C A P I T U L O 5 6.

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L E I R E.

Desperté sintiendo unas caricias suaves en mi mejilla, al abrir los ojos me encontré con los de Ginés que me miraba sonriendo, aún tenía mis brazos al rededor de su cintura ya que la noche anterior nos dormimos abrazándonos mutuamente, sonreí inconscientemente y él dejó de acariciar mi mejilla para jugar con mi pelo, no le podía pedir mucho más a la mañana, excepto que la discusión con mi padre hubiese no sido nada más que un mal sueño, pero sabía que no lo había sido, el chico se acercó y me dejó un suave y tierno beso en los labios.

Ginés: buenos días amor.
Leire: buenos días mi niño.
Ginés: ¿has dormido bien?
Leire: muy bien ¿y tú?
Ginés: genial-sonrió.
Leire: por cierto, no sabía que mi novio era tan educado.
Ginés: ¿a que te refieres?
Leire: ayer te portaste tan bien en la cena.
Ginés: que va-se tumbó boca arriba en la cama.
Leire: que si amor- me giré para mirarle.
Ginés: anda ven-me rodeó con el brazo y me tumbó sobre su pecho.
Leire: ¿de verdad tienes una foto conmigo en tu habitación?
Ginés: si-sonreí.
Leire: ¿puedo preguntar cuál?
Ginés: la que nos hicimos en tu graduación.
Leire: bueno, vale, la acepto, porque salgo bien.
Ginés: sales bien siempre.
Leire: tu opinión no es objetiva.
Ginés: ¿por saber que mi novia es guapa y que por lo tanto sale bien en todas la fotos? Eso no es no ser objetivo eso es simplemente...-empecé a escuchar fuera de la habitación, desde el salón más o menos la melodía de Treat You Better de Shawn Mendes.
Leire: escucha-le puse un dedo en los labios, en mi casa era la única que escuchaba a Shawn, y yo obvio que yo no podía estar escuchándole en el salón si estaba en la cama, eso solo podía significar una cosa, me levanté rápido, abrí la puerta y salí corriendo por el pasillo, al llegar al salón casi me muero, no era el cantante, era mejor, allí estaba mi prima Sonia bailando, me miró sonriendo, ambas gritamos, ella empezó a correr hacia mi y yo hacía ella, lo único que no calculamos bien la fuerza y la distancia que había porque acabamos las dos en el suelo abrazándonos.

Leire: QUE FUERTE.
Sonia: PERO FUERTE-ambas reímos y después nos pusimos de pie.
Leire: pero qué guapa estás-le miré más detenidamente, tenía el pelo corto y de color rosa, además se había dejado flequillo.
Sonia: tu si que estás guapa-me cogió las manos y se alejó de mi- ¿y esa camiseta?-preguntó en tono burlón- NO, no me puedo creer que ESA camiseta sea de ESE pivón que acaba de salir de TU habitación-me giré hacia el pasillo y vi a Ginés mirándonos con cara de estar flipando, al verle no pude evitar reírme.
Leire: puede-sonreí orgullosa, él se acercó a nosotras.



G I N E S.

Estaba hablando con Leire hablando cuando me mandó callar, se escuchaba música desde fuera, de repente se levantó y salió corriendo de la habitación, estaba un poco en shock en la cama aún tumbado, no sabía que estaba pasando pero unos gritos súper agudos, un golpe en el suelo y después más gritos me hicieron levantarme, salí de la habitación confuso y vi a Leire y a una chica que se parecía mucho a ella solo que tenía el pelo corto de color rosa claro, con un flequillo que le tapaba las cejas y un piercing en la nariz y dos o tres en las orejas.

Xxx: NO, no me puedo creer que ESA camiseta sea de ESE pivón que acaba de salir de TU habitación-Leire se giró hacia el pasillo y me vio, las estaba mirando con cara de estar flipando, al verme empezó a reírse.
Leire: puede-sonrió orgullosa, en ese momento me acerqué a ellas.
Xxx: joder prima, me sorprendes cada vez más.
Leire: ¿yo te sorprendo a ti? Me voy a sonrojar, si te presentas en mi casa  con el pelo rosa y con flequillo.
Xxx: bueno, es que he pasado por la mejor peluquería del mundo, es decir, tú madre y por lo tanto, mi tía.
Ginés: ehh... ¿qué está pasando?-sonreí.
Leire: ah si, verdad, amor, está es mi prima Sonia.
Ginés: hola-saludé a la chica-soy Ginés-le di dos besos.
Sonia: hola Ginés-me sonrió-veo que mi prima tiene buen gusto.
Ginés: emmm, gracias, ¿no sabías nada de mi?
Sonia: que va.
Ginés: ¿por qué no?-miré a Leire.
Leire: pues porque es una promesa, no decir nada de novios hasta que no lo conozcan en persona.
Sonia: es una promesa que hicimos de pequeñas, solo podemos saber que la otra tiene pareja si la conocemos en persona.
Ginés: que imaginación.
Leire: ¿imaginación?
Sonia: éramos sirenas, mosqueteras y diseñadoras de moda.
Leire: se te olvida fotógrafas, veterinarias y princesas.
Sonia: cierto.
Leire: cuanto daño han hecho las películas de la Barbie.
Ginés: ya veo-reí- ¿tampoco has visto los vídeos ni las fotos que sube conmigo?
Sonia: pues la verdad es que no me acuerdo-rio.
Ginés: oye y...¿sois tan parecidas en personalidad como físicamente?
Sonia: bueno, más o menos.
Leire: ella tiene la seguridad que a mí me falta.
Sonia: en lo demás pues casi que si pero yo soy más cabezota.
Ginés: ¿más?
Leire: eres idiota-rio.
Ginés: nah-reí abrazándola- por cierto, intuyo que si te llevas tan bien con Leire y no te he visto antes es porque no vives aquí.
Sonia: que va, vivo en Sevilla pero he venido para la feria.
Leire: vas a flipar, es una chica genial, es la puta ama.
Ginés: ¿eso no lo eras tú?
Sonia: eso es, súbele la autoestima, por cierto, hacéis buena pareja, sois súper monos.
Ginés: gracias.
Leire: tu si que eres mona, por cierto, ¿y tus hermanas y tus padres?
Sonia: pues mis padres pensaron que con ocho hijas no podían viajar en el coche así que me dijeron: "Sonia, ve a Málaga tu sola en el AVE" y yo que vi la oportunidad única de estar un rato a solas y en silencio, al menos un poco más que el que hay en casa con las gemelas, pues obviamente acepté, así que cuando estaba llegando llamé a tu hermano y le dije que estaba de camino a su casa.
Ginés: espera espera, ¿cuantas hermanas dices que sois?
Sonia: ocho, hasta hace un mes más o menos éramos seis pero para sorpresa de todos madre dio a luz a dos niñas o como yo les digo, monstruitas, sé tiran todo el día gritando y llorando, solo callan durante los veinte minutos que tardan en comer.
Ginés: ¿y cuando duermen?
Sonia: eso querría yo, que durmiesen.
Ginés: que horror.
Sonia: pues imagina con otras cinco a cada cual más loca.
Ginés: ¿y por qué sois tantas hijas?
Leire: sus padres llevan buscando un niño toda la vida.
Sonia: bueno, cambiemos de tema mejor, que ya las conocerás, la comida del tren no era lo que se dice nutritiva.
Leire: valla, que te demos de comer.
Sonia: básicamente-rio.
Leire: ¿y Alfon? Ha ido a por ti ¿no?
Sonia: sisi, pero ha dicho que tenía que buscar aparcamiento-la puerta del piso se abrió y entró el mayor-y lo ha encontrado.
Alfon: ¿qué pasa?
Leire: nada, ¿sabías algo de que iba a venir esta señorita?
Alfon: que va, me ha despertado de hecho.
Sonia: ya te he pedido perdón.
Alfon: y te he perdonado.

Akane [Walls]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora