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