Nathaniel
Terminé la reunión con mi padrino, percatandome de que Mahlon no estaba en la finca, agradecí que se largará, no me interesaba verle la cara.Así que me iré a por mí victimaria, la llamé esta mañana después de que Samantha me dejará con las ganas de romperla. Y ahora estoy peor que antes, necesito urgentemente desfogar.
—Me tengo que ir padrino.
—Ha sido un placer volver a verte hijo —le di un apretón de manos. —Siento que Mahlon se haya puesto así, ya sabes cómo es él.
—No te preocupes, lo conozco, que por cierto ¿Dónde está? —pregunté por curiosidad, algo me decía que estaba con lo que no debería de estar, ya que no había visto a ninguno.
—Me dijo que se aproximó él a casa, tiene una cita.
—¿Con quién?
—No lo sé, ¿Por qué tanta intriga?
—Por nada.
Me despedí y saqué el teléfono llamando a Samantha mientras me encaminaba a la casa de la morena con la que había quedado.
Julieth
No me ha dado tiempo para despedirme de Samantha y él. Sé que no somos nada pero debería de haberle dicho que me iría un par de meses. Mi vida personal se ha vuelto un tormento de emociones, y tener que verle la cara a mi padre no me anima por completo.
Saqué las maletas del auto, me despedí de mis ambas madres y de Lucille la cuál me decía que cuando llegará le mandará fotos de todo. Me iré a los Ángeles.
Entré al aeropuerto pasando mi maleta por el escáner para después coger el ticket de vuelo. Me senté en una de las sillas, recordando ese beso que no paraba de rememorar desde que ocurrió.
Quería conocerle más pero ahora todo nos aleja, no quiero ponerme dramática pero leer tantos libros de romances trágicos hace que pienses de otra forma.
Sé que nos volveremos a ver, tal vez pronto si esto acaba antes, no quiero irme, pero la justicia me llama.
La bocina nos avisó que debemos adentrarnos al avión, pasé adentro y me senté en el asiento con el número que tenía puesto en el ticket. No había nadie. Agradecí estar sola, no estoy cómo para hablar con alguien.
Aunque para mí suerte de mierda, alguien se sentó a mi lado.
—¿Julieth? —me giré de inmediato al escuchar su voz.
Nathaniel
Salí con Jhenn, una pelinegra con un cuerpo de escándalo, al lado de mi rubia no es nada pero igualmente me la pone dura. Quiero saciarme con ella porque mi orgullo me da para no satisfacerme cómo realmente quiero.
Llegamos a un pub en la playa, no sé qué mierda le ha dado por querer ir a tomar algo pero si eso acaba en sexo aceptaré. Sino se puede estar yendo.
—¿Qué desean pedir?
—Dos cubatas —pone su mano sobre la mía y la aprieta.
La camarera se marcha y le miro con una ceja alzada.
—¿Qué haces? —le aparté la mano.
—Solo quería que me dieras mimos —hizo pucheros engrosandome la polla.
—¿Quieres mimos? —la agarré del cabello acercándola a mí. —¿O prefieres que te de duro?
Sonrió malvadamente.
—Sí.
—¿Sí que? —respire su mismo aire.
—Si quiero que me des duro —soltó con las mejillas acaloradas.
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Amar hasta quemar
Romance~"Á𝔪𝔞𝔪𝔢 𝔥𝔞𝔰𝔱𝔞 𝔮𝔲𝔢𝔪𝔞𝔯𝔫𝔬𝔰 𝔢𝔫 𝔢𝔩 𝔦𝔫𝔣𝔦𝔢𝔯𝔫𝔬". Los polos opuestos se atraen, pero los que arden y juegan en el mismo nivel se desean hasta permaneciendo en el infierno. ¿Quién dice que los que son de la misma astilla no combi...