Capítulo 3

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Dos días después...

Kara se levantó de la cama, caminó hacia la ventana y dejó que la luz del sol cubriera su cara y todo su cuerpo. Se estiró un poco e ingreso al baño.
Sentía mucha energía en su cuerpo, terminó de bañarse y utilizó su supervelocidad para vestirse.

Bajó las escaleras y escuchó ruidos en la cocina, entró y se encontró a Clark y a Lois.

—Buenos días, chicos —dijo Kara con una sonrisa.

—¿Cómo amaneciste Kara?— preguntó Clark con una sonrisa.

—Con mucha energía, ¿ustedes?—preguntó Kara mientras se sentaba enfrente de Clark.

—Amanecimos bien, cuñada —respondió Lois con una sonrisa.

Los tres empezaron a desayunar mientras hablaban de trabajo, poco después Clark se despidió de Lois con un beso y de Kara con un fuerte abrazo.

—Gracias por venir a visitarnos, ya sabes cualquier cosa que necesites, me avisas, me despido ya porque tengo un día muy ocupado en la oficina —dijo Clark haciendo una mueca.

—Tranquilo hermano, y gracias por aceptarme estos días —musitó Kara con una sonrisa.

Clark se retiró y Kara quedó con Lois. Terminaron de desayunar y Kara subió a la habitación por sus cosas. Volvió a la sala y vio a Lois sentada en el sillón.

—Es hora —comentó Kara haciendo una mueca, ella no quería irse.

—Lo sé, te voy a extrañar... estos días han sido fantásticos —dijo Lois con tono triste.

—Ya sabes que puedes ir a visitarnos cuando quieras, a Alex le gustará verte por allá —respondió Kara con una sonrisa.

—Gracias y así lo haré —musitó Lois con una sonrisa.

Ambas se separaron del abrazo y Kara agarró su maleta para luego empezar a volar hacia hacia National City.

(...)

En L-Corp las cosas estaban un poco tensas, Lena y Jack tuvieron una discusión. La puerta de la oficina de Lena se abrió y entró Eve con una botella de whisky.

Todos habían presenciado la pelea, y eso era malo, los empleados lo sabían, sabían que su jefa no iba a estar de un buen humor.

—Aquí está la botella como me lo pidió —dijo Eve mientras la colocaba sobre la mesa.

—Gracias Eve, ahora por favor retírate —expresó, Lena con tono serio.

—Con permiso —murmuró Eve, saliendo de la oficina.

Lena abrió la botella y echó un poco de whisky en el vaso, se lo tomó rápidamente y se sirvió otro. Soltó un suspiro y masajeó su sien, estaba cansada. Siempre era lo mismo, las mismas personas, la rutina diaria, Jack, sus peleas, la ciudad.

Ya no podía más, necesitaba un respiro, más bien un cambio de aire. Lena ya lo había decidido, se mudaría a National City.

—Eve, ¿puedes venir un momento? —preguntó Lena por el comunicador.

—Enseguida —se escuchó la voz de Eve.

Lena observó como la puerta se abría, Eve entró con una libreta en mano.

—¿Qué se le ofrece, señorita Luthor? —preguntó Eve.

—Siéntate por favor —dijo Lena señalando la silla.

Eve se sentó y miró a Lena, quien estaba muy rara y misteriosa.

—Bueno, estás aquí porque tengo algo que preguntarte... ¿Estarías dispuesta a irte a vivir a otro lugar? Por supuesto, con un sueldo más alto —dijo Lena sirviéndose otro trago.

A Luthor and a Super-(Supercorp) ✔️Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora